FAVOR DE ALIMENTAR A HOLMES Y A HELSING, GRACIAS.



jueves, 8 de noviembre de 2012

ANIVEESARIO VAMPÍRICO: ¡¡FELIZ CUMPLE BRAM STOKER!!

Pues sí, damas y caballeros, el día de hoy Google nos recordó que hace 165 años en una ciudadcita cerca de Dublín, Irlanda, nació el escritor Abraham (Bram, para los amigos) Stoker. Su obra maestra y la más querida por lectores y cineastas y público en general ha sido obviamente "Drácula", de la que podríamos sacar mucha tela para recortar, pero el día de hoy nos dedicaremos a la esencia del personaje vampiresco que tanto nos ha deleitado...hasta que llegó 2008 y...bueno, ustedes saben.
Si bien se ha sospechado que el personaje lo basaron en el exageradamente chiflado Vlad Tepes, príncipe de Valaquia allá por el 1448 según recuerdo, en realidad Stoker no tenía idea de la existencia del Empalador (nombre por cierto muy discriminador...digo, él no solo empalaba a sus víctimas, también las degollaba, golpeaba, colgaba, desollaba...) y mucho menos sabía que su apodo era justamente Drácula (traducido: "Hijo del Dragón", dato que curiosamente respetan en la película de 1992 "Drácula de Bram Stoker" hecha por Francis Ford Coppola). Pero bueno que ese no es el tema, el caso fue que cuando la novelita salió fue un furor de miedo (¿entienden el doble chiste?) y se quedó en el imaginativo colectivo.
Añitos más tarde, cuando Stoker estiró la pata y ya no pudo gozar de las mieles de su victoria porque sus urracas...perdón, su familia se hicieron con los derechos de autor, se ideó la primerísima película muda que estaba relacionada con la novela, pero fue titulada "Nosferatu" y el nombre de los personajes tuvo que ser cambiado precisamente por el problema legal, aunque para un lector cualificado no cuesta trabajo reconocer a los personajes aunque tengan nombre más bien meridionales (digamos...de Hungría y lugarcitos en Europa del Este olvidados por Dios).
Después, vino la ola de libros vampirescos, películas más sofisticadas donde gozamos con la participación de Bela Lugosi (arquetipo de vampiro elegante por muchísimas décadas) y otros no tan familiares pero igualmente queridos como Christopher Lee, aunque claro, sólo el personaje conservaba el nombre, ya que las situaciones diferenciabanse unas de otras, desde el plano del cine noir tan común de la época hasta lo que en Estados Unidos conocen como serie B (y en México conocemos como "jodida película de porquería...pero al menos estuvo graciosa") hasta que en 1992 Ford Coppola logró hacer su película bien basada en la novela original, y ¿porqué no? en el mito de Vlad.
Así todos nos acordamos de los personajes con cariño (ya sea que hayamos leído la novela o hayamos visto la adaptación cinematográfica). Desde el inocente Jonathan Harker, pasando por la pobre mimada Lucy Westenra, la astuta Mina Harker, el trío de novios conocidos como Quincy Morris, Jack Seward y Arthur Helmwood, pasando por el lunático (o quizá no tanto) Rendfield y por supuesto, el profesor Abraham Van Helsing, que a pesar de su aspecto de viejito maestro de escuela, los asesinos de Assasin's Creed le podrían aprender uno o dos trucos. Bueno, hasta el conde mismo llega a parecerte agradable a pesar de ser un ser descarado, frío y cruel, que le importa un sorbete desayunarse al equipo de béisbol femenino si con eso logra mantener su posición de megapoderoso enfrente de los mortales que intentan desesperadamente de ponerle fin.
Todo en el universo de los vampiros era feliz y hermoso...hasta que un día...una tipa llamada Stephenie Meyer escribió una tarugada titulada "Crepúsculo" y nos arruinó la historia para siempre. Desde vampiros que brillan cual bola disco hasta hombres lobo que no necesitan luna llena para transformarse en chuchos de dos metros de altura y ¿cómo olvidarla? la portaginista descerebrada, torpe y mustia que tiene que decidirse entre el chupasangre ricachón o el musculoso pobretón (UPS!!! No lo habían notado??) y cuya máxima aspiración en la vida es ser una vampira y vivir felizmente por siempre al lado de su querido y adorado Edward Cullen al que, seamos sinceros, cualquier día el conde Drácula se lo puede sonar y mandarlo directito a...Estambul de un solo guamazo.
Pero bueno, ¿qué podemos hacerle? el género de romance sobrenatural está tan explotado actualmente que llegará un punto en que todos se cansen y vuelvan a la vieja escuela. Eso sí, a veces hay que ver las opciones "modernas" que pueden darle un aire novedoso a las historias. Haciendo caso omiso de tarugadas como "Vampire Diaries" y "True Blood", "Inframundo" al menos te divierte con su adrenalina y su trama centrada en la lucha eterna de las dos bestias nocturnas favoritas de la Europa Medieval, y por otro lado, "Entrevista con el Vampiro", basado curiosamente en otra novela más modernita, no desfigura al vampiro, simplemente le da el aire de un ser que sobrevive al paso de los siglos y debe adaptarse, le parezca o no, si quiere sobrevivir.

