FAVOR DE ALIMENTAR A HOLMES Y A HELSING, GRACIAS.



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sábado, 3 de noviembre de 2012

ESE VIEJO VIKINGO

Uno no se da cuenta de cómo son los demás realmente hasta que siente con el mismo sentir que ellos. Aquí aplica, muy justamente, la expresión "ponerse en los zapatos del otro", aunque los resultados no son siempre iguales. En mi caso, se trata únicamente de hacer una reflexión, bastante personal, en la que no participa nada sino la sensación de que tal vez los antiguos paganos tenían algo de razón en sus mitos: quizá, el destino sí es inexorable.
Con mi experiencia aprendida de libros de Historia puedo afirmar tranquilamente que mi abuelo corresponde al arquetipo del vikingo. Tal vez no tenga barbas largas y rubias ni un casco con cuernos, pero al igual que éstos, ha zurcado (remolque mediante) lugares remotos de los que muchos de nosotros sabemos apenas por crónicas bizarras y memorias de un pasado nacional que se pierde cuando el que lo cuenta muere. Ha entrado una y otra vez a la zona 0 y salido completamente cuerdo, ha visto fuegos fatuos en el sureste, ha detenido su navío de ruedas en más pueblos olvidados y eliminados del mapa que ninguna otra persona conocida, todo esto en apenas unas cuatro décadas; entre fuegos de violencia y pasiones, no ha conocido el ocio ni la paz en toda su vida, y de hecho podría decirse que la aborrece. Su vida transcurrió como el trotador del tiempo, en un medio tan revuelto como es la extensa geografía e historia de México, viendo ir y venir regímenes, leyes, pueblos, estudiantes y mujeres. Ha visto de primera mano las catástrofes y las celebraciones de antaño y ha sobrevivido magníficamente a los cambios de modelos económicos que a muchos otros hubiera destrozado, pero jamás a él.
Su vida pasó entre el relieve salvaje y brutal que se percibe como un eco en su cabeza (¡oh, bonito espectáculo verlo cuando rememora esos viajes a toda velocidad!) y entre las ciudades magníficas a las que llegaba a desembarcar. Me ha contado la clase de febrilidad que se vive en el Norte: es como si el espacio-tiempo hubierase puesto de cabeza, y en la frontera cada fin de semana el país se inundaba de estadounidenses (o gringos, como prefiere decirles, como diría cualquier nórdico al referirse despectivo a los eslavos y musulmanes con quienes comercia) que llegaban aquí a su propio estilo de "mojados" para degustar del tequila fuerte, la cerveza barata y el jolgorio natural de la zona, ese paraíso perdido entre el desierto de Sonora y El Paso, estrecha franja ahora dividida por un alambre de púas y que él llegó a cruzar varias veces. No son sólo norteamericanos, también ha hablado con personalidades tan diversas que a mí me parece un sueño divino: un grupito de aburridos rusos que hacían competencias entre su vodka y nuestro mezcal hasta rodar felices por el suelo; un italiano de acento ruidoso y que palmoteaba como demonio, un par de ingenieros alemanes que vivían a base de cerveza y barbacoa y aprendieron los diversos usos de la "Ch" gracias a su interlocutor, es decir, mi abuelo. Todo, bien escondido en su cabeza, lo suelta de cuando en cuando, a cuentagotas, cuando estoy presente y le pregunto sobre cosas que yo, por torpeza o por debilidad, desconozco, y las responde con la seriedad del historiador y la sencillez del campesino. Al fin y al cabo, desciende de indígenas michoacanos.
Cosas raras, peligrosas, como en un viaje mitológico cualquiera, se mantienen impresas en sus palabras. El lugar donde el agua corre del revés, el recinto macabro de los lagos donde los fantasmas aúllan, e inclusive, un OVNI que asegura haber visto allá por la década de los 80; estuvo tantas veces en el Distrito Federal que conoció de primera mano las revueltas políticas de la época. Recuerda, a veces divertido, a la Policía Secreta del "Negro" Durazo, la toma de poseción de Gortari, incluso el terremoto del 85 y la explosión de Guadalajara, todo eso lo vivió de primera mano. Tantos años así explican que la violencia actual no le asuste ni un ápice. Tampoco le atemoriza la oscuridad ni la soledad, tanto tiempo viajó de noche entre las carreteras más brutales del país y con un camión de doble remolque. Jamás se le registraron accidentes, ni acontecimientos, era serio y dedicado a su labor con el corazón fuerte, y de regreso a su morada se ponía a repartir a dos manos el botín de su labor. Ropa, zapatos, dinero para paseos, para restaurantes de categoría (en aquél entonces) muy alta para el trabajador promedio. Cuando yo nací, recibí también mis dádivas: caramelos, juguetes, objetos importados, dólares olorosos aún al plástico que lo recubría. E historias. Muchas historias de diversas clases que alimentaron mi mente como si fuesen novelas costumbristas, tan bien apreciadas en toda Latinoamérica.
Pero como todo buen vikingo que no muere en batalla, éste tuvo que retirarse para pasar sus días de austeridad en el silencio de su casa. No le gusta. La oscuridad que se ha apoderado en la incertidumbre no le es sana, y se le ve taciturno y huraño; sueña mucho, yo lo sé, con sus viajes majestuosos. Ha asegurado que al morir no quiere ser enterrado, sino cremado, y que sus cenizas se repartan en la cascada de Cola de Caballo, su Valhalla personal, para recorrer en muerte el triple de camino que recorrió en vida. A veces me da por preguntarle del día que llegó a Yucatán, donde vio de frente el antiguo observatorio maya y el gran mar que lleva, irremediablemente, a la isla de Cozumel, donde descansa el templo de Ixchel. Conoce de comidas que ningún aventurerucho de televisión tocaría, desde venado hasta ranas, serpientes, insectos, todo lo ha degustado por noble obligación y férreo entusiasmo. No podemos decir, jamás, que su vida fue un desperdicio.
Así es entonces ese viejo vikingo que reposa en un sofá reclinable, ladrándole injurias a la tele cuando hay partido de fútbol. y que en sus buenos tiempos era tan temible como Leif Erikson, o como un rabioso Thor empuñando su martillo. Yo, su pequeña Loki, se conforma ahora con hacerle revivir su nostalgia para que el aburrimiento no lo mate, y sueño en secreto con poder ver yo también, quizá, esos mundos alucinantes que se esconden después de la carretera doble que separa a Lobolandia del resto de la patria, y espero así poder guardar yo también algo de su espíritu inquieto y volar aún más. Una valkiria infantil a la sombra del mejor de los vikingos.
FIN

miércoles, 18 de julio de 2012

RAZA COSMICA O HIJOS DE LA CHINGADA??

