FAVOR DE ALIMENTAR A HOLMES Y A HELSING, GRACIAS.



domingo, 22 de mayo de 2011

LOBITA vs EL PARQUE DE DIVERSIONES

¿Saben algo que me asusta mucho? Los parques de diversiones. Tantos juegos veloces, y altos, y que se tambalean, y gritos y.... ¡¡brrrrr!!
Pues el otro día nos organizaron un paseo escolar y nos llevaron a... exacto: un mugre parque de diversiones. ¿Y porqué fui? Pues porque en primera no hay nada peor que pasar un viernes encerradisima en caa y en segunda porque estaba dispuesta a enfrentar mis demonios, aunque estos viajaran a varios kilómetros por hora y pesaran varias toneladas.

Total que el viernes (este viernes) todos los grupos nos fuimos, pero no sin incidentes trágicos en el proceso, en primera porque los grupos que no irían al paseo se les "ocurrió" hacer una fiestecita sorpresa por el día del maestro, y nos detuvieron más de una hora a todos metidisimos en los camiones ¬¬ malditos envidiosos. Y si esto no era ya malo, querían que la fiesta durara ¡¡hasta la una de la tarde!! Obvio todos se pusieron como gorilas y les gritamos hasta de lo que se iban a morir hasta que por fin los profes que nos acompañarían se decidieron a ponerse en marcha y nos fuimos hechos la mocha al parquecito.

Llegamos, todo muy padre, nos tardamos media hora en poder pasar, y ya dentro tuve que esperar a que mi Lil' Beyoncé lograra pasarse tambien, porque estaba haciendo una complicada labor de contrabando con su mochila, pasando frutas y refrescos con su inocente carita. Y cuando entramos... me volvieron los nervios y sentí arcadas.

El primer juego al que me subí fue uno que llaman el Bat Flyer (algo así como el Murciélago Volador), y me subí porque me obligaron, sino me quedo tranquilamente en el piso. En cuanto me senté, entré en pánico, y ocurrió que:

LOBITA: Me quiero bajar, me quiero bajar...

ANA: No, quédate, tranquila.

CHITY: No inventes, ya estás arriba.

LOBITA: Pero todavía no lo ponen a funcionar... brrrr... (imaginen mi cara: ojos abiertos como platos, dientes apretados y pálida como trasero de gringo).

Se oye cómo se cierran las puertecitas del juego...

LOBITA: ¡Me quiero bajar, me quiero bajar!

LIL' BEYONCÉ: Ya, tranquila, no pasa nada.

Se acciona el mecanismo que coloca la barra de seguridad a la altura del estómago...

LOBITA: ¡BÁJENME!

Y entonces... ¡¡cuaz!! que se empieza a mover.

LOBITA: AAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAH, MAMIIIIIIIIIIIIIIIIIIII!!!!

Fueron cinco minutos de gritar incoherencias, jurar que soy Iron Girl, mandar lejísimos al profe de Matemáticas y a la Señorita Sacatripas, rezarle a unas veinte deidades de distintas culturas y por fin... al suelo... ¡¡PARA QUE NOS DIERAN SEGUNDA VUELTA!!

Cuando logré llegar a tierra, temblaba igual que epiléptica, lo único que supe fue que una mano me sujetó y me arrastró hasta mi peor pesadilla: la montaña rusa.

Verán ustedes, cuando yo era dulce e inocente, me ocurrió un incidente muy feo en la montaña rusa: me subieron hasta mero adelante y la barra de seguridad se zafó. Por lo tanto les costó como diez minutos controlarme y subirme y... sí, la historia de los gritos se repitió:

LOBITA: QUIERO A MI MAMIIIIIIIIIIII!!! AAAAAAAAAAAAAH!!! VAYANSE AL ****!!!

Y los gritos se repitieron en el Stroyk, en el Huracán, en el Pulpo, en la Alfombra...

Fue cuando me subí a los Troncos POR PRIMERA VEZ EN MI VIDA... Ahí yo me sentía a salvo, quizá porque la subidita no estaba empinada, quizá porque estaba en medio de Chity, Ann y Lil'Beyoncé, quizá porque había agua a mi alrededor y el agua me tranquiliza, no lo sé, el caso es que cuando íbamos de subidita Ann fue la que entró en pánico y...

ANN: No no no no no no no no no... ¡¡¡aaaaaaay!! ¡MUCHACHO, EN LA ESQUINA POR FAVOOOOR! ¡BAJAAAAAAAN!

Y sí, bajamos, pero de cara y hasta el agua. Salí más empapada que si me hubiera metido a bañar y temblando de frío. Entonces dije que ya me había cansado y fuimos a comer, platicando de un accidentito bastante cómico en un juego y de cómo una chica se había vomitado en el Stroyk. Y después fuimos a los carritos chocones (donde comprobé que yo nunca voy a conducir) y luego a la Casa del Terror.

Lo realmente terrorífico ahí era que no se veía NADA, no podía ni ver mi nariz, y lo peor, Chity estaba aplastándome contra la pared, tratando de escaparse del guía disfrazado de monje loco, que con voz gutural nos informó el reglamento a la par que se oían unos espantosos azotes en las paredes.

GUÍA: Así que, miserables humanos...

LOBITA: En realidad somos puras mujeres, así que... eso de "humanos" pues... ejem...

GUÍA: ¬¬ Bueno, miserables humanas... ¡¿FELÍZ?!

LOBITA: O.O sí, señor...

La situación hubiera sido más macabra si en ese momento Lil' Beyoncé no hubiera comentado:

-¡Oigan! ¿Quién me agarró una bubi?

Total que comenzamos a correr como se podía tratando de salir, topándonos con complicado jueguitos de luces y espejos hasta que uno de mis pies falló y di con unas escaleras falsas. El guamazo me dejó un moretón, pero por fin logré salir de la casa... perdón, iba a decir que sana y salva, pero me dí un golpe así que... solo diré que salí.

