FAVOR DE ALIMENTAR A HOLMES Y A HELSING, GRACIAS.



Mostrando entradas con la etiqueta baño. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta baño. Mostrar todas las entradas

lunes, 8 de octubre de 2012

HETALIA: HISTORIA Y GEOGRAFIA NIVEL KAWAII

Antes que otra cosa pase...¡¡Gracias!! a todos los que se tomaron la molestia de leer mi post anterior (muy triste, por cierto. Espero que no sea necesario deprimirlos a todos muy seguido). Ora sí, a lo que vamos hoy.
Entre algunas noticias breves les he de informar que...
1.-He descubierto las dulces mieles de "Mein Kampf" (mejor conocida en cristiano como "Mi Lucha"), no porque esté de acuerdo con todo el libro (ojo, dije NO TODO, algunas partecitas suenan terroríficamente lógicas), sino porque gracias a él he sondeado a las personas con las que suelo platicar, y todas sacaron un 10 en tolerancia y cultura. Hasta mi pequeño mestizo medio mexicano medio yankee con el que platico de cosas primermundistas como autos, computadoras, viajes y comida (bueeeeeno, no mucho de eso último por desgracia).
2.-Fui a ver "Hotel Transylvania" y mi momento favorito fue cuando una parodia animada de Chafapúsculo...digo!! de Crepúsculo apareció.
3.-He comprado "Los Vengadores" en original...¡¡por fin!! ¡¡Finalmente!! ¡¡Loki en alta definición!! AAAAAAAAAAAAAAAAH!!! *corre felizmente por los campos* (?)
4.-El único problema fue que en medio de mi euforia olvidé que ayer fue el aniversario luctuoso de Edgar Allan Poe. Descansa en paz, Eddie.
5.-Y si la cosa este fin de semana no era ya mala, se puso peor cuando...*chan chan chan chan* tuve que lavar el baño luego de una huelga de 2 (!) meses. Bueno, además de toparme con un nido de arañas violinistas (todas muy monas, por cierto...venenositas y todo) y un esqueleto parcialmente roído de rata (puaj!! cómo demonios traen las hormigas "eso" desde el patio??) también descubrí que el vodka y el vinagre son los mejores limpiadores de baños del mundo, Literalmente los dejan limpios...no muy frescos pero bah, nada que un toque de canela y manzana en agua con un rociador no resuelva.
NOTA: No, no me dejaron usar mucho vodka para lavar el baño asi que estuvo apestando a ensalada césar devuelta por un diarreico durante casi dos horas.
6.-Tuve un sueño muy loco...Sólo recuerdo que involucraba una avioneta, una canción de AC/DC y nazis. Muchos nazis. Todos eran hombres altos, musculosos, rubios y de ojos azules. No sé porqué soñé eso pero el caso es que todo concluyó cuando la avioneta se desplomó. P.D Yo salí viva...¡¡hurra!!
7.- Probé algo llamado "fetuccini de paja y heno", que no es otra cosa sino pasta en salsa bolognesa con queso parmesano. Muy rica, sí...pero no creo que quiera comerla de nuevo. Es pesadísima, y aparentemente es la culpable de mi sueño loco nazi.
Bueno ahora sí, a lo que venimos.
Recientemente y por razones que en realidad no conozco...
NUNCAMÁS: Tienes desactivado el Comical y no has podido emborracharte leyendo The Sandman...
Gracias ¬¬ bueno, como les decía...El caso es que recientemente me puse a mirar la serie esa de Hetalia y...Seguro se preguntarán qué demonios es Hetalia (o mínimo con qué se come...Sí, tengo hambre y queeeeeeeee??!!) así que se los explicaré brevemente:

Hetalia es un ánime japonés que, para empezar, no tiene ningún lineamiento de historia. Pero eso no importa. Lo importante es que aquí, los países son personas, personas raras y un poco aterradoras (coff coff Francia coff) que tratan de sobrevivir al margen del Derecho Internacional sin invadirse en el intento... o sea que habitualmente fallan. Tenemos a:
Italia, alias Feliciano: es tierno, tonto, le gusta comer y siempre está pegado a las muy masculinas faldas de Alemania (casi siempre al grito de "Doitsuuuuuuu!!!"). Le gustan los gatitos y las banderas blancas. La serie lleva su nombre mezclado con la palabra japonesa "inútil", y... bueno, con ver dos o tres capítulos entiendes el motivo de que a Italia lo consideren un inútil. Por cierto, tiene un hermano llamado Lovino (Italia del sur), algo majadero pero igualmente imbécil.
Alemania, alias Ludwig: me temo que es el personaje más sensato de la serie... Le gustan los perros, las máquinas y (por alguna razón desconocida... pero que a las fangirls les atre a muerte) el S&M. Aunque es un militar muy rudo y un golpe suyo te puede mandar de aquí a Timbuktú, quiere mucho a Italia y lo cuida a pesar de que es tan lelo. Su hermano mayor, Gilbert (Prusia) es un ególatra de cuarta, y le encanta darle de cocos a Austria.
Japón, alias Kiku: serio, tranquilo, reservado, tradicionalista... eso sí, a la hora de los macanazos sólo China le gana. Tiene un espíritu muy influenciable y sensible a la cultura occidental, pero no es muy empático que digamos con nadie. Literalmente con NADIE.
América, alias Alfred: hermano adoptivo de Inglaterra, de peque era un amor, pero un buen día creció y se volvió un tarado que se dedica a comer hamburguesas y malteadas y a sentirse el héroe (cualquiera parecido con la realidad, lo juro, es mera coincidencia). Sinceramente nadie lo quiere, mucho menos Inglaterra, pero es divertido porque su risita es contagiosa... bueno, no tanto como la de Gilbert pero ahí la lleva.
Inglaterra, alias Arthur: en principio era un pirata que le gustaba torturar psicológicamente a España, pero luego se volvió un caballero. Es de carácter cerrado pero tiene buen corazón. El único problema es que se la vive de la greña con Francia y cocina del asco. NOTA: aun no me explico porqué se carga unas mega cejas.
Francia, alias Francis (Dios, la creatividad me mat...*sarcasmo nivel Hiroshima*): Su filosofía de la vida se basa en dos cosas: pelear por siempre con Inglaterra y repartirle amor a todo el mundo, lo quieran...o no. Se encargó de criar a Canadá... más o menos; es un tanto fastidioso precisamente porque es como el amigo pegoste que todo el rato está siguiéndote. Pero al menos cocina mejor que Inglaterra.
China, alias Wang: bueno...además de romper todo lo que toca a karatazo limpio (o algo así) y de tener una copia barata de TODO lo que hace Japón, su característica más especial es su pandita que siempre lleva en un cesto.
Rusia, alias Ivan: da miedo. Mucho miedo. Por fuera tiene un aspecto simpático, tiernito y amistoso, bueno hasta su voz es dulce. Pero no te engañes: debajo de ésa adorable apariencia se oculta un psicópata malnacido cuyo propósito en la vida es torturar a todos...y como hasta el momento ese "todos" es una falacia se conforma con lastimar, física o psicológicamente a sus allegados (los pobres Letonia, Lituania y Estonia). Su unico punto débil son sus hermanas: Ucrania, la mayor, y que tiene...digamos, mucha pechonalidad, y Belarús, alias Bielorrusia, que quiere casarse con él y está completamente loca.
Otros países que salen son España, Sealand (que, por cierto...bueno, no sé si a "eso" en la vida real se le pueda llamar un país), Canadá (nadie lo conoce...ni su propio osito polar que siempre le pregunta "quien eres??"), Noruega, Grecia, Suecia, Suiza, Turquía, Egipto, Polonia, Hungría, Islandia (en realidad no hace NADA productivo durante toda la serie...pero en fin) y otros tantos... excepto Latinoamérica. Aún el fandom está discutiendo de si México será hombre o mujer...yo voto por lo segundo, muero de ganas de ver cómo representan la Independencia o la Intervención Francesa.
Y bueno, ¿qué tiene de bueno esta serie? Como ya vieron la lógica es muy volátil, pero da datos útiles en Historia y cultura general. Todo, claro, con buen humor (a veces no muy inocente...por culpa de Francia) y de forma amena. Además, cuando ya vas captando los chistes estereotipados te empiezas a reír más, aunque el humor gráfico es el más usual (como esa vez de Rusia sujetando al pobrecito de Letonia por las piernas y la cabeza para estirarlo y hacerlo crecer mientras canturrea "se estira, se estira). No hay muchas escenas de guerra, de eso se encarga el fandom (y miren que algunas imágenes están buenas), pero eso no le quita lo relevante.
Así que si un día quieren ver algo bastante random (rozando con el "qué carajos vi??") o si le perdieron el amor a la Historia hace ya algunos ayeres, échense algunos capítulos y diviertanse, aprendan algo nuevo y jueguen a elegir su país favorito. ¿Ok? Los dejo entonces, adiosito!!