Así es, damas y caballeros, otro post haciendo homenaje a esas hermosas clases de Filosofía que tuve alguna vez con la maestra nazi-comunista (un saludo por si me ve!!).
Figúrense que la idea de este post se me vino porque la verdad estoy corta de imaginación por causas de fuerza mayor, o sease estas:
ELECCIONES PRESIDENCIALES 2012
Donde ya sabemos cual fue el resultado y lo que éste desató. Independientemente de que ustedes hartit@s de la comunidad, estén de acuerdo con el veredicto o no, es algo irrelevante en este momento. De lo que quiero discutir aquí, si bien está relacionado, tiene mucho más que ver con el cómo estamos actuando -como pueblo- que como situación política y partidista.
Si como yo son forever alone's y se la viven en las redes sociales, ya saben la guerra que existe en éstos medios; hay opiniones divididas, la controversia es aún peor que la de la película Filadelfia y ni hablemos de los pleitos que existen entre los opuestos (al cual tristemente diario termino entrada a los golpes con niños de entre 16 y 17 años...que legalmente todavía ni votan). Entonces luego de ocho discusiones vía Twitter, dos mesas redondas en el grupo de la U de L (Universidad de Lobolandia para los neófitos o los distraídos) y una golpiza digna de lucha en lodo con un compadre que aquí no mencionaré, tomé la decisión de discutir conmigo misma al respecto (esperando que mi otro yo no fuera ultraderechista o, en su defecto, asidua al YoSoy132 porque entonces no llegaríamos a nada neutral).
Total que el resultado de mi larga cavilación, acompañada del soundtrack de El Perfume y unos Takis con Pepsi (la comida oficial) llegué a la conclusión de que, como pueblo, estamos en un momento crítico, y no necesariamente gracias a los polacos, que de todos modos mucho muerto cargan ya, sino por nuestra propia naturaleza. ¿Les estoy hablando en mandarín? Déjenme ilustrarlos más concretamente, queriditos, retrocediendo en el tiempo, a una época donde no me dormía a la 1:00 a.m haciendo tarea ni tenía que lidiar con camiones 1/10 (de esos en donde, por cada persona que se baja, se suben otras diez), una época donde no conocía el sinsabor de los exámenes extraordinarios (ah, no les dije?? Reprobe Teoria Civil!! Y cuando hice el extraordinario saqué 100 *fuck yeah*), una época más simple llamada...el bachillerato.
Como recordarán, llevé durante un semestre Filosofía, y en una de nuestras clases discutimos dos teorías completamente opuestas sobre un tema importantísimo: la identidad como raza. Por un lado, teníamos a Vasconcelos, que afirmaba que los mexicanos éramos la "raza cósmica" pues en nuestro código genético llevamos el ADN de muchas pero muchas razas humanas, siendo la azteca y la española la principal, y que por esta razón nuestro nivel cultural era (o más bien debería ser) el más alto y enriquecido.
Pero digamos que las teorías de Octavio Paz (cuyo poema de Escrito con Tinta Verde fui obligada a memorizar en segundo de primaria) eran un tanto diferentes.
En su libro titulado El Laberinto de la Soledad, nos expone una visión de la identidad mexicana que roza con todo, menos con el paraíso suprahumano que nos mostró Vasconcelos; para Paz, nuestro máximo error como raza no es propiamente nuestra culpa, pues somos, para fines prácticos, hijos de la chingada. Osease, producto de una violación (o "cariñitos a la fuerza") cometida hacia las mujeres aztecas por parte de los conquistadores españoles. Y si la Historia nos ha enseñado algo, es que un pueblo se jode cuando se joden -valga la redundancia- a sus mujeres (verdad, Sabinas??). Cuando ocurrió esto, la subyugación del pueblo mexicano se dio a favor del conquistador extranjero, y no solo eso, sino que nosotros, el producto de dicha dominación, los mestizos, adoptamos una costumbre rara, la de negar a la madre azteca (es decir, renegar de nuestros orígenes) y tratar de imitar al padre español (adoptar otras culturas y sellos de otras partes en búsqueda de una identidad "más digna"). Un ejemplo que Paz pone desde el principio son los "pachucos", mexicanos que viven en el extranjero y aunque en apariencia aún guardan las costumbres de la tierra madre, tratan por todos los medios de no parecer lo que son.
Bueno, a estas alturas ya han de estar diciéndome, ¿y este rollo qué tiene que ver? Pues fácil. Imaginen una raza que ha sido sometida, corrompida, obligada a tomar el ejemplo de una nación extranjera sin posibilidades de defenderse, cuyo nuevo código genético les indica que no son ni una cosa ni otra y son rechazados por ambos grupos puros, y que encima sólo poseen valor mundial porque de sus tierras se extraen cosas de valor. El resultado es, psicológicamente hablando, la sensación de estar "en la nada", o sease, no ser "nada" excepto una apariencia, una reliquia robada (ja, perdón, me acordé de Thor) que sólo sirve como tapete o regalo de otras naciones, en apariencia, más poderosas. Ningún símbolo basta para unificarlas, simplemente porque reniegan de éste y de su condición, y es de éste modo que las personas comienzan a volverse mediocres, al negar lo que es suyo y exigir lo que no les pertenece. ¿Ya entendieron?
En resumidas cuentas y para no hacerles el cuento más largo, nos sentimos peor que Loki en Jotunheim (los fans de Marvel me van a entender), sentimos que estamos en un lugar que no nos pertenece y buscamos algo más que no tiene nada que ver con nosotros, y en ésa búsqueda descuidamos lo que de verdad es importante y protestamos contra otros que, para fines prácticos, no tienen nada que ver con nosotros. Ojo, no digo que las protestas sean todas malas, pero llega un punto en que la cosa se vuelve extrema y seguimos gritando para que otros, a quienes consideramos irónicamente iguales a nosotros pero diferentes (porque "pueden más") hagan lo que nosotros quisiéramos que se hiciera para avanzar, para sentirnos mejor, para tener una identidad; y mientras tanto descuidamos estudios, trabajo y ética y suspiramos de envidia deseando ser como otros países "más evolucionados" y "mejor estructurados". Ojo que así empezó el comunismo en Rusia, ¿saben?
Si mi breve (ja si como no) resumen y explicación les picó de curiosidad, acá les dejo un link para que se lean el librito de Paz, y ya después sacarán sus propias conclusiones y me dirán qué prefieren ser, si la raza cósmica de Vasconcelos, más evolucionada y mejor educada que otras, o seguir siendo los hijos de la chingada, que pelean entre ellos cual cocodrilitos hambrientos sin saber ni porqué. Adiosito!!
Link:  http://www.hacer.org/pdf/Paz00.pdf

sábado, 25 de febrero de 2012

HISTORIAS PERDIDAS DE GRAN BRETAÑA

Sí, yo también sé amar. Y lo saben perfectamente, ¡acuérdense!
La frasecita la saqué del libro de Drácula de Bram Stoker, y es algo así como la frase que expresa perfecto de qué trata el post del día de hoy.