Ahora que, por otro lado... la Lobita Nocturna piensa estar en primera fila el día que se estrene "Only Lovers Left Alive". Hmm... hasta donde sé, la película habla acerca de un vampiro enamorado a su vez de una vampiresa, aunque al parecer la trama se vuelve complicada cuando la hermanita de la susodicha se cruza en el camino. Sí, ya sé que suena a drama casi twilightesco, por lo que espero que al menos Tom Hiddleston (el...ejem...vampiro picaflores en cuestión) se cene a dos o tres personas en el proceso y preferentemente de una manera agresiva, si no la próxima vez que lo vea me veré en la triste necesidad de aventarle una chancla a la cara.
En fin, es todo lo que les cuento en esta desapacible tarde de otoño. Espero que la pasen de lujo y recuerden abrigarse muy bien, que el invierno vienen y los mayas también. ¡Adiosito!

sábado, 3 de noviembre de 2012

ESE VIEJO VIKINGO

Uno no se da cuenta de cómo son los demás realmente hasta que siente con el mismo sentir que ellos. Aquí aplica, muy justamente, la expresión "ponerse en los zapatos del otro", aunque los resultados no son siempre iguales. En mi caso, se trata únicamente de hacer una reflexión, bastante personal, en la que no participa nada sino la sensación de que tal vez los antiguos paganos tenían algo de razón en sus mitos: quizá, el destino sí es inexorable.
Con mi experiencia aprendida de libros de Historia puedo afirmar tranquilamente que mi abuelo corresponde al arquetipo del vikingo. Tal vez no tenga barbas largas y rubias ni un casco con cuernos, pero al igual que éstos, ha zurcado (remolque mediante) lugares remotos de los que muchos de nosotros sabemos apenas por crónicas bizarras y memorias de un pasado nacional que se pierde cuando el que lo cuenta muere. Ha entrado una y otra vez a la zona 0 y salido completamente cuerdo, ha visto fuegos fatuos en el sureste, ha detenido su navío de ruedas en más pueblos olvidados y eliminados del mapa que ninguna otra persona conocida, todo esto en apenas unas cuatro décadas; entre fuegos de violencia y pasiones, no ha conocido el ocio ni la paz en toda su vida, y de hecho podría decirse que la aborrece. Su vida transcurrió como el trotador del tiempo, en un medio tan revuelto como es la extensa geografía e historia de México, viendo ir y venir regímenes, leyes, pueblos, estudiantes y mujeres. Ha visto de primera mano las catástrofes y las celebraciones de antaño y ha sobrevivido magníficamente a los cambios de modelos económicos que a muchos otros hubiera destrozado, pero jamás a él.
Su vida pasó entre el relieve salvaje y brutal que se percibe como un eco en su cabeza (¡oh, bonito espectáculo verlo cuando rememora esos viajes a toda velocidad!) y entre las ciudades magníficas a las que llegaba a desembarcar. Me ha contado la clase de febrilidad que se vive en el Norte: es como si el espacio-tiempo hubierase puesto de cabeza, y en la frontera cada fin de semana el país se inundaba de estadounidenses (o gringos, como prefiere decirles, como diría cualquier nórdico al referirse despectivo a los eslavos y musulmanes con quienes comercia) que llegaban aquí a su propio estilo de "mojados" para degustar del tequila fuerte, la cerveza barata y el jolgorio natural de la zona, ese paraíso perdido entre el desierto de Sonora y El Paso, estrecha franja ahora dividida por un alambre de púas y que él llegó a cruzar varias veces. No son sólo norteamericanos, también ha hablado con personalidades tan diversas que a mí me parece un sueño divino: un grupito de aburridos rusos que hacían competencias entre su vodka y nuestro mezcal hasta rodar felices por el suelo; un italiano de acento ruidoso y que palmoteaba como demonio, un par de ingenieros alemanes que vivían a base de cerveza y barbacoa y aprendieron los diversos usos de la "Ch" gracias a su interlocutor, es decir, mi abuelo. Todo, bien escondido en su cabeza, lo suelta de cuando en cuando, a cuentagotas, cuando estoy presente y le pregunto sobre cosas que yo, por torpeza o por debilidad, desconozco, y las responde con la seriedad del historiador y la sencillez del campesino. Al fin y al cabo, desciende de indígenas michoacanos.
Cosas raras, peligrosas, como en un viaje mitológico cualquiera, se mantienen impresas en sus palabras. El lugar donde el agua corre del revés, el recinto macabro de los lagos donde los fantasmas aúllan, e inclusive, un OVNI que asegura haber visto allá por la década de los 80; estuvo tantas veces en el Distrito Federal que conoció de primera mano las revueltas políticas de la época. Recuerda, a veces divertido, a la Policía Secreta del "Negro" Durazo, la toma de poseción de Gortari, incluso el terremoto del 85 y la explosión de Guadalajara, todo eso lo vivió de primera mano. Tantos años así explican que la violencia actual no le asuste ni un ápice. Tampoco le atemoriza la oscuridad ni la soledad, tanto tiempo viajó de noche entre las carreteras más brutales del país y con un camión de doble remolque. Jamás se le registraron accidentes, ni acontecimientos, era serio y dedicado a su labor con el corazón fuerte, y de regreso a su morada se ponía a repartir a dos manos el botín de su labor. Ropa, zapatos, dinero para paseos, para restaurantes de categoría (en aquél entonces) muy alta para el trabajador promedio. Cuando yo nací, recibí también mis dádivas: caramelos, juguetes, objetos importados, dólares olorosos aún al plástico que lo recubría. E historias. Muchas historias de diversas clases que alimentaron mi mente como si fuesen novelas costumbristas, tan bien apreciadas en toda Latinoamérica.
Pero como todo buen vikingo que no muere en batalla, éste tuvo que retirarse para pasar sus días de austeridad en el silencio de su casa. No le gusta. La oscuridad que se ha apoderado en la incertidumbre no le es sana, y se le ve taciturno y huraño; sueña mucho, yo lo sé, con sus viajes majestuosos. Ha asegurado que al morir no quiere ser enterrado, sino cremado, y que sus cenizas se repartan en la cascada de Cola de Caballo, su Valhalla personal, para recorrer en muerte el triple de camino que recorrió en vida. A veces me da por preguntarle del día que llegó a Yucatán, donde vio de frente el antiguo observatorio maya y el gran mar que lleva, irremediablemente, a la isla de Cozumel, donde descansa el templo de Ixchel. Conoce de comidas que ningún aventurerucho de televisión tocaría, desde venado hasta ranas, serpientes, insectos, todo lo ha degustado por noble obligación y férreo entusiasmo. No podemos decir, jamás, que su vida fue un desperdicio.
Así es entonces ese viejo vikingo que reposa en un sofá reclinable, ladrándole injurias a la tele cuando hay partido de fútbol. y que en sus buenos tiempos era tan temible como Leif Erikson, o como un rabioso Thor empuñando su martillo. Yo, su pequeña Loki, se conforma ahora con hacerle revivir su nostalgia para que el aburrimiento no lo mate, y sueño en secreto con poder ver yo también, quizá, esos mundos alucinantes que se esconden después de la carretera doble que separa a Lobolandia del resto de la patria, y espero así poder guardar yo también algo de su espíritu inquieto y volar aún más. Una valkiria infantil a la sombra del mejor de los vikingos.
FIN