viernes, 10 de junio de 2011

FUR IS FOR FREAKS Y OTRAS COSAS RARAS QUE ME RODEAN

Hartitos y Hartitas de todas las edades, les confieso... hoy iba a contarles sobre mi percance comercial pero recordé el grave incidente en el hotel y una infancia truncada y decidí hacer una breve introducción que no tiene nada que ver con el tema central, sólo para quitarme un peso de encima y hacerle feliz la vida a gente como Alejandre, Lil'Beyoncé y ¿porqué no? a la maestra nazi-comunista que hoy por fin demostró que a veces, los apodos dicen más que el nombre (como un compañero mío al que le dicen Chabelargo y efectivamente, está tan alto que creo que no le oxigena bien el seso... hmm...).
Hace ya bastantes días mi escuela adorada (¬¬ sarcasmo) y yo fuimos a una convención espacial (oh sí, en Lobolandia saben sobre astronomía) a un hotel cuyo nombre no revelaré pero diré que coff coff era gringo coff coff. Total que cuando llegamos, luego de una laaaaaaaaaaaaarga vuelta en el camioncito rentado, entramos y vimos un paraíso de café y pastelitos por todas partes. A nuestro lado pasó un chef y Elli, una amiga mía, comentó dando un suspiro:
-Oh, algún día seré como tú, y tendré mi gorrito ridículo.
En fin que comimos pastelitos y bebimos café, todo muy lindo, nos mezclamos con la Universidad Tecnológica de nomeacuerdodonde y el Colegio Nacional y finalmente la naturaleza hizo su habitual llamada al WC.
Fui al baño, un lugar muy amplio y limpio y... para empezar, como que ese día mi estómago no se sentía muy bien que digamos, luego cuando quise sacar un poco de papel higienico le di un golpe muy fuerte a la tapa y ésta se cayó. La coloqué como pude en su sitio y luego de 15 minutos de agonía intestinal me levanté victoriosa a abrir la puerta para que...
LOBITA: Ah... no abre.
Tiré, empujé, jalé, golpeé, arañé, gemí y le dí de patadas y la dichosa puerta no abría. El seguro había sufrido un leve defecto y por eso no me podía salir. Casi a punto de llorar porque mi celular estaba dormido cómodamente en el auditorio del evento mientras yo forcejeaba en un WC "gran turismo", por fin, el seguro se venció y caí de espaldas sobre el frío suelo del exterior. Por fin regresé a mi lugar a tiempo para escuchar de voz de (cha ca cha chaaaaan) el primer astronauta mexicano en haber viajado al espacio toda su experiencia en la sábana de estrellas que hay allá afuera, experiencia que incluyó cómo se usa, con lujo de detalles, un baño espacial.
NOTA: Nunca seré astronauta, no puedo tolerar tener un baño como el que nos describió.
Ayer, por cierto, y hablando de empresas exitosas, mi equipo de Emprendurismo expuso en un gran carnaval de ventas, donde hubo de todo: camarones en salsa, frapuccinos (placer de dioses... aaaaaaaaah...), cosméticos, regalos, un spa dirigido por mi Lil' Beyoncé, una agencia de autos, una tienda de series anime bastante raras y hasta una de lencería. En menos de dos horas la mercancía de mi humilde puesto de postres había desaparecido y yo nadaba en monedas cual Midas en su piscina.
Pero para no hacerles más largo el cuento, les hablaré de esas cosas raras que yo veía de pequeña.
NUNCAMÁS: Con un demonio, ¿qué no tuviste un desarrollo normal?
Para nada, y mejor denle gracias a Dios, porque de ser yo "normal" estaría hablándoles de mi último shopping en Palacio de Hierro y las novedades de las estrellas de Disney. ¡¡VIVA LA LOBITA NOCTURNA FRIKI!!