Aunque he admitido mi alergia al 14 de febrero y mi frase favorita es "el amor el amor... es una porquería" o mi divisa permanente es "¿porqué todo lo que tiene que ver con el amor apesta?" deben saber, como dice la frase del libro, que yo también tiré babas por alguien, y también hice alguna vez el ridículo de exhibirme (de la manera más elegante posible) frente a un muchacho. ¿Pero cómo puede ser esto?, seguro se preguntarán.
Bueno, como todo lo que tiene que ver conmigo, esta es una historia de amor extraña como pocas, y como toda buena historia rara, debe tener un comienzo anormal, es cual fue más o menos este:
(enero del 2008):
LOBITA: Oye Cachorra (mi mejor amiga de la secundaria), ya falta poco para que vengan los muchachos de Inglaterra. ¿Cómo crees que sean?
CACHORRA: A mi me da igual mientras estén guapos.
LOBITA: Sí... y divertidos...
CACHORRA: Que les guste platicar...
LOBITA: Y con ojos de color azul... Digo, nunca he visto a nadie con los ojos azules.
¿Cuál creen que fue el resultado? Juzguen ustedes mism@s:
Okaaay... Bueno, para mis gustos esto era lo más próximo al "gentleman británico" que desde siempre (coff coff anglofilia coff) me ha parecido atractivo.
¿Y saben qué era lo mejor? Que este muchacho (que por cierto se llama Alexander, si bien que me acuerdo ^_^) no solo era inteligente y simpatico, sino que como yo era la única en toda la escuela que hablaba inglés y que no se ponía unas jodidas minifaldas de zorricueta o bolitas de papel higienico en el brassiere para que notara mi presencia que no me ponía de coqueta llegando al cuasi ofrecimiento, pues era obvio que pasaba más tiempo platicando conmigo que con todas las perras envidiosas chavas que lo seguían a todos lados, como si fuera el dios Baco perseguido por sus bacantes.
Pero esta idílica historia de amor no tiene precisamente sólo florecitas en el camino. Porque cuando llegaba febrero y el sol entibiaba la sangre, apareció mi archirival de amores, armada con unas extensiones de cabello y la minifalda más mini que he visto en mi vida, una chava a la que aquí llamaremos... hmm... cómo será correcto llamarla??
NUNCAMÁS: Qué te parece Chienne??
Buena idea!!! Chienne le queda (recuerden que estoy practicando francés xD). Bueno, total que Chienne apareció de pronto en una nube de humo seguida por sus fieles admiradores (por no decir sus fieles metemano) lista para llevarse el "British Award" a su casa (de veras espero que sólo a su casa x__x), y como yo era la competencia directa creyó que con sus bailes insinuativos iba a tumbar mi delicada posicion de "traductora y unica persona con sesos en este lugar", pero JAJA!!
El 14 de febrero aquel año, por más putimaquillaje que se puso, no pudo competir con mi romanticona trenza en el cabello y fui yo la ganadora oficial del "happy st. valentine!!" tan deseado por el 70% de las mujeres de mi escuela (el otro 30% representa a las que ese día no asistieron).
Total que durante un mes de lágrimas y de risas, esta historia que iba que volaba para ser digna de una novela de las Brönte, se convirtió en un libro de Lovecraft; en primera, porque una misteriosa "Ana" (nunca supimos quién era o de dónde venía porque básicamente NADIE la vio jamás) se ganó al dichoso inglesito sin que yo pudiera hacer absolutamente nada. Y finalmente, todo terminó como en telenovela: durante la gran "fiesta" por la coronación de la Reina de Primavera (¿así o más cursi la situación?), Alex y la Lobita compartieron un único baile frente a la fila de zorris chicas que se ponían verdes del coraje. Encima de todo, ése mismo día era el cumpleaños 22 del susodicho, y adivinen a quién abrazó 3 veces por ese motivo :3
Y por fin, hizo mutis en la fiesta, nos dijimos adios con un beso en la mejilla y nunca más volvío a verlo. Fin.
¡¡Y luego preguntan que porqué aborresco al amor!! ¿¿Así o más salada??
Lo único que me queda de recuerdo de ésos días de dicha y dolor fueron un par de cartas que me regaló con su chistosa caligrafía, algunas fotos suyas y la camiseta que usé aquél día de la despedida; pero de eso no hay más.
Por suerte no todos mis contantos con los residentes de la islota gigante de Europa han sido trágicos. También estaba ahi mi amiga Holly, a quien conocí a los 13 años, y una profesora llamada Jane quien hasta me regaló el libro de Frankestein. Pero si de amores hablamos, este fue el más tormentoso de mi vida, por ser justamente mi primer amor.
Qué triste, no? Pero basta de melancolía!! Solo quería contárselos para explicarles el porqué de mi alergia a lo cursi y mi amor por Inglaterra (más allá de su big ben, de su estructura arquitectónica, de su literatura, de sus buses de dos pisos -que acá nos servirían mucho-, de su estudio criminalistico y de su monarquía).
Adiosito!!!

jueves, 22 de diciembre de 2011

LOBITA EN EL PAÍS DE LOS BEBÉS

No, no es que finalmente haya logrado que la bizarrería hiciera de mí un imán de accidentes anormales y haya terminado yo encerrada en un cunero. Se trata de una tierna (bueno, ni tanto) historia que comencé el post anterior y que hoy termino para su deleite.
Verán ustedes, hace mucho tiempo, en una galaxia no muy lejana llamada preparatoria, a cierta maestra nuestra se le ocurrió que lo más prudente era enseñarnos la responsabilidad de un asuntillo muy delicado: la paternidad.
Resulta que esta maestra nos puso por parejas al azar, apuntando primero los nombres de todas las mujeres y, sobre èstos, colocó un papel blanco dizque para que no vieran los nombres y los chicos escribieran sus propios nombres sobre los nuestros. Yo había tenido la "audaz" idea de escribir mi nombre hasta abajo, para ser madre soltera, pero quiso la mala suerte hacerme una jugada y terminé emparejada con mi mejor amigo, Alejandre. De hecho, muchas parejas quedaron terriblemente disparejas, como por ejemplo:
-Fer Jonas y el maniático pseudo científico loco nerd videojuerguista.
-Lupe la Histérica y el muchacho más ido del salón.
-Ellie y Dan, el lunático ex inquisidor general (actualmente sé de buena fuente que ingresó al ejército O.o)
En otros casos, pareciera que el cielo había destinado a la gente a permanecer junta por siempre, como los de los novios que terminaron emparejados para el experimento. Como desagravio a las chicas, la maestra nos permitió elegir el sexo del bebé. Yo, que ya en casa tenía un bebito de plástico que físicamente se notaba que era niña, lidié con el padre (o, como dijimos en secreto, el "idiota que mantenía al fruto del amor entre nosotras y el hombre de nuestra elección" -imaginarán a quién le atribuí la 'paternidad' de la nenita -) para ponerle un nombre. Y la pequeñuela terminó llamándose Victoria Rachel.
Esa muñequita de arriba fue mi hija por casi un mes (la idea era traer a los críos por dos semanas, pero la Física en esa escuela es tan inestable como si estuviéramos sobre un agujero negro así que...).
Desde el primer día hubo broncas aterradoras: madres desesperadas vs padres irresponsables, desconocimiento total de cómo cambiarle un pañal a los niños, competencia por saber qué bebé tenía el mejor guardarropa, guerra de biberones, gritos, llantos, problemas maritales (¡no, en serio, hubo unos que querían divorciarse!) y quién sabe qué tanto jaloneo más.
¿Y yo? Yo vivía en un paraíso. Claro, el paraíso me costó trabajo porque el dichoso padre de Victoria no veía mal andar cargando los bebés de las huevonas madres solteras que suspiraban por él ¬¬ y mientras tanto yo lidiaba con la mochila, el pañalero, los biberones, la criatura y el lonche. Por suerte, Abby, que tiene una vena maternal tan fuerte que decidió estudiar Docencia, me ayudó a superar el pequeño trauma del padre tonto.
Hubo muchos eventos memorables, como:
*Fin de semana de padres e hijos, y las madres fuimos libres, ¡liiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiibreeeeeeeeeeeees!
*Guardería cuando íbamos al laboratorio, porque el profe de Informática se rindió la quinta vez que sacó a ocho madres por cambiarles el pañal sobre el teclado de la PC.
*El asunto de la tortuga: resulta que por un trabajo, unos muchachos llevaron una tortuga gigante inflable. Durante el recreo, pusieron a todos los bebés encima de la tortuga y los bajaron así para tenerlos bien resguardados. Me cae que los niños, de haber sido reales, se habrían divertido como nunca.

La bebé de la izquierda es Génesis, hija de una de las del salón; la de la derecha es, claro la pequeña Lobeznita Victoria, precisamente el día de la tortuga inflable gigante.
Tambien, a causa de este experimento, me era imposible separarme de la criatura, a tal grado que Mamá Loba me exigió acondicionar una silla para convertirla en cuna (momento flashback, porque cuentan que cuando yo nací no tenía cuna, y por lo tanto dormía en una silla... sniff, soy pobre...) y el día que Fer me invitó a comer a su casa, tuve que ir con todo y niña en el camión. Aquí descubrí dos cosas, la primera, que el bebé hace contrapeso cuando vas parad@ en el camión, y la segunda que nunca falta la vieja lonjuda fea y baquetona que usará todo su trasero para que no te sientes en el asiento de al lado aunque (como en mi caso) te vea con un bultito envuelto en mantas que seguramente es un bebé.
Pero por fin, esta historia finalizó.


