FAVOR DE ALIMENTAR A HOLMES Y A HELSING, GRACIAS.



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jueves, 7 de enero de 2010

ANIMAL I HAVE BECOME


El título de la entrada no es sólo el nombre de mi canción favorita de Three Days Grace, sino también una realidad en mí. Efectivamente, soy una personita tranquilita y de temperamento dulce, pero ¡ay de aquel que se atreva a alterarme! No tiene un final feliz.
Como hoy no hay nada interesante de lo cual platicar, debido a que los Reyes no me trajeron nada de regalo (bueno, básicamente los reyes NUNCA me han traido nada)mi hermano está batiendo su propio récord de accidentes que le puede provocar a una sola sala usando sólo su entusiasmo, pues decidí escribir algo personal respecto a lo que me pasa.
Todos sin excepción tenemos un animal interno, una esencia puramente bestial que define nuestro comportamiento en la sociedad (ok, muy filosófico, ¿no?), y bueno, supongo que tambien aparece en situaciones de gran tensión emocional, ¡si, igual que los poderes mutantes en X Men!
En lo personal, creo que mi animal interior es... no, no es un cochinito como cree mi mamá, tampoco un oso perezoso, mucho menos un ornitorrinco (digo, ya soy lo suficientemente rara como para añadirle algo más), no, más bien soy un lobo.
¿Que porqué un lobo? Ok, los lobos gustan de aullar, correr en manadas, comer en familia y cuidar a sus bebés. A mí me gusta cantar en la regadera, correr tras alguien cuando estoy jugando con mis amigos, comer muchas hamburguesas cuando salgo de paseo y cuidar de mis mascotas como si fueran mis bebés.
Y aparte, cuando los lobos pelean, se gruñen y muerden, y se dan un revolcón de miedo en el piso, ¿no? Pues yo, cuando era más pequeña, literalmente le brincaba encima a mis enemigos que, de hecho, eran unos cuatro años mayores que yo, los rasguñaba, los mordía y les gritaba histéricamente. De más niña, digamos a los, ejem, seis o siete años, era una minúscula máquina de pelea digna de enfrentarse a Hulk, digo porque de verdad a la primera burla dejaba al gracioso o graciosa en calidad de papilla, una masa de carne tirada en el piso y con el aspecto de haber sido atacado por un gato rabioso. Así, de buenas a primeras, me expulsaron del colegio católico (bueno, por eso y por otras razones fuera de mi control, digamos, problemas morales que las monjas tenían conmigo, jeje), y terminé en una escuelita de gobierno donde mis artes, ejem, marciales fueron mal apreciadas, pero al menos eso me libró de una vida de humillación a la cual, por mi comportamiento, estaba destinada. Síiiiiii, estaba condenada a la humillación por mi amor por la naturaleza, digo, mientras muchos niños patearían a un perro, yo le daba un pedazo de mi lonche.
Ah sí, tambien me gusta rondar de noche... por la casa en busca de comida para robar. Una vez me dejaron sola en casa porque se fueron de vacaciones, eso fue hace unos dos o tres años más o menos, y por la noche me agazapé como gato en la ventana de mi mamá (la más grande y la única que no tiene protección) y miré la calle. Total que me aburrí, me vestí (¡eran las tres y media de la mañana!) y me salí a caminar por la cuadra. ¡Oh, cuánta calma y belleza! Efectivamente, estoy bien loca. ¬¬
Pero en fin, ¿porqué no se sientan un día a pensar cuál será su animal interno? Tal vez es un elefante fuerte, un tigre elegante o una mariposa bondadosa. O tienen tan mala suerte que son un elefante gordinflón, un tigre al que le ruge la boca o una mariposa... ustedes entienden ¿no?

viernes, 11 de diciembre de 2009

EL AMOR, EL AMOR... ES UNA PORQUERÍA!!!

No lo quería decir de una manera tan ácida pero...
EL AMOR APESTA!!!

Sí, imagínense esto: tú te enamoras de alguien que no te quiere (rayos) o alguien se enamora de tí y tú no lo quieres (doble rayos) o peor aún: t+u te enamoras de alguien que no te quiere pero que está enamorado de ése alguien que está enamorado de tí... ¡triple rayos!
(Si alguien notó algo extraño en el triángulo amoroso, de hecho sí lo hay... digamos que al "que te gusta" nada de reversa...).
Otra cosa es que te guste alguien y ése alguien esté enamorad@ de tu mejor amig@ que por cierto no l@ quiere. A éso se le llama médicamente Síndrome de Cruda de Año Nuevo, por obvias razones.
Y hablando de crudas... y de amor...
Van a hacer una fiesta y creo que el sujeto que yo quiero (COMO NOVIO) y que él me quiere (COMO AMIGA) va a ir. Yo no puedo.
Usualmente cuando estoy en una fiesta mi mecanismo de atraer desgracias provoca que sucedan una de las siguientes cosas:
1. El sonido o la electricidad fallan.
2. Hay más probabilidades de que la fiesta termine con alguien sollozando de manera inconsolable.
3. Lo que mepezó como Fiebre de Sábado por la Noche... terima como Cruda de Domingo por la Mañana.
Y así sucesivamente. A la última fiesta a la que fui fue a un maldito cumpleaños de niños con todo y payaso.
Como dato les puedo decir que le tengo fobia a los payasos. No es simple miedo, sino aversión extrema, que ellos, claramente, me tiene a mí. Desde pequeña mi relación con los payasos ha sido fatal, incluyendo humillaciones públicas y sustos de muerte. El único "payaso" que soporto es el Guasón... y bueno de hecho él es un psicópata asesino así que, por lo menos, como clown no cuenta.


Y finalizo mi trágica historia diciéndoles:
Feliz Navidad, si toman no manejen, si no manejan tomen, pórtense mal y cuídense bien.
¡¡¡ADIOS!!!