¿Se acuerdan de la película de Fur: Retrato de una Pasión? Ah, pues por fin logré verla completa y solo puedo decir... se las recomiendo si ustedes se sienten freaks auténticos, aunque no tengan pelo en todo el cuerpo que les haga lucir como Chewbaca.
Eh... ejem... continuemos.
El otro día hice un decálogo de caricaturas raras que veía de pequeñita, cuando la Lobita era una Lobeznita que usaba coletas y vestía... bueno, ya vestía raro en ese entonces. Espero que ustedes también hayan visto al menos una de estas series que eran, y por mucho, muy divertidas:
!AAAAAAAAAAAH...! MONSTRUOS DE VERDAD: Era el relato de tres monstruos que vivían en Monsterland. Uno era una especie de criatura de largas orejas y largos pies, otro tenía los ojos en las manos y uno (el que mejor asustaba, porque solía sacarse las tripas enfrente de sus víctimas) parecía un bastón blanco y negro. Era una serie bastante macabra, pero divertida a su modo, y a mí me encantaba verla aunque a Mamá Loba esa clase de cosas jamás han sido santo de su devoción. Bueno, no podemos esperar más de alguien cuyo trauma de la uventud fue Candy Candy, ¿o sí?
CUENTOS DE LA CRIPTA; Por default yo me chuté esta serie en versión animada, con el guardián de la cripta y la odiosa bruja que cada que aparecía destruía todo espejo cercano con su "belleza". Al principio esta serie la pasaban un poco tarde y a veces no podía dormir bien luego de verla, pero pasó el tiempo y me acostumbré a la imagen de hechiceras, monstruos, engendros, espectros y demás graciosadas.
CORAJE, EL PERRO COBARDE: Ok, esta no es la máxima lumbrera, pero la idea era buena: cachorro llorón que vive en medio de la nada con una pareja de ancianos y que siempre tiene el infortuniop de cruzarse con cosas malvadas y peligrosas, desde zombies hasta extraterrestres, brujos, momias, fantasmas y criaturas míticas. El perro es en sí un miedoso, pero su cariño por la anciana que lo cuida es tan grande que es capaz de superar sus miedos para ayudarla.
Sip, yo veía cosas muy locas siendo pequeña, pero no se trataba solo de la tele, sino también de los libros, ¿no me creen? chequen:
FRANKESTEIN, la versión original de Mary Shelley. Fue un regalo hecho por una maestra de Cambridge (nop, no de esa universidad, sino de la ciudad que le da nombre a la uni) que fue a mi secundaria para un intercambio.
DRÁCULA, de Bram Stoker. Un clásico que no se debe perder jamás.
EL EXTRAÑO CASO DEL DR. JEKYLL Y MR. HYDE, de Robert Louis Stevenson. Safo quien no haya oído jamás la historia del doctor que se vuelve un monstruo, y cuyo final me pareció casi tan aterrador como el último homicidio de Juanito Sacatripas (los exonero una vez más a NO buscar fotos, no quiero que se me traumen).
LA MANO y LA CABELLERA, ambos cuentos de Guy de Maupassant. El primero trata de un inglés cazador que muere misteriosamente asesinado a la vez que su trofeo de caza más preciado (una mano fea y seca) desapareció de su jaulita. El segundo habla sobre la necrofilia en un estado verdaderamente chiflado. Apto para los que quieren iniciarse en el romanticismo oscuro.
LA CASA DEL JUEZ, de Stoker. Este cuento sí me puso los pelos de punta y por varias noches no quise saber nada del retrato de mi bisabuela, que de por sí en la foto ponía una cara de "¬¬" que espantaba.
Y bueno, sin más que añadir en estos días melancólicos, los abandono con un profundo saludo. Adiosito!!

lunes, 26 de julio de 2010

MANUAL DE SUPERVIVENCIA PARA LO INEVITABLE III: LOS BAÑOS (SOBRE TODO LOS PÚBLICOS)