lunes, 29 de octubre de 2012

WILD ON EDICION: LOBOLANDIA

Llevamos casi tres semanas sin novedad al frente (perdonen la jerga, últimamente he estado leyendo mucho sobre conflictos bélicos...tal vez estudiar Diplomacia me esté afectando) y en un solo día pasa de todo, literalmente de TODO.
Haciendo caso omiso al hecho de que el espíritu de Haydrich, Hitler y otros tantos nazis parecen estar gozando en el Mas Allá torturándome con su presencia cada bendito día (lo que me hace tomar en consideración abrir un segmento semanal titulado "Los Nazis me Persiguen") me la he pasado casi en el aburrimiento total sin absolutamente nada novedoso que hacer, por lo que el viernes cuando una amiga nos llamó para invitarnos a su casa el domingo y ver una película pensé que todo resultaría muy bonito y normal.
Sí, cómo no...
Apenas llegar a la casa mi amiga nos dijo que tendría que visitar un lugar (muy convenientemente llamado "Punto Rojo"...sí, ahora también los soviéticos la traen en contra mía) para encontrarse con el eterno avatar del novio por internet. En vivo y en directo, claro está. Total que la necesidad nos exigió marchar primero en bus y luego en subterráneo para llegar al punto de reunión, yo, claro, haciendo tripas corazón porque la idea de verme cara a cara con un desconocido me pone los pelos de punta.
Todo iba bien en la primera estación, donde el hecho de que fuera domingo se notaba porque los vagones iban relativamente vacíos.  A la segunda estación sin embargo, oí primero un grito brutal. ¿Había caído el gobierno? ¿Se rebelaban las anticulturas en una lucha sin precedentes? ¿Era el llamado de la naturaleza? Bueno relativamente era de todo un poco, porque el caos, la tradición y la estupidez se mezclaron en ésa especie urbana que tanto detesto. No, no se trataban de reggaetoneros, tampoco de beliebers, eran algo aún más terrorífico...Una barra de fútbol.
NUNCAMÁS: Para los no entendidos, una barra de fútbol es un grupo de fanáticos de un equipo. Se destacan por ser especialmente agresivos y hasta mortales.
Literal. Todos a uno, la manada de bestias...perdón, de fans, se subieron al subterráneo gritando, boqueando, pateando y cantando mientras al fondo del vagón sonaban con todo las vuvuzuelas. Durante casi ocho estaciones tuve que tolerar sus cánticos celestiales (el himno de su equipo y unas cuantas rimas de su invención) y claro, sus llamados de chimpancés en celo, brincando y golpeando todo al ritmo de sus canciones. Cuando por fin nos libramos de ellos ya habíamos llegado a nuestro destino, y todo lo que nos restaba era esperar...claro, en el proceso nos encontramos con un amigo, lo saludamos y fuimos a un 7eleven (oh sí, Lobolandia tiene un 7evelen...que loco) donde me compré una de las famosas y controversiales malteadas instantáneas. Por cierto, estuvo muy buena.
Por otro lado, la espera de casi una hora no dio frutos, el susodicho no llegó y echamos a andar al corazón de Lobolandia (apenas unas cuadritas más allá del ahora llamado Parque Soviético...digo, por aquello de que es "rojo"...¿entienden? ¡Rojo!...sí, ya sé, eso es muy racista). Ahí llegadas, comimos pizza de baratillo (o séase mega rebanada + papas + refresco en vasito desechable a 30 pelucones, que para mi economía resulta un tanto caro a éstas alturas) y volvimos cada quien para su jaus.
Pero si creen que con la Lobita en su casa todo el universo volvería a su curso normal...evidentemente son nuevos en este blog. Eran las 5 de la tarde cuando volví, todo era soleado, cálido y festival. Una hora más tarde el cielo se puso de un bello color negro sólido y se atascó de nubes que relampagueaban como si se hubiera venido el fin del mundo. Si no entré en pánico fue porque un rico algodón de azúcar me calmó los nervios (era lo justo, llevaba más de una semana haciendo cacería humana para atrapar a uno de esos señores que pasan por ahí vendiendo algodones de azúcar), y así concluyó otro memorable momento que apenas duro 3 (!) horas, tiempo suficiente para desatar el caos. Dios, esto ya es un récord personal.
Y así es como los abandono, recordándoles que gocen su Halloween asustando chamaquitos como yo, y honren como buenos mexicanos (los que sean, aclaro) el Día de Muertos, donde la memoria de cierta gatita blanca me pondrá un tanto melancólica...
Adiosito!!