De esta alegre manera, terminó mi día, con golpes, mojadísima y asustada, pero a salvo, y feliz de no haberme guacareado en algún juego, mientras otros compañeros míos... pues... no sobrevivieron a la experiencia.

En fin, adiosito!!

miércoles, 18 de mayo de 2011

J'ADORE CHOCOLAT








ADVERTENCIA: Recomiendo que antes de leer el post se me traigan a un lado una cubeta de unos cinco litros, porque es probable que babeen. Las siguientes imágenes no son aptas para público sensible y antojadizo. ¿Viene?


Como diría Enrique "canto sentado en el WC" Iglesias:

Pueden pasar tres mil años

Pero nunca te olvidaré...

Es verdad, puedo yo tener 80 años de edad y nunca dejaré de amarlo. Es perfecto, dulce, suave pero firme, tiene un peculiar aroma que me enloquece y está ahí cuando es invierno para darme calor y en primavera para refrescar mis días.

Oh, te amo tanto.... ¡¡chocolate!! Si fueras hombre me casaría contigo. Y el 70% de las mujeres en el planeta también.

Ok, tal vez he exagerado (soné como maniática de metroflog o algo así) pero es la realidad. ¿Quién no ha sentido un placer equivalente (según dicen) a las relaciones sexuales o a la adrenalina de subirse a un juego mecánico ultra veloz? El que diga que odia el chocolate seguramente es un drogadicto sociópata sin papilas gustativas y gravemente enfermo de la cabeza con el Transtorno de Personalidad Limítrofe o algo parecido.

Si hay algo con lo cual pueden envenenarme es con un chocolate. ¿Qué tipo? ¡El que sea, vénganos el reino chocolatoso! Chocolate amargo, con leche, blanco, con nueces, almendras y otras tantas graciosadas, en tableta, en trufa, en helado, para beber... el chocolate podría bien marcar el final de Lobita el día que ascienda al asiento presidencial del país y los pejistas quieran matarme (o en todo caso los Antilobianos), pero hasta que ese día llegue, deleitémonos con este regalo de los dioses.

He aquí la imagen de Lobita con una experiencia extracorpórea: persiguiendo conejos de chocolate mientras agoniza por exceso de chocolate en la parte de atrás de una ambulancia.

El choco nació del árbol del cacao, procedente del Nuevo Mundo, principalmente Mesoamérica. En la época de mis ilustres ancestros, el chocolate era una bebida sagrada, destinada solo a los dioses y al tlatoani (emperador para los extranjeros). Las semillitas además servían como moneda, y era incluso de mayor valor que el oro, y eso que oro y otras preciosuras de esta índole abundaban como cucarachas en los puestos de tacos a dos pesos (hmm... aún tengo mis dudas de si esos tacos tienen carne de perro... o porqué se ubican a pocos metros de la morgue...).

Cuando el choco llegó a Europa, se volvió muy popular por su peculiar sabor, que desde ese entonces compite ferozmente contra el café por ser el amo supremo del amor de los habitantes del mundo (algo así como si MAK y yo nos peleáramos por... hmm... no sé, ¿unas vacaciones todo pagadas?). La historia del chocolate es vasta y rica como el chocolate mismo, y junto a su fama de superstar también llegan los paparazzis y las revistas de chismes que le culpan de cosas tan inverosímiles como la obesidad, el acné y la adicción. Aunque claro, conozco a una chica que si le dan café, o chocolate, o aspirinas, se pone como loca.

Algunas curiosidades curiosas sobre el chocolate:

-En el siglo XVIII el chocolate se vendía en las farmacias con diversasw combinaciones de otros productos propios de la Medicina para usarlos en caso de jaquecas, convalecencia y hasta antídotos contra ciertos venenos.

-Durante la primera y la segunda guerra mundial, el chocolate era alimento de primera necesidad para las tropas, y recibía el nombre de "Ración D".

-Se puede usar el chocolate en más de 500 recetas mundiales, algunas de ellas combinaciones raras como esa que hicieron en Londres donde es choco... con bichos. >.<

Pero el chocolate es más que una estadística, así que, para deleite y que tengan un exquisito orgasmo mental le dejo deliciosas imágenes. ¡Gózenlo mientras puedan!

Adiosito!!


viernes, 13 de mayo de 2011

DE VECINOS ANORMALES Y GATOS MISTERIOSOS

De entre todos los seres que parecen los tristemente célebres epsilon de la horrorosa novela "Un Mundo Feliz" (si no la han leído... no se las recomiendo) por lo remarcadamente imbéciles que son, hay uno que parece resaltar.

Créanme, hice un largo proceso de selección porque había una lista de 40 candidatos a ganar el lobipremio de "La Persona que ganaría el Premio Darwin" (porque bien sabemos que ese premio se lo otorgan a los que han mejorado al planeta esfumándose de él); la lista se redujo a 15, esos 15 a 4 y finalmente... llegué a la conclusión:

Y el premio al ser más estúpido es para... MI VECINO!!

Si los cálculos no me fallan, mi vecino tiene 21 o 22 años, pero la inteligencia de un viejito de 82 con Alzheimer. Por amabilidad (y porque el tarado pasa 19 horas diarias pegado a la compu y en una de esas se topa con el blog) no diré su nombre, así que lo llamaremos... Eric.

Nuncamás: ¿Como el príncipe de La Sirenita?

No, como el baboso por el cual se pelearon Alejandra Guzman y Paulina Rubio.

A diferencia de este Eric, "nuestro" Eric tiene una mata de pelo extraña sobre la cabeza, dicha mata que no parece hallar acomodo alguno y a veces me pregunto si alguna vez su cabello ha conocido lo sinsabores y dichas de un cepillo. Su estilo de vestuario es indefinible: una mezcla de rastafari con rockero punk gótico skater sin pies ni mucho menos cabeza, y lo peor, ya que su cerebro parece no dar para más, dedica su vida a acabarse el poco seso restante en un cibercafé, donde uno puede encontrarlo sentado pacíficamente admirando el mismo wallpaper por dos horas seguidas.