En el Medievo, eran las calles. En el Renacimiento, los pobres ¬¬. En la Revolución Industrial, las alcantarillas londinenses. Y en pleno siglo XX, los campos de batalla y hospitales varios. Actualmente, el máximo foco de infeccion jamás inventado por la humanidad son los escalofriantes:
BAÑOS PÚBLICOSSSSSSS. (Se oye musiquita de película de terror)
No existe espectro, fantasma, demonio, bruja, vampiro, monstruo o atuendo de Lady Gaga que produzca más terror que un bendito baño público. Si es el de tu casa, te ahorrarás varios puntos que citaré a continuación, pero si por obra del destino tienes que "obrar" fuera de tu casa... que Dios te auxilie, porque nadie más lo hará.
MANUAL DE LA LOBITA se complace en hacerte saber lo que debes y no debes hacer en uno de estos cuartitos siniestros. ¿Vas?
1. Antes de entrar a uno, llévate mucho, pero muuuuuuuucho papel higienico. Aquí se trata no solo de la "limpiada local", sino de prácticamente TOOOOOOODO el lugar: pone usted el papel milagroso sobre la taza del excusado, para las manos, para "ahi" y hasta para inspirarte. Porque, por increíble que suene, hay gente que su musa le llega en el WC y claro necesitarás el papel para escribir poemas que harán que Shakespeare (o el próximo en entrar al baño) le de diarrea.
2. Las revistas o libros son buena opción. Pero olvídate del periódico, porque ese solo sabe dar dos cosas: malas noticias (que te estriñirán) o notas impactantes que te harán padecer temporalmente de incontingencia (si no me crees, pregúntale a mi amiga que leyó la nota de los Jonas cuando estaba en el excusado).
3. Otro problema de los baños públicos son sus filas eternas. Por una razón u otra, las filas para entrar (sobre todo la de las mujeres) duran los siglos de los siglos para moverse. Así que tienes dos opciones: o te aguantas como un valiente guerrero, o corres por tu vida a buscar un arbolito que te haga el paro como vil gallina (eso sí, no pagarás los consabidos tres pesos para el papel, sino unos 800 $ por conducta antihigiénica en el parque).
4. Hablando del dinero, llevate cuando menos 5 pesos. Si es el baño público de un restaurante o un centro comercial no lo necesitarás, pero si es literalmente "baño público", entonces prepárate porque hasta para hacer la necesidad basica te cobran. (El colmo de la ironía).
5. Si es el baño del avión o de un autobús de buena marca, dale gracias al cielo. Pero eso sí te adverto una cosa: el espacio en ellos está tan reducido que te costará lo indecible tomar una posición cómoda. Ahi sí la comodidad y la limpieza NO van de la mano.
6. Los baños de los restaurantes, por mas elegante que sea el restaurante, será un sitio común y corriente. ¿La única diferencia? Uno: no te cobran por entrar y dos: está un poco más limpio que otros.
7. También hay posibilidades de que estás en un lugar y la taza está como a diez kilómetros de distancia (como cuando viajas en camión guajolotero por la carretera o estás gozando de la naturaleza en un parque natural). En el primer caso, te vas a tener que aguantar hasta que lleguen a una caseta, y en el segundo caso, ni modo: la naturaleza te provee de todo, desde algo de intimidad tras los arbustos hasta... bueno... un WC bastante rudimentario.
8. Ya intaladit@ ahi en el baño, respira hondo y relajate. Pase lo que pase, no pienses que antes de ti hubo unas cuarenta personas que se sentaron en el mismo lugar que tu y que posiblemente mas de una tiene problemas digestivos. No necesitamos que, encima de todo, te vomites ahí.
9. Hay baños que, mas que "excusados publicos" son "excusados del terror", como el de la foto (y créeme, he visto PEORES y he tenido que entrar porque no hay cuerpo que aguante dos litros y medio de agua de horchata y diez tacos de pipian). Quienes entran ahí y salen vivos son considerados heroes del pueblo. ¿Quieres ser héroe por un día? adelante.
10. El cuerpo humano es muy sádico a veces, y cuando menos te lo esperas puedes terminar "echando el alma por la boca" o por ese sitio que casi no conoce la luz solar en pleno baño público. En caso de que te ocurra esta desgracia, pues solo puedo decirte una cosa: ¡buena suerte!
11. No por exagerar, pero hay algunos baños que despiden gases asesinos. Si tienes el estomago muy sensible, carga con un trapo y una botella de perfume, así cuando necesites entrar a uno, solamente empapa con perfume el trapo y te tapas la nariz y la boca.
12. Por último, y más importante: no hay nada como usar el baño de tu propia casa.