viernes, 19 de octubre de 2012

FRANKENWEENIE: PERRITOS REVIVIDOS

Lamento mi larga ausencia pero un ataque de flojeritis aguda mal mezclada con un Oppa Gangnam Style y Hetalia hasta el hartazgo me mantuvieron lejos de aquí, sin embargo hoy, Hartit@s mios, les traigo una brevísima reseña de una peliculita llemada...Frankenweenie.
De entrada les aviso que esta NO es la primera vez que la fábula de Frankenstein versión can se presenta. En realidad esta película fue en principio un cortometraje en acción en vivo (entiéndase que con gentecita) que Disney tildó de demasiado macabro para los niños. Sin embargo los tiempos y los números en la bolsa de Wall Stret cambian, y una vez más la historia de Burton revivió en la casa de Mickey Mouse en versión stop-motion.
Y bueno, ¿de qué trata? AVISO: No hay spoilers, así que léanle con confianza.
Víctor Frankenstein es un niño x (tal vez demasiado x) en un pueblito llamado Nueva Holanda donde la época medieval se respira en el aire por la ignorancia de los pueblerinos, ignorancia que cierto profesor de ciencias en la escuela de Víctor intenta erradicar. Mientras tanto, Víctor tiene un perrito llamado Sparky con el que se divierte creando películas. La cosa sería muy normal y aburrida si no fuera porque un accidente trágico (llámese atropellamiento) manda al cachorro al otro mundo.
Por suerte, Víctor no es ningún retrasado, y con la ayuda de la ciencia devuelve a la vida a su cachorro. Todo parece ser miel sobre hojuelas, de no ser por los grandes riesgos que su experimento conlleva; no, no nos vamos a dedicar a una exhaustiva charla sobre ética y teología que de eso ya se encarga mi maestro de Derechos Humanos , sino a las distintas reacciones que los pueblerinos tienen ante la visión de "la vida después de la vida".
¿Qué es lo bueno de la peli? Agárrense porque por primera vez en la historia, esta película NO TIENE CANCIONES. Depende únicamente de su atmósfera tristona (a blanco y negro, como debe de ser una buena película de terror clásica) y de su trama extraña para sostenerse. No roza con lo cursi-rosita, así que no se van a empalagar en lo más mínimo, y por otro lado, si tú o tú o también tú han tenido alguna mascota y ésta se ha marchado al extraño cielo de los animales, la carga emocional puede ser especialmente fuerte (sniff sniff...Maya...).
¿Qué es lo malo de la peli? Reitero eternamente: antifans de Tim Burton van a ver mal hasta la forma cómica de Sparky en versión plastilina. Los momentos de verdadera acción sí tardan un poquito, y habrá quienes no le hallen la gracia a la historia. Bueno, allá ellos.
Así que...¿cuál es el puntaje final? Lobita, por su ataque de melancolía y otros momentazos épicos completamente necesarios le ofrece un 9.7 Arriésguense a verla, diviértanse, chillen un rato acordándose de su hámster muerto o algo así y... repito, diviértanse.
¡¡Adiosito!!

jueves, 11 de octubre de 2012

¡¡LOS NAZIS ME PERSIGUEN!!...BUENO, ALGO ASÍ.