He aquí un amplio contenido "fotográfico" que le he tomado a lo largos de los días:

FOTO 1: Una vez, volviendo de la tienda, lo encontré parado frente a la puerta de su casa, totalmente inmóvil, mirando el picaporte con ojos de felino. No sé si es que acaso olvidó sus llaves y trataba de hipnotizar la puerta para que esta se abriera, o si más bien había olvidado cómo se abre una puerta.

FOTO 2: Lo más épico: comprarte un birote (o bolillo), que se caiga al suelo y tú, como obviamente no te diste cuenta de esto, te tropieces con el pan.

FOTO 3: La temporada que él usó un paliacate para el pelo y... su perro también. A ver, adivinen cuál de los dos es el can...

FOTO 4: El único rasgo humano visible: su gran e incondicional amor por... su bicicleta. ¡En serio! quiere a su bici más que a su novia, amigos y familia juntos.

Pero esto no es lo más relevante, también les presento, por primera vez, la fotografía a color de mi preciosa, maravillosa y extravagante gatita, Maya:

¿No es una hermosura? pero no se confíen de su aspecto esponjoso y adorable, esta criaturita peluda ha sidola protagonista de diversos horrores como dejarme sin comer (se come mi platillo si por alguna razón me levanto de la mesa), persigue a los perros aunque estos sean más grandes que ella, caza a los pájaros en sus propios nidos, llena mi uniforme de pelos y por las mañanas se encarga de ser mi segundo despertador: si la alarma suena y yo la apago sin dar señales de abandonar mi camita, ella se encarga de levantarme a como dé luga, hundiéndome las zarpas en los brazos y lamiéndome la nariz (en serio, se siente horrendo cuando un gato te lame la nariz >.<).

Damas, caballeros, Hartitos de todaslas edades, creencias, sexos y nacionalidades, ya casi llegamos al post 200!!! Que no hubiera sido posible sin su intervención y su auxilio. Hemos pasado muchas cosas, como mi post 100, mi castigo po el 5 en Física, un mundial, dos entregas de los óscares, una premiere, el constante vaivén de mis emociones, canciones mal escritas, cumpleaños de escritores e insultos contra las matemáticas y la Señorita Salieri, así que su participación es importantísima para mí... y para ustedes (¡ja! qué buen chiste...).

Adiosito!!!

domingo, 8 de mayo de 2011

LA BALADA DEL LOBO

Gente, aqui lo tienen, lo prometido es deuda. He aqui el cuento que lo empezo todo, basado en hechos reales (o sea, algo que me pasó) que explicará porque me llamo Lobita Nocturna y no (digamos) Lady Itchi o algo similar. ¡Viene!