En la primera foto pueden ver a todos los de mi grupo con sus pequeños, el día de cierre de experimento. En la segunda, están los orgullosos "padres". El tipo de la izquierda con dos bebés y chaleco negro fue mi pareja del experimento -.- Y luego, de izquierda a derecha y de arriba abajo están: Toño, Paco, Noé, Dan, Gustav, Jez, Dante, Ramses, Hector, Rafael, Aguirre, Hugo y Diego (ah caray, me faltó gente O.o).
Cuando hicimos el cierre, hubo lágrimas, llantos y moqueos; literalmente sollozamos sobre los pobres bebés de juguete e hicimos sesión en la que por poco nos echábamos a cantar kumbaya o algo así. Y después de liberados de aquella ardua carga, en que aprendimos muchas cosas sobre nosotros mismos y sobre los demás...
JEZ: Guerra de bebés!!
Y los bebés volaron sobre nuestras cabezas.
Y esa fue la historia de cómo Lobita fue madre por casi un mes, y de muchos pormenores enloquecedores por causa de ello. Ustedes, ¿se atreverían a hacer ese experimento?
Adiosito!!

P.D El de Derecho Romano ya subió calificaciones, ¿y saben cuánto me sacó el malnacido? ¡¡70!! ¡¡70 de calificacion por todo mi bendito esfuerzo!! ¬¬ que se J-O-D-A.

miércoles, 30 de noviembre de 2011

DIA BIZARRO

¿No les ha pasado que cuando creen que todo está normal las cosas parecen salirse de control? Fíjense que según yo el post anterior sería el último, pero resultó que sólo era el entreacto para la verdadera maravilla. Y es que hacía buen rato que no me pasaba uno de mis peculiares accidentes como lo fue la bella tarde del día de hoy.
Verán ustedes, cuando terminé de escribir mi otro post me desperecé y me arreglé para ir a la escuela. Todo iba normal, me arreglé, esta vez no se me olvidó nada, tomé al camión como de costumbre, seguí leyendo El Amor en los Tiempos del Cólera, ya faltaban unos minutos para alcanzar el puente y... ¡ZAZ! el idiota del camionero le dio vuelta a la rotonda y comenzó a zigzaguear por solo Dios sabe dónde. Como me entró pánico me bajé y terminé varada en un laberinto geométrico del que salí por puro milagro y gracias a unos señores, y qué bueno porque 10 grados de temperatura no es de lo mejor para caminar por la ciudad que se deprime conforme avanza el invierno. Anduve así echando pestes contra el camionero y alcancé un autoservicio donde entré a comprarme algo de comer, y casualmente ahí andaban JuanJo (uno de mi salón) y un amigo suyo; pues para no hacer el cuento largo me senté con ellos a platicar...
PAUSA para explicarles que mi posición en el salón de la Universidad de Lobolandia no es el de una mujer sino el de un hombre... quizá porque soy la única en mi grupo que no ríe como lelita ni dura horas arreglándose el cabello ni organizando borracheras en las que solo harán el santo ridículo.
Volviendo al tema, salimos del autoservicio a la escuela y... ¡¡vaya locura!! Había un montón de juegos por quién sabe qué santo, pero teníamos dos horas de clase y no los gozamos sino hasta que el deprimido ese de Derecho Romano nos dejó largarnos. Y entonces di el espectáculo más grande de mi historia en mucho tiempo...
Resulta que entre los jueguitos había un toro mecánico, y yo, en parte envalentonada (como suele pasar) por la caminada de perro que eché y el frapucchino que me bebí, y en parte para joder a cierta chica que aquí llamaremos cariñosamente (mega sarcasmo) miss WTF, ¡¡que me subo al toro!! Con quién sabe cuántos espectadores (porque eran todos los de División Jurídica) que esperaban, muy seguramente, que hiciera lo mismo que todas las niñas que se suben al toro mecánico (básicamente se suben a lucir sus escotes o su apretado pantalón vaquero, a chillar como nenitas y a caerse a los 15 segundos...), estaba lista para darle guerra al juguetito. Aclaro, en mi vida me había subido a uno, así que lo único que sabía es que mi deber, apenas trepada, era agarrarme como si mi vida dependiera de ello. Y se preguntarán, ¿en qué acabó tu aventura? Acabó en 68 segundos de demostraciones dignas de un mariachi tapatío o un jaripeo de pueblo del que sólo salí con un raspón en la mano izquierda y un moretón en la pierna derecha. Bien por mí.
Y la diversión continuó porque me subí un par de veces más. La segunda terminé pescada como changuito a la cabeza del toro porque no paraba de dar vueltas y vueltas, y la tercera pudo terminar en accidente porque una mocosa, dirigida obvio por el encargado del juego, decidió que ella y su igualmente estúpida glamorosa amiga eran las únicas que podían atraer la atención del público masculino con sus "habilidades" para la montada de toro mecánico, y luego de unos empellones brusquísimos lograron tumbarme... pero el toro siguió girando y si no me bajo, me descabezan... Bueno no tanto, pero de un golpazo no me hubiera salvado O.o
Total que luego de eso jugué un rato al hockey de mesa, al ajedrez y me fui tranquilamente, pensando que esta había sido una de las tardes más bizarras que había vivido (sin contar la desafortunada excursión al Centrode Juegos ni la vez ésa que fui a hacer una tarea con mis amigas al centro de la ciudad).
¡¡Adiosito!!

lunes, 21 de noviembre de 2011

UNA SEMANA, UN LIBRO, UNA PELÍCULA

La semana pasada fue una de las más duras que he tenido, con tanto examen y problemas con los camiones (¿recuerdan al señor BFGA?), con los gatos y, bueno, con el universo en general. Afortunadamente no me di cuenta de esto porque tuve cosas emocionantes que hacer. Y hoy, mis queridisimos Hartitos, les traigo dos reseñas que seguro los divertirán sobre...
NUNCAMAS: ¿Reseñas? ¿Dijiste reseñas? Pfff se nota que la imaginación se te está acabando.
Mira pájaro mugroso cállate. (En parte tiene razón, porque he estado trabajando arduamente en acabar "Los Susurros" y la segunda parte de mi novela vampírica "Gabriel", además hay dos fanfics -uno de 1408 y otro de Dragón Rojo- esperándome... Sip, como escritora tengo muuuuuuucho trabajo).
Comencemos con... el libro. Otro libro que encontré casualmente en... sip, en la biblioteca de la U de L (Universidad de Lobolandia, que curiosamente también parecen las siglas de Universidad de Leyes) mientras acompañaba a los chiflados de mis compañeros a revolotear entre los estantes de auditorías y filosoficos relatos escritos por magistrados. ¿Y de qué libro hablo? Ah pues de este:
LA SOMBRA DE POE, de Matthew Pearl. Ok...no tenía muchas referencias acerca del dichoso autor (de Pearl, para que me entiendan) pero me sonó a una novela tipo "El Código Da Vinci" (sí, leí el Código Da Vinci, ¡y no me arrepientooooooooooo!) y por eso lo llevé cargando alegremente para leerlo tranquilamente en mi casita.
¿Y quieren saber de qué se trata?
NUNCAMÁS: ¬¬ No...
Pues les digo: un abogado llamado Quincey, comprometido casi casi por orden social con una bella damita se ve involucrado emocionalmente en la muerte trágica de Poe, con quien se carteó por largo tiempo y le prometió a nuestro deprimido favorito ayudarlo legalmente para que pudiera publicar su revista soñada, The Stylus. Naturalmente con su muerte dicha revista no vio ni la luz de la inventiva (o de un foco), y el desesperado abogado toma la iniciativa de investigar porqué murió. Para esto abre un mega pero de veras MEGA abanico como "trasfondo" para la historia, en el que incluye un viaje a París donde conoce a Claude Dupin (otro abogado perseguido por la ley que se siente Sherlock Holmes), a su contraparte Auguste Dupont (que... tambien se siente Sherlock Holmes pero no es abogado) y luego de ahi todo se vuelve problema: que si lo persigue la policía, que si los Bonaparte lo quieren matar, que si su prometida se anda echando para atrás, que si alguien desapareció, que si alguien murió... Total que tardó como 300 páginas en acordarse que "se supone" que estaba investigando la muerte de Edgar y volvió sobre sus pasos solo para, al final (y luego de dos fugas, un encarcelamiento y quien sabe cuantas peleas) darnos una explicación MEGA chafa de lo que sucedió.
¿Y qué opina Lobita de esta singular novela?
Que allá va otro árbol que murió en vano, como los libros de la saga Chafapúscul... ¡no perdon! saga Crepúsculo y la biografía de Justin Bieber (sip, escribió una biografía, ¿lo pueden creer?). El autor quiso verse muy impactante y perdió el hilo de su historia, el resultado lo dio atropelladamente, creo que hasta quiso emular a Bram Stoker y no le salió. El caso es que les recomiendo leer este libro un día que de plano no haya nada que hacer, pero de veras NADA, uno de esos días que se descompuso la tele, no tienes teléfono y no te conecta Internet, ¡ah! y que haya foco rojo en tu cuidad por aumento de imecas o algo así y el único sitio al que puedes ir es a la casa de tu tía esa que cada que te ve te hace interrogatorio como si fuera agente del Ministerio Público.
Dios, cosas como éstas me hacen creer que de veras el mundo se acabará en el 2012...
Y hablando del 2012...