Paranoia se define psicológicamente como una afección mental en la que un individuo o individua siente ansiedad y cree encontrarse en peligro severo todo el tiempo, algo así como los delirios de persecusión. Sin embargo hay ciertos sospechosos casos en los que uno se pregunta largamente si de veras está loc@ o de verdad hay algo muy, muuuuuy malo en el ambiente.
Todo comenzó hace ya casi una semanita, cuando por curiosidad yo, Lobita, le pedí a mi tía prestado un libro del que ya medio mundo oyó hablar, pero que jamás lme había atraído la atención hasta que me dí cuenta que, otra vez, me había quedado sin nada que leer (irónico, ¿no? teniendo una megabiblioteca en la escuela). Total que dicho libro pasó a mis manos y estuve hojeándolo largos días, trepada sobre todo en el camión y fingiendo no hacer caso de los chillidos de niños pequeños, señoras gordas con bolsa, tipejos y tipejas con música a todo volumen y (vaya, esos son nuevos) los que me miraban con ganas de tirarme un crucifijo a la cabeza o algo así cuando yo exhibía, entre vuelta y vuelta de hoja, la contraportada del libro (de un bonito color escarlata con la aún más "feliz" esvástica cubriendo todo el centro). Aparentemente la cosa terminaría ahí, cuando mis ansias por historias macabras de la WW2 se me pasaran y todo volviera a la normalidad habitual.
Pero el destino me jugó mal, de nuevo. Y sospecho que en algún lugar sombrío y solitario del infierno a cierto hombre de bigote a la Chaplin y acento fuerte le está gustando esto de jugar con mi pobre psique.
Entre algunas "graciosadas" de los forever arios que me he topado por buenas o por malas esta semana se destacan:
*Un misterioso HT en Twitter que tenía la forma de la esvástica (seguida como a las 2 horas por un yunque comunista, pero esa es otra historia).
*Un programa en History Channel sobre el auge y caída de herr Hitler. No, en serio, hacía siglos que en HC no pasaban otra cosa que no fuera "Cazadores de Tesoros" y "El Precio de la Historia".
*Una muchacha que llevaba (ni idea de dónde la consiguió) una camisa gris estampada con una...sí, con una esvástica. NOTA: la muchacha no era precisamente Marilyn Monroe, ¿eh? pero algo me dice que un déficit de atención escolar no le ha hecho notar que su "nice t-shirt" lleva uno de los símbolos más temidos del siglo XX.
*Un lindísimo volswagen (o como se escriba, que me da igual) negro con un típico casco del ejército alemán estampado en su cabús.
*Esto sí es lo más extraño: un libro gigante del holocausto que estuvo a punto de caerme sobre la cabeza cuando buscaba inocentemente, dos estantes debajo, un libro sobre historia civil de Inglaterra.
Tomemos en cuenta que los "extraños" sucesos comenzaron el domingo, y entonces veremos que ha sido técnicamente una cosa por día. Es decir...¡¡ME PERSIGUEEEEEEEEEEEEEEEEEEEN!!
NUNCAMAS: No grites!! Loca!!
Bueno, ya, dejaré de estar paranoica, pero hay que admitir que se trata de cosas muy pero que muy raras. Mi ciudad no se destaca por su particular gusto por Alemania (en ninguno de sus sentidos), y en mi escuela la gran mayoría apoyan el socialismo democrático, por lo que eventos de esta índole resultan un tanto preocupantes. Sin embargo, resulta bastante divertido imaginarse a un pelotón de hombres altos y rubios correteando a la Lobita por media Lobolandia al grito de "Wolfzucht nNcht! 'Wieder eine echte faul. Mehr beobachten so viel Hetalia!" o algo así.
Pero bueno, la vida sigue, el sol todavía sale, la lluvia cae de cuando en cuando y Lobeznito está sufriendo el primer castigo largo de su vida, así que mejor disfrutemos de ésas pequeñas singularidades extrañas del mundo y seamos dichosos. Adiosito!!
P.D Sieben sieben, a-lyu lyu, sieben sieben ein zwei, sieben sieben a-lyu lyu, ein zwei drei!...Perdón, es una cancioncita que he estado escuchando mucho y me gusta.