Miré con los ojos bien fijos en esa oscuridad que me devoraba, sin mente, llena de un pesar misterioso que me silenciaba y aquietaba, como un veneno extraño que no hería, pero sí afectaba a mi cerebro y mi corazón. Era una ponzoña desconocida, atrayente, y no luché para librarme de su sorprendente efecto; me dejaba inmóvil, con las mejillas llenas de lágrimas secas y el agudo dolor que las provocase en el fondo del alma.
Cualquiera que fuera dicho veneno, iba dominándome deliciosamente. En un instante ya no sentía más sufrimiento, ya mi cuerpo estaba paralizado, relajado…
Cuando volví a abrir los ojos, la oscuridad era una ilusión. Se veía el cielo azul brillando frente a mí, optimista, magnífico en su propia expresión. Y frente a mí había un ruido normal, encontrándome de golpe rodeada por tantas personas diferentes.
Me puse de pie, y al hacerlo me tambaleé peligrosamente, como si hubiera olvidado cómo caminar. Mis pasos eran lentos, mi mente carecía de recuerdos meramente humanos y eran sustituidos por una vaga felicidad que no parecía tener pies ni cabeza.
En mi nueva condición me entregué sin reserva o recelo alguno a la alegría de andar libre entre la gente, libre de memoria, libre de miedos, libre de pesares y preocupaciones. Era una sensación maravillosa que seguramente alguien ha sentido antes, pero nunca como yo la sentí.
Lo que yo no sabía mientras paseaba por las plazas, metiéndome en los cines y jugando en los supermercados, era que mi esencia había cambiado. Seguía en mi cuerpo humano, esbelto y normal, pero mi alma no era la de un hombre atribulado y con pensamientos y deseos acumulados en la cabeza como una biblioteca desordenada. Mi cerebro reaccionaba al ambiente, respondía a los estímulos que me llegaban y no pensaba como esos seres que se me parecían en el físico. Dentro de mí, una semilla misteriosa proveniente de milenios de andar viviendo en los bosques había germinado un espíritu salvaje.
Un ser vivo, con cuerpo de mujer y alma de lobo. Tenía las virtudes del segundo y las limitaciones del primero.
Eso no lo entendí hasta que comenzó a oscurecer. Decidí darme prisa para volver a casa, a unas ocho cuadras de mi última parada. Pero las piernas me estaban fallando, andaban con una lentitud terrible; mi instinto reaccionó a la lógica nueva del alma y me puse en horizontal, apoyando las manos en el piso. Miré mis uñas, lucían lozanas y bellas, mucho más de lo habitual. Y cargándome de adrenalina, eché a correr.
¡Vaya sensación! Iba a una velocidad de vértigo calle tras calle, cruzando entre la gente, ignorando sus miradas de preocupación. Qué más daba lo que pensaran, era un lobo, era libre.
De pronto, choqué con un niño pequeño. Su padre huyó despavorido al verme andar a cuatro patas; sólo así me erguí y tomé al niño en brazos. Su carita asustada, su llanto tierno y su voz dulce me recordaron a alguien que conocía y amaba.
Y al recordarlo, lo dejé en el suelo, bien lejos de la banqueta, y proseguí mi camino.
Todo iba bien. Faltaban unas tres o cuatro cuadras para llegar a casa. Pero uno de mis zapatos se soltó. Me detuve y me incliné. Ya era de noche, pero no pasaba nada si me detenía por un instante.
Fue ése instante de distracción la que acabó con mi aventura.
Los transeúntes que iban pasando a mi alrededor no me parecieron algo más que eso, transeúntes. Por eso no puse mucha atención cuando alguien se paró tras de mí y dijo:
_Bonita bufanda.
Me di la vuelta. Se trataba de un hombre desaliñado, que vestía como un vagabundo. Me miraba con un gran interés. Eso no me dio buena espina.
_Gracias. –contesté como quien no quiere la cosa, y me puse de pie, envolviéndome la garganta con mi bufanda. Comencé a caminar con normalidad, oyendo, sintiendo cómo el vagabundo me seguía.
Lo miré una última vez y salí corriendo a cuatro patas. Fue tras de mí, como un cazador. Me detuve una calle más adelante, creyendo que se había detenido. Instintivamente me puse de pie y me di la vuelta para revisar el entorno.
En el preciso instante en que me hallaba de pie vi un objeto brillante dirigirse a mí; un segundo después, sentí u dolor horrendo en el pecho, y vi a mi enemigo de pie a poco más de un metro de distancia, sonriendo victorioso. Agaché la mirada y grité: un cuchillo estaba enterrado en mi pecho, del lado del corazón.
Tiré del cuchillo y corrí; oí cómo el sujeto iba tras de mí de nuevo, y corrí más rápido, pero no sirvió de nada. Tropecé y caí boca arriba, y al instante recibí de nuevo un golpe fatal.
Me arranqué el cuchillo del pecho, y me arrastré penosamente sobre el piso. Mi asesino me dio alcance, y miró fascinado el corte largo y profundo que, de haber sido más directo, habría atravesado mi corazón.
_Vaya, vaya. –comentó, mirando la herida sangrante. –Creo que podemos hacerla más grande, ¿no?
Y, con la punta del cuchillo, tiró de la parte baja de la herida. Grité del dolor, pero me puso una mano en la boca. Cometió un grave error. Sin más, le hundí las uñas en la garganta. Herido, me soltó.
El lobo que se ocultaba dentro de mí se lanzó sobre él y l hincó violentamente el cuchillo en el hombro izquierdo. Después, salí huyendo a dos pies.
Sin embargo, apenas había cruzado la calle cuando me dejé caer, dolorida. Di un gemido que casi parecía un aullido, y me arrastré lo más que pude. Mi instinto me advirtió que el homicida seguía cerca, que debía hallar un modo de protegerme. Así que anduve a dos pies, deteniéndome de las paredes, hasta entrar a una tienda. Al llegar, reconocí a un oficial de policía, y dando un largo grito de dolor y alivio, me dejé caer en el suelo.
_¿Qué le pasa? –me preguntó. Al mirar el corte que tenía en el pecho, no le quedó duda. –Oh, por Dios.
_Tiene que ayudarme, por favor. –supliqué. Ya no aguantaba el dolor en el pecho. Con cada latido salía un nuevo hilo de sangre.
_Descuida, estoy pidiendo refuerzos. –me aseguró el hombre. Temblando, me quedé tendida en el piso. –No es la primera vez que pasa. Ya van varios homicidios así. ¿Viste su rostro? –me preguntó.
_Sí. –musité. Ya iba a decírselo cuando apareció un muchacho apuesto, bien vestido, que sostenía una cámara con la mano derecha, mientras la otra mano la guardaba en el bolsillo del pantalón.
Reconocí su rostro, pese a que ahora estaba limpio. Reconocí su faz, y al verme, sonrió.
_¡No, no! –dije. Me arrastré lejos de él, gimiendo. Estaba agonizando, y si estaba cerca de él, iba a morir. Me dejé caer, sollozando. La herida me dolía mucho, y me sentía débil.
_Tranquila, señorita. –dijo el policía, sorprendido. –Es sólo nuestro fotógrafo.
_¡No! –grité. –¡Él! ¡Él ha sido!
El fotógrafo me sonrió, y vi cómo sostenía algo dentro del pantalón. Mi miedo no alcanzó límites, y decidí hacer lo único que aún podía: huir.
Me puse de pie en cuanto se distrajo, y corrí, saltando por la ventana. En cuanto caí en el piso, corrí a cuatro patas, gruñendo como un animal herido. La cuchillada que tenía en el pecho se tensaba a cada movimiento que hiciera, pero lo que de verdad necesitaba era llegar a mi casa, de la que nunca debí salir.
Cuando estaba a pocos pasos de llegar, me desplomé. Aullé lastimeramente, mirando la noche, la noche que me había dado la libertad y me devolvía moribunda.
La oscuridad me desenfocó los ojos. Mi corazón palpitaba lentamente, mi espíritu no me había salvado de la muerte, sólo la había aplazado el tiempo suficiente para volver al lugar en el que deseaba estar.
Lloré, agónica, tirada en el suelo de lado. La herida me punzaba, aunque la sangre ya se había detenido. No tendría salvación. Gimiendo, miré la noche por última vez, antes que la oscuridad me tragara, cerrándome los pulmones, aplastándome el pecho, robándome la vida de golpe, oyendo mi último aullido…
Una vez más mis ojos se abrieron. La luz de la mañana llenaba mi habitación; respiraba tranquilamente, con el pecho sano, libre de mi esencia lobuna y viva, en mi casa, lejos de la ilusión, y cerca de la verdadera paz.