miércoles, 13 de enero de 2010

TOILETTEFOBIA: LA NUEVA MASACRE HUMANA


Hoy mientras comía en un restaurant x con mi madre santa mis intestinos decidieron hacerme una mala jugada, y tuve que correr a ése lugar sagrado de blancas paredes y sonidos silenciosos al que todos llamamos baño. Pues total que como no pude ubicarlo rápido pregunté. Y, ¿saben dónde estaba? ¡Pues hasta el fondo de un pasillo con una compuerta más rota que la de la barrera anti manifestantes! Pues total que ya entré y... ¡era el baño del terror! Tan minusculo que no había espacio para moverte con libertad (ahora sé lo que siente el mochaorejas en su prisión), la taza de un bonito color blanco cadáver y los focos de la luz amenazando con apagarse en cualquier momento. pues luego de sentir un escalofrío (y de salir bien librada de la experiencia) huí del pequeño y siniestro WC.

Sé bien que a todos nos ha pasado esto alguna vez: el lugar que debería ser de descanso se convierte de pronto en una verdadera historia de horror, igual que los panteones pues. Pero esta ha sido una experiencia light, sencillita y sin repercusiones. ¡No! Me han pasado cosas peores.

Por ejemplo, una vez fui a Puerto Vallarta y me fui en autobús (mis ingresos no alcanzan para un mísero avioncito) y me entraron unas ganas de visitar el.. ejem... cuartito mágico. Y pues ya caminé (más bien vadeé) el tramo del pasillo y por fin! alcancé la puerta. Bueno, el infierno no finalizaba: primero la taza parecía de la Guerra de las Galaxias, toda torcida y con un banquito en diagonal que no sé para qué demonios era, y ya con todo y los trompicones del camión logré sentarme y... bueno, el tambaleo del vehículo no me sirvió de nada. Cuando por fin terminé de hacer mi numerito y me levanté, pasó lo peor: de pronto el camión viró y caí con la cara a escasos centímetros de la taza, por no decir que el pie se me atoró debajo del banquito ese y estuve a punto de morir cuando mi cabecita chocó contra el lavabo de porcelana (a escasos veinte centímetros de la taza). Y entonces, ¡bendición! logré zafar el pie y salí huyendo como loca del cuarto asesino.

Cosillas como ésas me pasaban a diario. Esto incluye otros traumas relacionados con el toilette: la vez que me encerraron en el baño de hombres en la secundaria (era el foco de infección más grande, apestoso y aterrador que he visto en mi vida), cuando vomité todo un baño en un centro comercial luego de hacer lo mismo afuera de éstos, cuando entré al baño de la primaria y hallamos un "regalito" sobre la taza y claro está, cuando mi moneda de 20 pesos dio a parar al interior de la taza sucia del baño. Como era todo el dinero que tenía y debía volver a casa en camión tuve que meter la mano para sacarla. Los cinco minutos más horrorosos de mi existencia.

De este modo, uno se pregunta: si los baños son lugares acogedores donde puedes leer, meditar (¿a que no sabían en qué se inspiró Rodin para hacer "el hombre pensante"?), escribir una novela y (en el caso de los hombres) hacer competencias asquerosas con tus amigos del alma, entonces, ¿porqué el toilette causa tantas dificultades? La respuestas está en la ciencia.

El baño es un lugar bastante peligroso, el 95 % de los accidentes ocurren aquí. Y si al baño le sumanos que sea un baño público, el riesgo es mayor. Por no decir que el trauma. Ya sea que se te acabó el papel o que la cadena no jala o que haya una fila kilométrica delante de tí, el baño no es una opción de vida. Según los científicos, pasamos en promedio dos años dentro del baño a lo largo de toda nuestra vida (sin contar los episodios de estreñimiento o de diarrea), pero aún así, una amiga mía, a la que aquí llamaremos Mo, les tiene miedo. ¡Sí, tal y como lo oyeron! Una vez me dijo que los baños públicos la aterrorizaban. Así nació una nueva fobia: toilettefobia, o sea miedo al baño.

Pero no me hagan mucho caso, por favor. El baño sigue siendo producto de primera necesidad (como la comida, y Hugh Jackman), así que debemos firmar un pacto de no violencia contra éste lugarcito donde, seamos sinceros, descansa en paz nuestra alma.