Acabado el trauma del libro, les cuento que me conseguí la película de 2012, ya la vi dos veces para asegurarme que no se me haya pasado algún detallito y por fin puedo darles mi reseña:
Tres años antes de la catástrofe mundial, un científico de color viaja a la India con su amigo el científico hindú, que le explica no recuerdo qué cosa sobre la radiación solar, que amenaza con la vida de la Tierra. Curiosamente sus cálculos fijan la fecha de una espantosa explosión solar en el 2012, al mismo tiempo que las predicciones de los mayas. Dos años después, 46 naciones se movilizan para hacer la "Graciosa Huida" y salvarse del zafarrancho, claro eso lo puedes lograr si pagas tu cuota de 1'000,000 de euros (o sea que ninguno de nosotros podríamos ir, u__u). Y por fin llegamos a la mentada fecha...
Aquí se nos unen varias historias, la principal es la del bueno de Jackson Curtis (digo bueno porque es el héroe, no porque esté guapo... bueno, un poquito quizá...), un escritor y chofer de medio tiempo cuya vida es un continuo vals entre su trabajo estresante, su vieja que lo abandonó, su hija la histerica, su hijo que parece justin bieber pero moreno y el nuevo novio de su ex, que es un tipo menso y cirujano plástico. Tenemos por otro lado al científico de color y su padre, un viejito jazzista que viaja con su mejor amigo, otro viejito jazzista que lleva años sin ver a su hijo porque se casó con una japonesa (entiéndase que el hijo se casó), la hija del presidente de los USA, un viejo gordo y feo que monetizó el proyecto "corran por su vida", un chinito tibetano que vive con el Dalai, la familia del chinito tibetano cuyo hermano trabaja en el proyecto "corran por su vida", un ruso viejo con sus hijos gemelos, su novia operada y su criado (¡ah!, es que Jackson es su chofer) y un loco radiofonista que muere de ganas por ver cómo se destruye el mundo.
...¿En qué íbamos? ¡Ah sí! Resulta que luego de un paseo con sus hijos a Yellowstone, Jackson se entera del inminente fin del mundo, y luego de unos cuantos eventitos cataclísmicos en el mundo va, con todo y limosina, a salvar a su familia y al novio en turno de su vieja, en una carrera espectacular por cielo y tierra. Y después, se entera de AGUAS QUE ES SPOILER las arcas que construyen en China para salvar a los ricachones humanos y se disponen a huir ahi, con mil accidentes en el camino FIN DEL SPOILER. ¿Lograrán llegar con vida al fin del mundo, o alguien azotará en el intento? Véanla ustedes para que lo sepan.
¿Y qué opina Lobita de la película? Básicamente forma parte de las cientos de películas apocalípticas que ya conocemos, ya saben, el héroe que tiene una habilidad especial (en este caso, John Cusack alias Jackson Curtis, conduce mejor que cualquier campeón de NASCAR, y ni el fuego de un volcán ni el hielo del Everest ni la ceniza de las Vegas ni el agua del Océano Índico pueden con él) para sobrevivir a cualquier desastre natural, su respectivo interés amoroso, los malos, los buenos, los odiosos, los loquitos, los chistes breves pero memorables, una que otra grosería (inolvidable la línea del pequeño hijo de Jackson, alias el Niño que se Parece a Justin Bieber cuando, como respuesta a "Los llevaré a un sitio muy especial, mamá y yo íbamos mucho ahí", el pequeño contesta "Jackson, no quiero saber dónde tenían sexo mamá y tú") y claro, los muchos pero muchos momentos de tensión.
Obvio le faltaron algunas cosillas, la principal y de la que más me quejé fue: Si se supone que todo este rollo del 2012 es de los mayas ¿porqué apenas mencionan este detalle dos o tres veces en 2 horas con 8 minutos de película? ¿No podían mínimo hacer una escala en Yucatán o en Quintana Roo o algo parecido? ¿No podía yo haber sido, no sé, alguna niña maya indicándoles la ruta de escap...? Bueno, eso último no -.- pero se entendió lo que quise decir, ¿no?
Así que Lobita le da un... 8.5, porque algunas cosillas fallaron, pero otras funcionaron bastante bien, y eso que es una película de acción del aclamado (ajá...) director de otros horrores apocalípticos como "Día de la Independencia" y "El Día Después de Mañana".
Pues los dejo, que tengan un feliz inicio de semana. ¡¡Adiosito!!

lunes, 3 de octubre de 2011

LOBATA

Lobata es hermana de Lobita. O mejor dicho, media hermana. Lobata no se parece físicamente a Lobita en nada, y tampoco comparten muchos gustos, pues allá donde a una le gusta leer novelas, a la otra le gustan las revistas; lo único que comparten son los ojos, grandes como de pescado asfixiándose (si alguna vez han visto a uno, ya sabrán cómo se le ponen los ojos) y el gusto por comprar cuando el dinero parece estarse agotando.
Jamás había mencionado a Lobata porque cuando la traté (años antes de que apareciera este blog) no tuvo mucha relevancia para mí. Yo estoy acostumbrada a vivir con Lobeznito, que se parece cada día más al demonio de Tasmania y menos al adorable monito Cabage Patch (o Cabachupa, como diría mi tío contrabandista) que alguna vez fue, mientras que mi hermana (o media hermana, como aclaré antes) convivió tan poco conmigo que ahora, años después del primer encuentro, que fue una mezcla de algarabía y luego de desafortunado desastre, es cuando nos dimos cuenta de que, en otra situación y tiempo, en un tiempo donde quizá estuviera también Lobeznito, o quizá no, habría sido muy fácil para nosotras vivir juntas.
El fin de semana que pasó conmigo, sólo llegó a conocer una parte de la espantosamente laaaaaaaarga maraña de cosas que es mi vida, como futura abogada del diablo, como error de la naturaleza, como Lobita Nocturna y hasta como infortunada criadora de gatos callejeros; del mismo modo aprendí de ella como Lobata y como (por desgracia) terrible víctima de un mundo confuso y medianamente injusto con los que no están de acuerdo con sus extrañas reglas.
Lobata y Lobita no son la misma persona, sino dos personalidades que juntas son aún más confusas que si estuvieran en solitario, ése es el precio del cargo de sangre, aunque sólo sea media sangre y aunque ello signifique para mí, por cosas ajenas a ambas, una carga emocional que yo, francamente, preferiría olvidar.