FIN

jueves, 5 de mayo de 2011

SUPERLOBITA... NO VIENE A RESCATAR A NADIE

... Al menos hasta que salgan del cine.
Hola de nuevo, público conocedor. El día de hoy... pensaba subirles otra historia, paa que conozcan el origen de mi nombre, Lobita Nocturna, pero desafortunadamente esta mañana Lobeznito se puso a ver Spiderman 2 y se me vino a la mente una memoria bastante lejana. Hace muchos, pero muchos años, en una galaxia no demasiado lejana si viven en México, yo era una criatura tierna e inocente...
Hasta que a mi tío contrabandista se le ocurrió que no había mejor manera de educar a una bebita de 3 años que sentándola a ver caricaturas de superhéroes.
Así que, en vez de Hello Kitty y Barbie, crecí con historias de tipos musculosos, super guapos (en la mayoría de los casos) que combatían todo lo que se les cruzara: villanos medio gays, tipos raros, espías seductoras, el analfabetismo, el presidente de los EUA, extraterrestres o, ¿porqué no? un extraterreste presidente seductor raro medio gay.
Nuncamás: Wow... de veras que estás grave...
Tu no te metas!!
El caso es que crecí con el famoso concepto machista de los héroes de Marvel y DC, así que a los 5 años yo no jugaba a las Chicas Superpoderosas ni a la mamá, sino a ser una superheroína que de noche le rompía las narices al Duende Verde o el Guasón y de día coqueteaba con Bruce Wayne o, a veces, con Clark Kent.
(Sí, ese es el resultado de ver ea clase de caricaturas: las niñas se vuelven precozes).
Pero pasaron los años. Cancelaron la serie de Batman, y de Superman, y de Spiderman, y de X-Men, y de La Liga de la Justicia. Pero eso no significa que el gusto haya cambiado, al contrario, pasados los años se agudizó y se enterró en lo hondo de mi ser, cual virus latente, esperando uan razón para surgir con toda su violencia, así como los burros en primavera... o mis amigos, para fines prácticos y vivenciales.
¿Y cómo? Pues precisamente por culpa de mi superhéroe preferido: Batman, el Hombre Murciélago, el amor imposible del Joker y... el Caballero de la Noche. Blah, se entendió, ¿no? Siempre sentí mucho interés por Batman y su alter ego humano, Bruce Wayne (a.k.a Bruno Díaz) y mi anhelo era convertirme en Batichica por el doble placer de tenerlo al lado mío y el de usar un ajustado traje de látex...
Nuncamás: (atragantándose) ¿Qué? ¿Traje de látex a los siete años?
No te asustes, es que se me figuraba que la ropa de Batichica evitaba que se raspara las rodillas, y era lo que más me pasaba cuando jugaba.
Pero esta historia no acaba aquí, ¿cómo creen? se puso peor, mucho peor. Cuando... Iron Man apareció.
Admito: cuando salió la película allá por el 2008 hubo un revuelo espantoso, porque es de esa clase de películas que por factores TOTALMENTE AJENOS a su historia provoca (llamémoslo así) morbo. En primera, un actor que llevaba más de una década con la cabeza baja en la indutria por su temporada de "alunizaje" era el principal en dicha producción; en segunda, se estrrenó a un tiempo en el cual Batman el Caballero de la Noche le pisaba los talones, o sea, dos historias opuestas dándose con tubo para deleite del público y de los fans; y en tercera, ya hablando a un nivel un poco más endémico, la premiere en México donde hubo una rueda de prensa donde fue... ajá, Robert yasabencomosellamaporquelorepitocadaquepuedo y Jon Favreau, lugar ideal para una discordia que les contaría con sumo detalle pero lo reduciré a esto:
Primer Acto: se levanta una reportera a preguntarle a RDJ que porqué interpreta a un superhéroe si en la vida real mas bien parece villano.
Segundo Acto: La carita de RDJ pasa de carita feliz a cabeza olmeca en dos tercios de segundo.
Tercer Acto: Otra reportera se apiada y le dice una bromita estudiantil, con lo que replica con un "honey!!" dirigido a la piadosa reportera y de nuevo, carita feliz.
¿Y cómo se llamó la obra?
¡FELIZ 10 DE MAYO PARA LA PRIMERA REPORTERAAAAAAAAAA!
Ya, volviendo al tema... A pesar de tanto ruido, lo único que supe decir de la película sin haberla visto siquiera fue:
LOBITA: ¬¬ Es la de Batman, nomás que al cuate este le pintaron el traje de rojo y amarillo.
Y sí, en cierto modo Batman y Iron Man son la misma gata con gatitos. Mirad este cuadro comparativo:
BATMAN: Sujeto con aspecto de murciélago.
IRON MAN: Sujeto con traje de metal.
B: Vive y nace en Ciudad Gótica.
I: Reside, se emborracha y hace party's en California.
B: Se quedó huérfano de chiquito y vive traumatizado por ello.
I: A sus papás se los cargó la calaca cuando él tenía 21 años... y le vale.
B: Es noble, justo y centrado.
I: Borracho, egocéntrico, machista, engreído, borracho, patético, con problemas emocionales... ¿ya mencioné borracho?
B: Se volvió superhéroe para ayudar al prójimo.
I: Se volvió superhéroe luego de pasarla fatal en Afganistán... o Vietnam, según hablemos del cómic o la película.
B: Es millonario, apuesto y encantador.
I: Ídem... pero agreguemos a la lista el ser mujeriego y ludópata.
B: Un ejemplo para los niños si no fuera un murciélago.
I: Un ejemplo para los niños si no fuera... si no fuera Tony Stark.
B: Se llama Bruce Wayne, taducido oficialmente como Bruno Díaz. Bruno significa "moreno" y Díaz... pues eso, días.
I: Se llama Anthony Edward Stark. Anthony significa "el que enfrenta a su adversario"... lógico; Edward significa "el guardián de los tesoros"... bueno, tiene muuuucho billete; Stark es una palabra en inglés que significa rígido o espantoso, o sea que es "El que enfrenta a su adversario guardando los tesoros espantosa y rígidamente".
B: Él tiene a Robin.
I: Él tiene a... la botella de licor.
B: Alfed lo auxilia con su doble vida.
I: Pepper es todóloga en su vida.
B: Ha tenido muuuuchos amores, como Vicky Vale, Rachel Dawes y Selina Kyle, y le ha sido fiel a cada una.
I: Todos sabemos que adora a Pepper, pero como diría Paulina Rubio, en cuestiones de fidelidad, "debería ser más perro", o ¿quién no olvida aún la escena de Iron Man con la reportera?
B: Se enfrenta al Guasón, al Pingüino, a Ras Al Ghul, a Gatúbela (y se besa con ella también), al Acertijo...
I: Se enfrenta a Rodhey (su mejor amigo), a Wilplash o comosediga, al Mandarín, al gobierno, a Pepper, a su yo bizarro, a las supermodelos, a la bebida, a sí mismo...
En resumen, ¿qué conclusión sacaron, niños míos?
Que las niñas buenas se quedan siempre con el chico malo.
Todo se reduce a: ¿quieres un leal y emo amante, o prefieres al mujeriego excéntrico pero valiente, excepto cuando está borracho? De todos modos los dos tienen la misma cantidad de dinero, digo, si acaso te atrae el borrego.
Pues los dejo para no seguir desvariando, y ahora sí, JURO que el próximo post les subo la historia.
Aurevoir!!

