Pues el otro día nos organizaron un paseo escolar y nos llevaron a... exacto: un mugre parque de diversiones. ¿Y porqué fui? Pues porque en primera no hay nada peor que pasar un viernes encerradisima en caa y en segunda porque estaba dispuesta a enfrentar mis demonios, aunque estos viajaran a varios kilómetros por hora y pesaran varias toneladas. 

Total que el viernes (este viernes) todos los grupos nos fuimos, pero no sin incidentes trágicos en el proceso, en primera porque los grupos que no irían al paseo se les "ocurrió" hacer una fiestecita sorpresa por el día del maestro, y nos detuvieron más de una hora a todos metidisimos en los camiones ¬¬ malditos envidiosos. Y si esto no era ya malo, querían que la fiesta durara ¡¡hasta la una de la tarde!! Obvio todos se pusieron como gorilas y les gritamos hasta de lo que se iban a morir hasta que por fin los profes que nos acompañarían se decidieron a ponerse en marcha y nos fuimos hechos la mocha al parquecito.
Llegamos, todo muy padre, nos tardamos media hora en poder pasar, y ya dentro tuve que esperar a que mi Lil' Beyoncé lograra pasarse tambien, porque estaba haciendo una complicada labor de contrabando con su mochila, pasando frutas y refrescos con su inocente carita. Y cuando entramos... me volvieron los nervios y sentí arcadas.
El primer juego al que me subí fue uno que llaman el Bat Flyer (algo así como el Murciélago Volador), y me subí porque me obligaron, sino me quedo tranquilamente en el piso. En cuanto me senté, entré en pánico, y ocurrió que:
LOBITA: Me quiero bajar, me quiero bajar...
ANA: No, quédate, tranquila.
CHITY: No inventes, ya estás arriba.
LOBITA: Pero todavía no lo ponen a funcionar... brrrr... (imaginen mi cara: ojos abiertos como platos, dientes apretados y pálida como trasero de gringo).
Se oye cómo se cierran las puertecitas del juego...
LOBITA: ¡Me quiero bajar, me quiero bajar!
LIL' BEYONCÉ: Ya, tranquila, no pasa nada.
Se acciona el mecanismo que coloca la barra de seguridad a la altura del estómago...
LOBITA: ¡BÁJENME!
Y entonces... ¡¡cuaz!! que se empieza a mover.
LOBITA: AAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAH, MAMIIIIIIIIIIIIIIIIIIII!!!!
Fueron cinco minutos de gritar incoherencias, jurar que soy Iron Girl, mandar lejísimos al profe de Matemáticas y a la Señorita Sacatripas, rezarle a unas veinte deidades de distintas culturas y por fin... al suelo... ¡¡PARA QUE NOS DIERAN SEGUNDA VUELTA!!
Cuando logré llegar a tierra, temblaba igual que epiléptica, lo único que supe fue que una mano me sujetó y me arrastró hasta mi peor pesadilla: la montaña rusa.
Verán ustedes, cuando yo era dulce e inocente, me ocurrió un incidente muy feo en la montaña rusa: me subieron hasta mero adelante y la barra de seguridad se zafó. Por lo tanto les costó como diez minutos controlarme y subirme y... sí, la historia de los gritos se repitió:
LOBITA: QUIERO A MI MAMIIIIIIIIIIII!!! AAAAAAAAAAAAAH!!! VAYANSE AL ****!!!
Y los gritos se repitieron en el Stroyk, en el Huracán, en el Pulpo, en la Alfombra...
Fue cuando me subí a los Troncos POR PRIMERA VEZ EN MI VIDA... Ahí yo me sentía a salvo, quizá porque la subidita no estaba empinada, quizá porque estaba en medio de Chity, Ann y Lil'Beyoncé, quizá porque había agua a mi alrededor y el agua me tranquiliza, no lo sé, el caso es que cuando íbamos de subidita Ann fue la que entró en pánico y...
ANN: No no no no no no no no no... ¡¡¡aaaaaaay!! ¡MUCHACHO, EN LA ESQUINA POR FAVOOOOR! ¡BAJAAAAAAAN!
Y sí, bajamos, pero de cara y hasta el agua. Salí más empapada que si me hubiera metido a bañar y temblando de frío. Entonces dije que ya me había cansado y fuimos a comer, platicando de un accidentito bastante cómico en un juego y de cómo una chica se había vomitado en el Stroyk. Y después fuimos a los carritos chocones (donde comprobé que yo nunca voy a conducir) y luego a la Casa del Terror.
Lo realmente terrorífico ahí era que no se veía NADA, no podía ni ver mi nariz, y lo peor, Chity estaba aplastándome contra la pared, tratando de escaparse del guía disfrazado de monje loco, que con voz gutural nos informó el reglamento a la par que se oían unos espantosos azotes en las paredes.
GUÍA: Así que, miserables humanos...
LOBITA: En realidad somos puras mujeres, así que... eso de "humanos" pues... ejem...
GUÍA: ¬¬ Bueno, miserables humanas... ¡¿FELÍZ?!
LOBITA: O.O sí, señor...
La situación hubiera sido más macabra si en ese momento Lil' Beyoncé no hubiera comentado:
-¡Oigan! ¿Quién me agarró una bubi?
Total que comenzamos a correr como se podía tratando de salir, topándonos con complicado jueguitos de luces y espejos hasta que uno de mis pies falló y di con unas escaleras falsas. El guamazo me dejó un moretón, pero por fin logré salir de la casa... perdón, iba a decir que sana y salva, pero me dí un golpe así que... solo diré que salí.
De esta alegre manera, terminó mi día, con golpes, mojadísima y asustada, pero a salvo, y feliz de no haberme guacareado en algún juego, mientras otros compañeros míos... pues... no sobrevivieron a la experiencia.
En fin, adiosito!!