P.D Ajá, hoy es otro de esos días...

martes, 21 de junio de 2011

¿ADIVINEN QUÉ ES? ¡VERANOOOOOOOO!

Ya sé que les prometí otro post, pero... ¡¡es verano, por Dios!! ¡VERANO!


Oficialmente hoy es solsticio de verano... ah sí, y a partir de hoy faltan tres días para el cumpleaños de Mamá Loba, pero ese no es el tema de hoy (quizá luego, pero definitivamente hoy no).


Verano. Esa palabrito mágica que escuchamos en lugares felices: canciones, películas, las voces de los estudiantes hartos de lidiar con profes diabólicos, las voces de los profes que quieren huir de sus alumnos infernales, los gringos que planean su escapadita a las playas de México a ver si logran hacer algo de su S.L.S.C.A.V.V.Y (Súper Lista de Cosas que Arruinar en Verano Versión Yankee, de la que les hablaré más tarde), los vendedores de helados, salvavidas, tejuinos, nieves raspadas, micheladas, cervezas, chanclas y otros productos que se usan cuando el calor está al tope gracias a la posición solar y al calentamiento global (momento para decir ¬¬) y, en fin, en muchos lugares la palabra "verano" tiene el mismo efecto que decir "comida" en una chafa excursión donde llevas tres horas y media caminando en círculos o "excentos" en clase de Cálculo.


Cuando llega verano, todo el mundo avienta por allá los cuadernos, los libros y los trabajos, y salen corriendo como recluso en libertad bajo palabra para gozar de casi dos meses (algunos benditos tienen hasta tres meses de summer breaks, o vacas de verano) de libertad sin límites, fiestas, viajes, paseos y sobre todo: de no soportar la jeta de su profe/jefe y mentársela vía Facebook (lo más habitual) sin temor de que el susodicho se entere, porque seguramente también estará de vacaciones en algún punto lejano de la Tierra hablando pestes de nosotros.


Pero de seguro querrán saber: ¿Y qué hará Lobita en vacaciones? ¡¡Pues lo que yo diario hago en vacaciones!!


TRABAJAR.


Ajá, leyeron bien, trabajar. Trabajar como burro de carga, como judío en campo de concentración, como hormiga en túnel, como Lobeznito que por flojo tiene kilos de tarea vacacional. Trabajar por la paga más triste del mundo, después del sueldo de los que contratan empresas como Technicolor y la siderúrgica: un mísero paseo en el interior de Lobolandia, desayuno incluído, 50% pagado. ¡ASÍ ES! Soy pobre y de familia numerosa, y tengo taaaaaaaanta mala suerte que, como TODOS los veranos, voy a quedarme súper encerradota en mi mugre manicomio (perdón, casa) en vez de conocer los dulces sinsabores de una playa a seis horas de distancia (que es lo más lejos que me queda la playa más, relativamente, cercana).


Siempre he soñado con unas vacaciones así:

Pero normalmente son así:


Lo que pasa es que, como cada verano, llega un visitante indeseado a las costas del Pacífico que se encarga de joderle la vida a los bañistas que planeaban salir pitando de sus prisiones de asfalto a estas encantadoras playas: el huracán.


No, no es un huracán, es EL huracán. Llega una vez cada año a la costa y provoca un desajuste climático que provoca... ajá, lluvia. Si mi situación no era ya deprimente, descubro que mi "Primavera en la Toscana" se volvió "Halloween en Londres" y de ahí a trabajar doble turno porque hay que salir a lavar la ropa, meterla debajo de un conveniente techo cuando llueva, volverla a sacar para que se medio seque, meterla de nuevo, sacarla otra vez, rezar para que la lluvia no caiga en la madrugada porque si eso ocurre habrá que reiniciar el proceso y ufff!!! olvídate de los paseos bajo el tierno sol veraniego, habrá que fingir que vivimos en Baltimore o algo similar si queremos ser felices (es raro, solo a mí parecen gustarme los paseos bajo la lluvia, excepto claro cuando son TOOOOOOOODOS los días, que es justo lo que pasa por culpa de EL huracán).


La última vez que fui a la playa, todo resultó hermoso: un mar alborotado por el efecto de la luna llena, un hotel modesto pero civilizado, comida italiana y bebidas sin límite, que se traduce a: PEPSI, PEPSI, PEPSI, PEPSI... y más Pepsi hasta reventar. NO ES de humanos ir a lugares como Acapulco en Semana Santa, a eso yo le llamo suicidio, en verano es taaaaaan relajante ir, porque auque haya un gordo bañista por metro cuadrado, siempre habrá lugar para tu lugar (valga la redundancia).


Se los juro, solo he ido dos veces al mar, y de la primera vez ni me acuerdo porque estaba yo en pañales (Mamá Loba me aseguró que mi primera ida al mar fue también mi primer envenenamiento etílico, por culpa de mi tío contrabandista que no halló mal en ponerme seis onzas de cerveza en el biberón), así que soy muy pobre respecto a experiencias "oceánicas". Mamá Loba asegura que esa actitud anti-pro-verano es normal en mi, porque soy signo Piscis y los Piscis no soportan estar alejados del agua, razón por la cual estoy hasta el copete de artículos de procedencia marina, o en su defecto, que lo aluden, como figuras de delfines y un paquete entero de conchas.


Lo injusto en todo caso es que hay gente que va cada tres meses al mar, y a estas alturas ya no sé si van solo por costumbre o porque aplican el dicho ese de "a comer y chupar que el mundo se va a acabar", pero yo, que ni siquiera deseo unas vacaciones V.I.P, sino solo un pedazo de océano para jugar, me tengo que pasar la existencia en Lobolandia y con un futuro incierto. Una vez mi mamá se ganó un viaje VTP a cualquier playa nacional para dos adultos y dos niños, pero no quiso cobrarlo siquiera, sin darme un motivo claro (¡¡por amor de Dios si era VTP a donde se nos diera la regalada gana!!), y desde ese día la nostalgia me gana más fácilmente.


Ya dije que no quiero un gran viaje a Cancún (aunque sería buena idea, para visitar el templo de la diosa Ix'Chel), ni un Acapulco por dos semanas. Solo ruego por un par de días en la playa más triste del mundo para llorar y luego reírme, y jugar hasta que el ocaso llame a las gaviotas a dormir y yo también me vaya a despertar de ese hermoso sueño que es la vida y volver a la dura realidad.

martes, 19 de abril de 2011

LOBITA Y AMOR... (esto... no será bonito)