martes, 3 de mayo de 2011

VAMOS PLATICANDO DE... ARTE, SUPERSTICIÓN E INTERNET

Fíjense que el otro día la Srita. Salieri (la de Arte) estuvo discutiéndome sobre el futurismo. Normalmente discutimos al respecto y suele pasar, muy seguido, que nunca estamos de acuerdo. ¿Y cómo carambas vamos a estar de acuerdo si no ha existido mayor dicotomía entre dos personas desde Caín y Abel? O Batman y el Guasón, o Ninel Conde y Lady Diana, o... bueno, se entendió.
En esta acalorada (porque el salón estaba como horno microondas) discusión le repetí cuatro veces que era Marinetti el fundador "oficial" del futurismo, y lo único que recibí como resúesta fue un:
-¡Ay Lobita, ya cállate!
Por parte de mis adorables compañeros. ¬¬ No es la primera vez que sucede, el año pasado peleamos por culpa de Homero y sus obras dramáticas, alegando que para empezar, Homero NO era quien escribió la Ilíada. En términos un poco más científicos, es probable que en parte tenga razón, peo hablando culturalmente, ¡por Dios! Y así podría enumerar la enooooooorme cantidad de veces que nos hemos dicho de todo un poco hasta llegar al fatail día que vio mi gargantilla, la señaló y rió como niña lela de parque de ponys.
Mátenme porque me muero.
Por si esto no fuera ya malo, dejenme explicarles que el día de ayer alguien o algo me echó un bote de a galón de sal en la cabeza, o algo así, porque me fue terrible. He aquí la breve lista de mis desgracias:
-Desperté enrollada entre las sábanas, me tardé tres minutos en desenredarme.
-Me dijeron que tengo una calificación pésima, y el profe se encogió de hombros con sonrisa de Guasón en la boca como si fuera lo más natural del mundo.
-A la hora del receso descubrí que no traía más que diez míseros pesos. Me comí una barra de cereal cuya fecha de caducidad creo que ya había sido pasada.
-Intenté hacer la tarea de arte (por mi propio bien) y no encontré la hoja donde venía el trabajo.
-Descubrí que Youtube me bloqueó un video.
-Platicando con Mr. Hyde y con mi madre postiza (a.k.a La Otra Madre) me di cuenta que mi laptop tiene un botón automático que cierra TODAS las ventanas, de Internet, de Office y hasta de Panel de Control, como si hiciera un reinicio a toda velocidad. Así que podrían pasar semanas antes de que mi Otra Madre me cuente el final del chiste. ¡¡Rayos!!
-Finalmente, mi abuea compró deliciosos tacos para cenar y a mi no me trajo (así son las abuelas).
Soy bastante supersticiosa, grave error que probablemente sea genético, ya que mi tatarabuela le tenía pavor hasta a su sombra, según me cuentan. Tengo mil ritos al despertar, como hacer acrobacias de saltimbanqui para que el primer pie que toque el suelo sea el derecho; no discutir con nadie hasta después de las 11:00 a.m, usar mi collar de caracol maya junto con una pulsera de madera, si no, mejor ni usarlo, no probar un nuevo look o colocarme algún accesorio fuera de los habituales en lunes, y dormir siesta solo cuando alguna de las cosas anteriores haya fallado SIN DESPERTADOR.
El post de hoy será pequeñito, porque les tengo una sorpresa non grata pero sí novedosa para el próximo. Pero antes, unos consejitos para el Internet:
-Si tienes Facebook, Twitter, Blogger, MSN, Youtube, Hi5, MySpace, Metroflog, Youtube o loquesea que se acumule en la semana, haz un favor: no seas como mi amiga Garfield que va y pone su número telefónico en la red. ¿Tienen idea de lo divertido que fue para Cami (otra amiga mía) hacerle bromas telefónicas a las 3:00 a.m?
-Ídem, nunca te unas a grupos de RP (o sea Role Player, o sea "vamos a jugar a Crepúsuculo y tu eres Alice Cullen"), porque aquí es unas 20 veces más fácil que te halles sorpresitas desagradables que en el perfil normal. Uno nunca sabe si Supergirl es en realidad un gordo y calvo treinteañero con tendencias andróginas.
-Si la señal se te va, y se te va, y se te sigue yendo... es porque sueña con ser un aparato de logística de beisbol. (Jajajaj, qué chiste tan pésimo ¬¬).
-Por último, si tienes Twitter o MSN, no seas cruel y agrégame (eso va para tí, Guerrero, Marcia y Cía. y Ale-Chan eh??).
Bueno queridos hartit@s, ¿ya notaron algo?
Nuncamás: ¿Que eres una inútil?
No ¬¬ ¡ya casi llegamos al post 200! *inserte aquí sonido de fiesta ruidosa*
Así es, y para celebrarlo, tengo preparado algo muy especial...
Nuncamás: Por favor, que no sean tus fotos de bebé ni las de las vacaciones 2005...
Claro que no, pájaro idiota. Algunos recordarán que antes del gran post 100, dedicado a Chaplin, hice post especialmente dedicados a mis bloggeos consentidos, como Digil-Matt, Guerrero y Ale-Chan, por citar algunos; esta vez, serán ustedes, mis Hartit@s del alma, quienes me ayudarán a hacer el post 200!!!!!
¿Y cómo?, se preguntarán. Facilísimo. Esto es lo que haremos:
-Escriban algo breve pero bonito sobre mí, Lobita (lo que sea es válido, un poema, una anéctoda, canción, cuento, ensayo, grosería personalizada...)
-Lo mandarán a mi correo (que naturalmente les daré a los que deseo de corazón que entren al concurso, o sea, mis consentidos).
-En el post 200, juntaré tooooooooooooodos esos trabajos y los subiré al blog, así que sean lo más breves y creativos posibles.
Avisen con tiempo que se nos va la vida en ello (si no, pregúntamente cada vez que hago un post especial). Y nos vemus!!!
Aurevoir, queriditos!!