lunes, 8 de octubre de 2012

HETALIA: HISTORIA Y GEOGRAFIA NIVEL KAWAII

Antes que otra cosa pase...¡¡Gracias!! a todos los que se tomaron la molestia de leer mi post anterior (muy triste, por cierto. Espero que no sea necesario deprimirlos a todos muy seguido). Ora sí, a lo que vamos hoy.
Entre algunas noticias breves les he de informar que...
1.-He descubierto las dulces mieles de "Mein Kampf" (mejor conocida en cristiano como "Mi Lucha"), no porque esté de acuerdo con todo el libro (ojo, dije NO TODO, algunas partecitas suenan terroríficamente lógicas), sino porque gracias a él he sondeado a las personas con las que suelo platicar, y todas sacaron un 10 en tolerancia y cultura. Hasta mi pequeño mestizo medio mexicano medio yankee con el que platico de cosas primermundistas como autos, computadoras, viajes y comida (bueeeeeno, no mucho de eso último por desgracia).
2.-Fui a ver "Hotel Transylvania" y mi momento favorito fue cuando una parodia animada de Chafapúsculo...digo!! de Crepúsculo apareció.
3.-He comprado "Los Vengadores" en original...¡¡por fin!! ¡¡Finalmente!! ¡¡Loki en alta definición!! AAAAAAAAAAAAAAAAH!!! *corre felizmente por los campos* (?)
4.-El único problema fue que en medio de mi euforia olvidé que ayer fue el aniversario luctuoso de Edgar Allan Poe. Descansa en paz, Eddie.
5.-Y si la cosa este fin de semana no era ya mala, se puso peor cuando...*chan chan chan chan* tuve que lavar el baño luego de una huelga de 2 (!) meses. Bueno, además de toparme con un nido de arañas violinistas (todas muy monas, por cierto...venenositas y todo) y un esqueleto parcialmente roído de rata (puaj!! cómo demonios traen las hormigas "eso" desde el patio??) también descubrí que el vodka y el vinagre son los mejores limpiadores de baños del mundo, Literalmente los dejan limpios...no muy frescos pero bah, nada que un toque de canela y manzana en agua con un rociador no resuelva.
NOTA: No, no me dejaron usar mucho vodka para lavar el baño asi que estuvo apestando a ensalada césar devuelta por un diarreico durante casi dos horas.
6.-Tuve un sueño muy loco...Sólo recuerdo que involucraba una avioneta, una canción de AC/DC y nazis. Muchos nazis. Todos eran hombres altos, musculosos, rubios y de ojos azules. No sé porqué soñé eso pero el caso es que todo concluyó cuando la avioneta se desplomó. P.D Yo salí viva...¡¡hurra!!
7.- Probé algo llamado "fetuccini de paja y heno", que no es otra cosa sino pasta en salsa bolognesa con queso parmesano. Muy rica, sí...pero no creo que quiera comerla de nuevo. Es pesadísima, y aparentemente es la culpable de mi sueño loco nazi.
Bueno ahora sí, a lo que venimos.
Recientemente y por razones que en realidad no conozco...
NUNCAMÁS: Tienes desactivado el Comical y no has podido emborracharte leyendo The Sandman...
Gracias ¬¬ bueno, como les decía...El caso es que recientemente me puse a mirar la serie esa de Hetalia y...Seguro se preguntarán qué demonios es Hetalia (o mínimo con qué se come...Sí, tengo hambre y queeeeeeeee??!!) así que se los explicaré brevemente:

Hetalia es un ánime japonés que, para empezar, no tiene ningún lineamiento de historia. Pero eso no importa. Lo importante es que aquí, los países son personas, personas raras y un poco aterradoras (coff coff Francia coff) que tratan de sobrevivir al margen del Derecho Internacional sin invadirse en el intento... o sea que habitualmente fallan. Tenemos a:
Italia, alias Feliciano: es tierno, tonto, le gusta comer y siempre está pegado a las muy masculinas faldas de Alemania (casi siempre al grito de "Doitsuuuuuuu!!!"). Le gustan los gatitos y las banderas blancas. La serie lleva su nombre mezclado con la palabra japonesa "inútil", y... bueno, con ver dos o tres capítulos entiendes el motivo de que a Italia lo consideren un inútil. Por cierto, tiene un hermano llamado Lovino (Italia del sur), algo majadero pero igualmente imbécil.
Alemania, alias Ludwig: me temo que es el personaje más sensato de la serie... Le gustan los perros, las máquinas y (por alguna razón desconocida... pero que a las fangirls les atre a muerte) el S&M. Aunque es un militar muy rudo y un golpe suyo te puede mandar de aquí a Timbuktú, quiere mucho a Italia y lo cuida a pesar de que es tan lelo. Su hermano mayor, Gilbert (Prusia) es un ególatra de cuarta, y le encanta darle de cocos a Austria.
Japón, alias Kiku: serio, tranquilo, reservado, tradicionalista... eso sí, a la hora de los macanazos sólo China le gana. Tiene un espíritu muy influenciable y sensible a la cultura occidental, pero no es muy empático que digamos con nadie. Literalmente con NADIE.
América, alias Alfred: hermano adoptivo de Inglaterra, de peque era un amor, pero un buen día creció y se volvió un tarado que se dedica a comer hamburguesas y malteadas y a sentirse el héroe (cualquiera parecido con la realidad, lo juro, es mera coincidencia). Sinceramente nadie lo quiere, mucho menos Inglaterra, pero es divertido porque su risita es contagiosa... bueno, no tanto como la de Gilbert pero ahí la lleva.
Inglaterra, alias Arthur: en principio era un pirata que le gustaba torturar psicológicamente a España, pero luego se volvió un caballero. Es de carácter cerrado pero tiene buen corazón. El único problema es que se la vive de la greña con Francia y cocina del asco. NOTA: aun no me explico porqué se carga unas mega cejas.
Francia, alias Francis (Dios, la creatividad me mat...*sarcasmo nivel Hiroshima*): Su filosofía de la vida se basa en dos cosas: pelear por siempre con Inglaterra y repartirle amor a todo el mundo, lo quieran...o no. Se encargó de criar a Canadá... más o menos; es un tanto fastidioso precisamente porque es como el amigo pegoste que todo el rato está siguiéndote. Pero al menos cocina mejor que Inglaterra.
China, alias Wang: bueno...además de romper todo lo que toca a karatazo limpio (o algo así) y de tener una copia barata de TODO lo que hace Japón, su característica más especial es su pandita que siempre lleva en un cesto.
Rusia, alias Ivan: da miedo. Mucho miedo. Por fuera tiene un aspecto simpático, tiernito y amistoso, bueno hasta su voz es dulce. Pero no te engañes: debajo de ésa adorable apariencia se oculta un psicópata malnacido cuyo propósito en la vida es torturar a todos...y como hasta el momento ese "todos" es una falacia se conforma con lastimar, física o psicológicamente a sus allegados (los pobres Letonia, Lituania y Estonia). Su unico punto débil son sus hermanas: Ucrania, la mayor, y que tiene...digamos, mucha pechonalidad, y Belarús, alias Bielorrusia, que quiere casarse con él y está completamente loca.
Otros países que salen son España, Sealand (que, por cierto...bueno, no sé si a "eso" en la vida real se le pueda llamar un país), Canadá (nadie lo conoce...ni su propio osito polar que siempre le pregunta "quien eres??"), Noruega, Grecia, Suecia, Suiza, Turquía, Egipto, Polonia, Hungría, Islandia (en realidad no hace NADA productivo durante toda la serie...pero en fin) y otros tantos... excepto Latinoamérica. Aún el fandom está discutiendo de si México será hombre o mujer...yo voto por lo segundo, muero de ganas de ver cómo representan la Independencia o la Intervención Francesa.
Y bueno, ¿qué tiene de bueno esta serie? Como ya vieron la lógica es muy volátil, pero da datos útiles en Historia y cultura general. Todo, claro, con buen humor (a veces no muy inocente...por culpa de Francia) y de forma amena. Además, cuando ya vas captando los chistes estereotipados te empiezas a reír más, aunque el humor gráfico es el más usual (como esa vez de Rusia sujetando al pobrecito de Letonia por las piernas y la cabeza para estirarlo y hacerlo crecer mientras canturrea "se estira, se estira). No hay muchas escenas de guerra, de eso se encarga el fandom (y miren que algunas imágenes están buenas), pero eso no le quita lo relevante.
Así que si un día quieren ver algo bastante random (rozando con el "qué carajos vi??") o si le perdieron el amor a la Historia hace ya algunos ayeres, échense algunos capítulos y diviertanse, aprendan algo nuevo y jueguen a elegir su país favorito. ¿Ok? Los dejo entonces, adiosito!!