Creí que esa estúpida canción de "en abril aguas mil, y chicos sin fin" era una bobada adolescente. Ahora creo que es una profecía. SIEMPRE estas cosas me pasan en abril. >.<
¡CON UN DEMONIO, QUISIERA SABER QUÉ RAYOS LE HICE A CUPIDO PARA QUE SE LLEVE ASÍ DE FEO CONMIGO!
En fin, el día de hoy les hablaré de algo verdaderamente tragicómico, así que, Hartitos adorados, siéntense cómodos, tomen un paquete de Sabritas, una pepsi bien helada y escuchen al ritmo de las canciones de Rosas (La Oreja de Van Gogh) y Wildflower (Sheryl Crow). Porque hoy les hablaré no de uno, ni dos, sino de 6 chicos cuya biografía está enlazada a la mía. Tenemos de todo: Beatrices de Alighieri (ovbio, versión masculina) hasta Elizabeth's Ellet, pasando por un inofensivo conde Norceuil y un Judas cualquiera.
Aquí vamos, agárrense de donde puedan:
CUENTO DE AMOR FALLIDO 1: LOBITA PRECOZ!!!
Eso... ya no era novedad en mí. Hacía cosas en tercer año que sólo debían hacerlo niñas de sexto año, en primaria, obvio. Y fue cuando empecé a escribir poemas empalagosos a lo Gustavo Adolfo Beqcer que... bueno... El niño se llamaba Alfonso (pronto se darán cuenta que la letra A aparece a cada instante...), y naturalmente, él sólo sabía de futbol y fiestas con payasos. Yo, en cambio, quería saber qué se sentía darse un beso, aunque fuera en la mejilla, con otro niño. Obviamente, y como suele ocurrir, el pobre se asustó y prefirió tenerme de enemiga. Allá va mi primer intento patético.
CUENTO DE AMOR FALLIDO 2: POEMA PARA LA POETA
Luego, otro muchacho que según recuerdo se llamaba Ari, apareció cuando Lobita tenía doce años. Puede decirse que llegamos a ser novios, es verdad, pero nunca lo fuimos realmente, era como un nombre extra, una manera de designarnos en el micromundo de la escuela, es decir, nada real, nada tangible, nada que hiciera que mi corazón se sintiera... pues así, como debía. Total que perdimos por default (o sea, cortamos sin decir ni media palabra) y, en su lugar, me regaló el primer regalo sentimental de mi vida: un poema. Era bobo, pero la intención valía, en dicho papelito exaltó mis cualidades físicas e intelectuales, y el poema resultó un éxito en el taller de lectura escolar (para desgracia mía ¬¬). Y así concluyó otro amor inservible.
CUENTO DE AMOR FALLIDO 3: EL AMIGO CON SERIOS ATAQUES DE CELOS
Mi mejor amigo hombre (antes de la aparición de Alejandro) estaba, definitivamente, fuera de tornillos. Creía que un patito de hule quería matarlo y jugábamos cartas apostándonos medio continente por las tardes, allá cuando yo tenía catorce años. Pero las señales eran demasiado OBVIAS para no dejar de notarlas: sus maneras amables, cariñosas y sinceras, y claro, sus ataque de celos que se reflejaban cuando yo, volviendo de platicar con un muchacho, decía entre dientes la frasecita:
-Me duele...
¡No importaba lo que le doliera! Podía ser la cabeza, el estómago, un brazo, una pierna, el ganglio linfático de ser preciso, pero SIEMPRE le dolía algo. Su máxima prueba de celos se dio con el cuento de amor fallido número cuatro (a continuación), cuando de buenas a primeras se "enfermó" el día del cumpleaños del susodicho, y encontré en su cuaderno un dibujo de un león español (o sea, como los de los estandartes de la corona española) devorando al monstruo del Lago Ness (el chico era escocés y según los nervios de mi amigo, él tiene ascendencia española... ¿se entendió?... Sí... yo puse esa misma cara...).
CUENTO DE AMOR FALLIDO NÚMERO 4: DE ESCOCIA PARA MI-GUELITA.
Por cuestiones interculturales, a mi escuela llegó un muchacho, llamado Alexander (otra vez la letra A!!), que era, definitivamente y como dicen en las telenovelas chafas, "tal y como lo había soñado", ¡literal! a tipo en cuestión lo miré en sueños una vez, días antes, entonces imagínense mi cara cuando lo vi llegar. O.O esa misma.
Pero total que en esta historia de amor hubo de todo: celos, intrigas con las pros... con las señorita más ejemplares de la escuela (ALERTA, sarcasmo al máximo), peleas, burlas, abrazos, fiestas de chocolates, un baile que parecía salido de película adolescente norteamericana y un único y triste beso, el beso más amargo y delicioso de todos: el de la despedida. Un beso... para jamás volver.
Y lloré. Me juré entonces no volver a llorar por causa de un hombre, para que su memoria quedara intacta, pero desafortunadamente, tengo una suerte del demonio y las cosas se pusieron aún peor...
CUENTO DE AMOR FALLIDO 5: EL VECINO AUTISTA
Erick (por fin le cambiamos a la letra!!): vecino, rockero, despistado, olvida hasta cómo se llama su hermana, pero franco. Directo. Aquí la historia es más corta, y qué bueno. Con la mayor frialdad posible, el caballerito me anunció un veinticuatro de diciembre:
-Mira, tú me pareces buena gente, pero la verdad yo ya tengo novia.
Listo. Puff. Abajo. ¿La buena noticia? no lloré, es más, no sentí nada. ¿La mala? Yo no tenía idea de lo que iba a pasar a continuación...
CUENTO DE AMOR FALLIDO 6: Y EL JUDAS HACE SU APARICIÓN
Adriancito (otra vez la A!!!!!!). Esta historia está como para meterse un balazo, ya lo sé, pero como dice mi mejor amiga, "suele pasar", y ya sé que no soy la primera mujer/joven en el mundo a la que le pasa esto, pero sí soy la primera Lobita a la que le ocurre y tiene que agachar la cabeza. ODIO agachar la cabeza. Pero en fin, les cuento.
Este tipo me gustaba desde un par de años atrás, contando desde hoy, ¿porqué? no lo sé, será por mi interés anormal hacia los hombres de ojos expresivos o porque no había un Hugh Jackman cerca, pero poco a poco le tomé más cariño. Entonces, un buen día, decidí que me valían queso los protocolos sociales impuestos hace cuatro mil años y fui yo quien comenzó la triste conversación que me llevaría, irrefutablemente, a mi destino esperado.
LOBITA: Oye, quería comentarte...
FULANO: Sí, ya lo sé. Nata me lo dijo.
(Nata es su mejor amiga, y mi cómplice principal en esta comedia, para que lo sepan).
L: Ah... ¿y?
F: La verdad, yo...
Pretextos clásicos: ahorita no me siento con interés de andar con nadie, te quiero más como amiga, me da miedo fallar...
¡Uy sí! Tanto miedo le daba fallarle a mi amistad que el hijodelasmil se puso a coquetear CON UNA AMIGA MÍA enfrente de mis narices. Pero ¡noooo! este cuento no acaba aquí. Tuvo el descaro de declarársele, ella le dijo que sí como si nada y ahora andan por la vida luciéndose ante mis ojos. Mi mejor amiga estaba indignada, por ovbias razones, y yo... rota como tazita de porcelana.
Y, va de nuez, lloré. Y lloré mucho. La traición, el despecho, el odio, y la horrible sensación de que, al paso que iba, jamás iba a encontrar a alguien para mí. Entonces en mi berrinche agarré mi cuadernito de poesía y escribí:
Nace de nuevo en mí la angustia
¡Oh! Dulce y maldita tortura
Con suavidad mi alma desgarra
¡Ah! Me devora la locura.

Te amé tanto que no te detesto
Mas ¡ay! me duele tan profundo
No quiero odiarte, mas no puedo
Soportarte ¡nunca más! ¡vete!

Por tu bien y por el mío, vete
No te acerques, no me mires más
No me toques ni me obligues ya
A verte, hablarte ni acercarme.

Si pudiera correr lejos, yo
Llegaría a la orilla del mar
Para mezclar mi llanto y así
No volver a sufrir ¡nunca más!

Por traición, al traidor se cuelga
Mas el traicionado, ¿qué hará?
La herida abierta quedará
Y la venganza, ¡ay! no curará.

Al mar abierto me entregaré
Para navegar hasta el confín
Y ya nunca sentir el dolor
¡Morir, morir como Annabel Lee!

Amargos versos que nunca imaginé sentir sinceramente. Y lo peor es que el hijodelasmil igue actuando como si nada, como si yo no hubiera abierto la boca ni confesado lo que sentía, como si... como si no importara...
Pero bueno, tenía que sacar el veneno de dentro, y escribí esa poesía al ritmo doloroso de The Submission de Michael Nyman, ahogada en llanto y mordiéndome los labios hasta que el colmillo se me hundió en la piel y comencé a sangrar. Así las cosas.