viernes, 29 de abril de 2011

ACÁ EXPANDIENDO HORIZONTES... Y TU?

Ajá, otro misceláneo antes del fin de las vacaciones. ¡A Dios gracias, ya estaba hasta el cuenro de no tener nada que hacer mas que pasarme del Twitter al Facebook y de ahí al MSN y de ahí al Blogger y de ahí a la tienda, o al tianguis, o al corazón de Lobolandia, o a la tienda de dulces, o al videocentro, o al centro comercial con un pasillo lleno de revistas o al tren subterráneo o al camión guajolotero o al taxi o a la convy que ni sirve o a Youtube! (a propósito, fuck you Youtube, me borraste mi videooooooo).
Ok, si fui a muchos sitios pero aun asi... visto desde mi perspectiva fue patético.
Total que el misceláneo de hoy trae de todo: accidentes que ocurren en Semana Santa (oh sí, si pasan accidentes en los funerales pues también acá), cómics en francés que se notan que son franceses y no precisamente por el idioma, uno que otro detalle de Elite (nop, no hablaré de la boda real) y mis gustos bizarro/góticos, porque SI.
El Viernes Santo... tanto para los creyentes como los que no lo son, este día es uno de esos días muuuy largos. ¿Porque? porque si son como yo, descubrirán que no hay NADA que comer en ningún sitio, y no precisamente porque anden todos ayunando, sino porque la comida escasea. Ese día tienes dos opciones:
-Mariscos
-Pescado
Y ya. Nada más. A ver, elija usted.
Y no es que me asqueen ni nada, no le hago al feo a los dos alimentos pero, ¡por favor! ¿Solo eso hay de comer? ¡No inventen! No se cuelguen, plis.
Total que en Viernes Santo ocurren cosas, no tan raras como sucede habitualmente en mi vida, pero aún así hay ejemplos de mitos populares que rondan alegremente por ahi. Probablemente México sea el país latinoamericano, si no de todo el mundo, donde la magia, el ocultismo y la santería están más fuertemente atados a la vida cotidiana que en ningún lugar en el mundo. Bueno, quizá la India... pero en fin, ese no es mi punto. El punto es que en Viernes Santo hay supersticiones tales como:
-No mojarte ni entrar al agua porque te conviertes en pez (imagínense cómo estaría Acapulco si eo fuera real).
-No trabajar, porque (en Ecuador) la luna te comería.
-Cortarte el pelo para que te crezca sano y hermoso. (HELLO, cortar el pelo es hacer una labor, ¿no contradice entonces el mito anterior??).
-No barrer la casa.
-Vestirse de negro y no gritar. (eso lo hago gratis 365 días del año).
Y un sinfín de locuras más, que incluyen un buey de lidia en un monte y una gallina culeca que no precisamente baila hula-hula, como decía mi abuelita, pero de que asusta a los infieles ese día, los asusta.
A propósito, hablando de este tema, ¿alguien por aquí ya checó la canción de Judas de Lady Gaga? Remito, como hice en Twitter: el hecho de que la canción se llame así NO SIGNIFICA que sea satánica. Si no, imagínense cómo vivirían los pobres niños que se llaman Adolfo (por aquello de Hitler) o Porfirio, o cualquiera de esos nombres "salados".
Total que este Viernes Santo la pasé... normal. Habitualmente me pasan accidentes de doble cara este día (como el año pasado, que Mamá Loba me puso una regañiza por yo no recuerdo qué razón y diez minutos después me llevó a un parque de diversiones), y esta vez lo más raro que me pasó fue el hecho de no desayunar. Sip, no desayuné nada, no teníamos dinero ni para eso. A los dos días me hallé 40 pesos en el fondo de mi cajón, jijijijijijiji.
Entre otras cosas, el otro día estaba discutiendo con mi tía sobre revistas de farándula, y me contó que ella leía mucho sobre la realeza europea y los artistas de Hollywood en sus jóvenes años. La verdad, podría decirse que hago lo mismo, pero bien sabemos que es vil mentira, solo leo lo que me conviene. Si no, tendría mi cuarto inundado de revistas POR TI que cada quincena son más repetitivas. En serio, ¿no lo han notado? ¡EN TODAS LAS PORTADAS SALE LO MISMO! La carota de los Jonas Brutos, Justin Babas y Robert Pattason. Oh, y Taylor Lautner.
(se escucha a la deriva):
FANGIRL: AAAAAAAAAAAH, TAYLOR LAUTNER!!!!!
ZAS!! Nuncamás se abalanza sobre la pobre fangirl y le saca los ojos. Problema resuelto.
Buenoooooooo. Eso solo nos demuestra que el mundo poco a poco pierde sus mentes del mañana en temas tan ridículos como esos. Yo hace un año que le perdí la fe a los premios otorgados a las estrellas adolescentes, ya fuera porque siempre ganan los mismos idiotas, ya fuera porque mi ídolo es un actor de 46 años con tendencia al egocentrismo übersexual y de ojos de cachorrito. No lo sé.