miércoles, 3 de octubre de 2012

EL NACIMIENTO DE LA LOBITA, O DE COSAS DESGRADABLES DEL PASADO

Ya saben ustedes y ustedas (rayos, deberían incluir esas palabras a la jerga local) que no soy muy fan de bajarme la autoestima al prójimo, prefiero hacerlo sufrir con historias macabras y esas cosas  pero hay ocasiones en que la necesidad exige que nos pongamos serios y hablemos de cosas que, en otras situaciones más pintorescas no mencionaríamos, llámenle el Holocausto, el cuento de Heminway, las calificaciones que parecen panteones dibujados...Y el bullying.
Muchos aqui (espero) están en contra del bullying. La gran mayoría de seguro conoce a alguien que ha sido o es víctima de bullying, y algunos cuantos solo se unen a la causa porque saben que es algo malo (es como el apartheid pero en versión escolar, para que se den una idea). Pero habemos algunos, muchos algunos, que estamos en contra por razones mucho más tristes, mucho más significativas. Esos alguienes entramos en dos categorías: o perdimos a alguien muy querido por culpa del bullying, o nosotros mismos fuimos víctimas.
En mi caso...(atáquense) es la segunda razón.
He aquí pues la triste historia de como una niñita llamada Itch tuvo que convertirse en una Lobita cruel, fría y fuerte para sobrevivir.
Hace ya muchos ayeres, entré a la secundaria muy contenta y emocionada, esperando que pasaran las cosas más geniales y ver si aquí, por fin, encontraba amigos (el caso es que soy antisocial desde que me acuerdo, casi siempre porque mis ideas, como de seguro ya se dieron cuenta, chocan con las de medio mundo); al principio todo era normal, tranquilo...Y al cabo de dos meses pasé ser de persona non grata a víctima directa del bullying. ¿La razón? TODOS en la escuela eran personas completamente fuera de foco, al menos para mi. Las chicas usaban escotes innecesarios, faldas excesivamente cortas, maquillaje hasta donde no se suele usar, y los chicos...bueno, su aspiración en la vida era ganar dinero fácil y rápido y tener a cuanta muchacha pudieran; todos sin excepción gustaban del reggaeton y la banda, de las fiestas y los insultos, las bromas y el pandemonium. Yo, protegida por mis libros, mi música y mi concepto de locura, no pegaba con ellos ni con cola loca, y tomaron la decision de que, si no podían convertirme en una de ellos, entonces me harían cachitos.
Durante casi dos años, el acoso fue continuo y en muchos niveles. Insultos desagradables respecto a mi miopía y a mi forma extraña de caminar (con la cabeza agachada) me regalaron apoditos tan simpaticos como "ciega" y "jorobada"; la diversión era casi románica, y la bestia a la que torturaban en su coliseo personal, o sease el salon, era yo. Golpes con papelitos, dulces y borradores eran lo común, pero si se sentían "inspirados" tenía que esquivar latas de refresco; cuando menos me lo esperaba, perdía un cuaderno o mi sueter, y solía encontrarlos en el bote de la basura; se burlaban de mi pelo, que siempre he llevado corto. Se burlaban de mis lentes y a veces me los quitaban para usarlos de pelotas de tenis (yo aun no me explico como sobrevivieron a tanto embate); a mi llanto desesperado seguía el eco de las burlas que a veces todavía me persiguen... "Miren a la ciega, esta llorando...no vas a ir con tu mami a llorar, horrorosa???" y otras cosas similares eran lo que debía soportar con estoicismo. Yo, por mi parte, no dije nada a los maestros, porque eso era echarme la soga al cuello; y, cuando éstos se dieron cuenta, no hicieron nada en absoluto. Mamá no se enteró, estaba pasando una mala racha emocional y no quería empeorársela.
Mi refugio de tanta tortura era la biblioteca. Ahí me secaba las lágrimas en las páginas de Poe, de Maupassant, de Verne. Ahí siempre había un eco del pasado que me susurraba que todo podía ir mejor. Ahí, como era terreno vedado para los otros, conocía la paz. Cuando salía de la escuela, corría a toda prisa a mi casa a tirarme en mi cama para llorar la amargura y el odio. Desee, por primera vez en mi vida, ver sucumbir a alguien en la angustia y la desgracia; quise desgarrar sus caras con mis uñas y echar carbonato en las heridas sangrantes de aquéllos que se divertían con mi dolor para hacerles sentir una milésima parte del horror que yo sentía diariamente. En mis sueños, la realidad se distorsionaba: no había golpes, no había burlas, podía escapar fácilmente de las trampas y de los encierros, y ellos se marchaban para siempre. Pero no era así, nunca fue así. Y tenía que pelear día a día por conservar la calma en ése caos enfermizo. A la pequeña lobezna que había tropezado sin querer en su lazo la apaleaban día tras día, desgarrando su piel y dejándole marcas permanentes.
Ellos no contaron con que la lobezna crecería, y con ella, también sus garras y sus colmillos.
Después de tanta soledad, tristeza y miedo, finalmente, un día, me llegó la libertad. Y no fue gracias al apoyo de nadie, sino de una amistosa mano extranjera, que no tenía deber de ninguna clase conmigo, pero que por primera vez desde que había llegado al Noveno Círculo, me hizo sentir contenta, confiada y querida. Y gracias a ésa amistad, logré sacar fuerzas. Logré salir del agujero, logré sentarme en un rincón y curar mis heridas hasta que me repuse y me fortalecí. En tercer año, el bullying continuaba por parte de unos cuantos, pero su poder se había reducido considerablemente. Sus palabras se volvieron mudas a mis oídos, sus burlas se esfumaron, sus ataques ya no dolían. Sólo era cuestión de tiempo, me dije, para formular mi venganza; y la venganza llegó, otra vez desde el otro lado del Atlántico, como un vendaval con tintes anglosajones que despertó la rabia de muchas y el desconcierto eterno de mis enemigos, que no reconocían en mí ninguna belleza física y no comprendían como alguien podía ver en mí virtudes que me hacían digna de tener una amistad. Y solamente así logré quitarme para siempre el estigma, y...¿ellos? Poco importan para mi. Sus caminos son tan opuestos al mío que no vale la pena preguntárselo, aunque sus nombres quedaron adheridos a mi mente y mi corazón con el dolor punzante que deja una vieja herida, como deben sentirse los restos de los campos de concentración en Europa, recuerdos imborrables pero que a la vez te hacen más fuerte, y te hacen ver las cosas desde otro ángulo.
Lo cierto es que no todos poseen la suerte de sobrevivir a experiencias idénticas. Muchos se quedan en el camino, desesperados y atemorizados, y terminan su vida sin asimilar que cuando salgan de ése averno en que las escuelas se han convertido todo cambiará. Por eso digo que, sin importar cual sea tu caso, ames tu vida y luches para lograr tus objetivos, sin importar cuantos esten ahi para impedirtelo.
Y bueno, así concluimos esta deprimente crónica del origen de mi acusada frialdad hacia otras personas. Espero que estén todos bien y recuerden, nunca hagan a otros el daño que no desean sufrir también. Adiosito.