Pues fíjense que el otro día decidí ponerme a aprender francés (¡por fin!), y entre mis búquedas de lecturas en idioma original me hallé con dos sorpresitas: la primera fue dos textos de mi primer amor romanticista, el genial Guy de Maupassant, cuya marca distintiva de sátira cruel y a veces sádica siempre me ha parecido excelente. Mis favoritos de siempre: La Mano y La Cabellera. De veras, si no los han leído, háganlo, junto con ese de La Casa del Juez de Bram Stoker.
P.D Leí el de Bola de Cebo y no me gustó. No puedo creer a veces cómo es la sociedad de condenatoria y soberbia >.<
En fin, esa fue la primera agradable sorpresa. La segunda...
Como les dije en un post anterior, hay un cómic llamado Octavo Continente, cuyo título original es Le Huitiéme Continent: Le Cuchemar D'Edgar. El cómic es de Francia y algo reciente, y trata nada menos que de los últimos días de vida de Edgar Allan Poe. Pues comencé a leerlo, contenta al descubrir que había cosas que ya entendía, mientras que para otras ocupé mi diccionario. Y...
Pues mi crítica es la siguiente: nada de lo que se lee ahí puede ser catalogado en un solo sitio; Octavo Continente es una mezcla loca entre Van Helsing, El Perfume y película trágica adolescente. Hay de todo: demonios, narraciones, mucho Poe haciéndola de cazador de fantasma demoníacos, una chava "muy bien dotada" (dos centímetros más y hubiera lucido como muchacha de Hentai) que miren qué casualidad, se llama Annabel; persecusiones, gritos, patadas, mordiscos, más golpes, lágrimas, asesinatos, monstruos... ¡ah sí! y tambien un toque de romance, donde en una página se dan un beso y a la otra... sip, eso que están pensando. Escena del Titanic región 4.
¿Lo bueno del cómic? Es moderno, interesante, novedoso, y me ayudó mucho con mi francés. Los dibujos dan una atmósfera macabra, muy a lo Poe, y con todo y que hay mil criaturas infernales sueltas no se sale mucho que digamos de la realidad. ¿Lo malo? 48 páginas no me sirven ni para el arranque, y esa escena de... de... *traga saliva* No, doctor, no quiero hablar de ello...
Por último, les hablo de mis gustos.
Bizarra. Anormal. Maniática. Loca. Se me ha llamado de esta y otras formas menos agradables. Pero como a mí me importa un soberano cuerno lo que digan o piensen, pues ahi me tienen, con el pelo por ningún lado, vestida no precisamente toda de negro pero sí con ropa que parece salida del siglo XIX, botas altas y maquillaje cargado que logra hacerme lucir pálida, aunque no sea así en realidad. ¡Oh sí, y mi misteriosa gargantilla cuyo adorno jamás revelaré! Solo una señora que me vio una vez CASI le atina a lo que era.
Mi cuartito... bueno, solo le falta la pipa de opio o el oporto para lucir como un triste departamento del Londres victoriano, y así me gusta, ok? Pero en otros ámbitos soy más selectiva: libros, música, películas... Como ya saben de sobra qué me gusta leer, vengo hoy, queridos Hartitos y Hartitas, a maravillarlos con algunas canciones y melodías de mi preferencia:
-Beetohven, preferiblemente la Sonata de Claro de Luna, sinfonía 7 y Mnuetto en Sol.
-Mozart, sobre todo su Concierto para Flauta y Arpa, primer movimiento de la sinfonía 40, Elvira Madigan y Lacrimosa.
-Chopin, cualquier pieza es buena.
-El Adagio de Albinoni.
-La Canción de Solveig de Grieg
-Sueño de Amor de Franz Liszt.
Y en ámbitos más actuales nunca diré no a:
-I stand alone (Godsmack)
-Ladies and Gentlemen (Saliva Girls)
-Cualquier canción de The Open Door y Whisper (Evanescence)
-The Evil Angel (Breaking Benjamin)
-That's What You Get e Ignorance (Paramore)
-Gato Negro, Alma Errante, Atormentado, Encontrar mi Sangre y Visionario (Legado de una Tragedia)
-Back in Black, Rock'n'Roll Train y Shoot to Thrill (AC/DC)
-Kashmir (Led Zeppelin)
-We Will Rock You (un clásico de Queen)
-A Lunatic's Lament (Alesana)
-What have you done (Within Temptation)
-Hurt Me y When Nobody Loves You (Kerli)
-Is This Love (Whitesnakes)
-How Deep is Your Love (Be Gees)
-Y un sinfín de Lady Gaga como: Born This Way, Alejandro, Nothing Else I Can Say, Brown Eyes, Paparazzi, Just Dance, Bad Romance, Judas, The Fame, Dance in the Dark y So Happy I Could Die.
Y... se alargó el post más de lo que creí. Hmm... espero que no les enfaden las laaaaaaaaaargas entradas.
Los dejo, chao!!!