HISTORIA NO DE AMOR PERO SÍ FALLIDA: EH... ¿VAMPIRO?
En Lobolandia habitan de todo: emos, fresas, punks, negociantes, políticos, payasos ambulantes, bailarinas, meretrices, borrachos 24/7, góticos, skaters, reggaetoneros, nacos, un grupo reducido de gente culta... y yo. Y de esta enorme bola de nieve que somos, conocí a un tipo rarísimo, pero fascinante... Quizá, demasiado raro...
Era gótico, eso me quedó claro desde que lo vi, tenía la mala costumbre de hablarme en latín y francés cada tre minutos, y me llamaba cherié ("querida", queridos ignorantes buscadores de la verdad). Obviamente, todo lo que escribía era de tinte romanticista, algo negro, y fue la primera persona con la que he hablado que, en vez de decirle a una chica las consabidas frases de...
"¿Y qué, nos vamos a pistear?"
O tal vez..
"Pues vámonos al baile, tú y yo, solitos..." (inserte cara de naco pervertido aquí)
Prefirió decir, con un tono de voz lúgubre pero curioso:
-¿Te gustaría que te invitara a una velada, con vino tinto y violines como fondo?
Y mis ojos tomaron el tamaño de un plato de carne. Abrí y cerré la boca como pecesito ahogándose hasta que sólo alcancé a decir algo que sonaba como "esteeeeeee...."
Pero esta historia tampoco tiene final feliz, porque el Drácula en turno se mudó y no concretamos nada, ni cita, ni vino, ni besos, mas que en la mano, lo cual me parece muy galante.
Hmm... a lo mejor por eso no hallo novio. No digo que sueñe con un caballero medieval con cara de William Levy, (¡guácatelas!), sino que exijo DEMASIADO, chequen la lista:
-Que sea culto, no digo que ame el arte a mi nivel, pero sí que sepa apreciarlo como es.
-Que sea espontáneo, soñador, y encuentre mejor un paseo en calandria que una fiesta.
-Que me escriba algo, algo mío, un poema, una canción, un mensaje de texto si quiere, pero que cuando lo lea sepa que es mío.
-Que acepte mi yo bizarro, ese yo bizarro que habla consigo misma y que da vueltas en su habitación tarareando cualquier cancioncilla, que se finje alérgica a las verduras para no comerlas y que anda descalza por todos lados, y que se sienta en la ventana a tomarle fotos a la bugambilia del vecino.
-Que de veras me inspire. Si no me inspira ni el deseo de estornudar, mejor que ni se acerque.
-Que sea íntegro. Que lo primero que me diga sean sus defectos, para valorar aún más sus virtudes.
-Y, ya entrados en gastos, que le guste sentarse en una plaza histórica a comer pastel de chocolate y un frapuccino.
¿Lo ven? ¡Es mucho para una sola alma! Y este mundo es tan pequeñito... :(
Pero para finalizar mi tristísima historia...
Nuncamás: ¡Gracias a Dios! ¡Por tu culpa quiero colgarme del Empire State desde hace diez minutos!
¬¬ lo que sea...
Pues los dejo con algo divertido para que se relajen. ¡Cartas de amor!
Todas las cartas de amor son... ridículas
No serían cartas de amor si no fuesen... ridículas
En mis tiempos también escribí cartas de amor... ridículas...
Amé este poemita desde que lo leí, a los diez años.
En fin, gocen con un comprendio de frases epistolares de algunos personajes famosos, como la pasión de Octavio Paz hacia su novia Elena Garro:
Creces, surges, fuera, dentro, impalpable, en el aire y en el alma: un alma como aire mecido en música con un tacto de luz.
O el fuego agresivo y coloquial de Pablo Neruda a su Matilde:
Te quiero mi amor, no seas perra, espérame.
O, ¿porqué no? el cariño gráfico de James Joyce a su querida:
¡Noretta mía! Esta tarde recibí la conmovedora carta en la que me cuentas que andabas sin ropa interior...
Y ya entrados en gastos, a Poe traumándome con una cartita que le mandó a una de sus cuatro amorcitos, Sarah Helen Withman:
He apretado tu carta una y otra vez contra mis labios, dulcísima Helen, bañado en lágrimas de alegría, o de una "divina desesperación". Pero yo, quien tardíamente, en tu presencia, alardeaba sobre el "poder de las palabras" ¿de qué me sirven ahora? Yo puedo creer en la eficacia de las plegarias al Dios de los Cielos, yo puedo efectivamente arrodillarme humildemente, arrodillarme en esta la más formal época de mi vida suplicando de rodillas por palabras, pero las palabras que pueda revelarte, más vale que me permitan yacer desnudo junto a tí, mi entero corazón. Todos los pensamientos, todas las pasiones, parecen ahora mezcladas en este único deseo que me consume.
P.D Sí, leyeron bien... desnudo. Y luego preguntan porqué no puedo dormir en la noche!!! Las imágenes mentales no son bonitas...
Y así finalizo esta larguísima historia de amor, desamor y esperanza. Adiosito!!

sábado, 11 de diciembre de 2010

MITOS Y RUMORES SOBRE LA NAVIDAD (O SEA, TODO LO QUE TUS PAPÁS NO TE CONTARON)


No es que por fin me haya vuelto la hija deseada de Scrooge o pariente del Grinch, simplemente considero que ya todos estamos algo grandecitos para saber una que otra cosilla sobre la Navidad, al menos, la celebración como simple jolgorio. Así que hoy les traigo los mitos navideños y algunas cosas que tus papás no te contaron porque tu mente era demasiado joven para traumarse.
NOTA: Agradézcanle este post a Mamá Loba, que en Navidad me regaló un libro... sobre la Navidad. Vaya redundancia, ¿no?
MITO 1: ¿PORQUÉ EL 25 DE DICIEMBRE?
En realidad la fecha parece ser históricamente inexacta. Si de verdad los pastores estaban "afuera cuidando sus rebaños", suena perfectamente ilógico que hicieran esto a principios del invierno, porque aunque Belén esté en pleno desierto, la ley decía que estaba estrictamente prohibido que algún pastor llevara a su rebaño por aquélla época del año. Entonces, ¿porqué celebramos la Navidad el 25? Algunos rumores dicen que es porque el 25 de diciembre se celebraba el culto al sol en el Imperio romano. Otros dicen que es por la adoración de una deidad persa, cuya leyenda se semeja mucho a la historia de Jesús. Otros más dicen que la fecha influyó mucho en México durante su colonización porque el 25 de diciembre se celebraba al dios Huitzilopochtli. La verdad, nadie está cien por ciento seguro, pero de que el 25 de diciembre es una fecha importante aquí y en China (bueno, en China no tanto) lo es.
MITO 2: LA REALIDAD SOBRE LA NOCHEBUENA
El 24 de diciembre, la Nochebuena, es un período de espera (como la fiesta del 31 de diciembre, o sea la Nochevieja) antes de la Navidad. La verdad, en tiempos antiguos se consideraba a la Nuchebuena como una noche no tan buena. Al igual que el Walpurgis (o sea el Halloween en su versión céltica) y la noche de San Juan (23 de junio) se creía que algunos espíritus malignos descendían (¿o ascendían? ah, como sea) a la Tierra para hacer desbarajuste. Incluso, para los cristianos primitivos, la Nochebuena era un momento terriblemente peligroso, y no bajaban la guardia hasta que daban las 12:00, la llegada oficial de la Navidad. Por suerte, alguien no tan sádico decidió poner a la Nochebuena como un momento de reflexión previo al nacimiento de Cristo. Y qué bueno, porque en realidad, cada Nochebuena horas antes del anochecer pasan mil cosas en mi casa.
MITO 3: EL ÁRBOL NO ES ESTADOUNIDENSE (DE HECHO, ESTADOS UNIDOS NO TIENE NADA INTERESANTE QUE APORTAR...)
El árbol, ésa cosita verde que puede ser natural o sintético (a propósito: di no a los árboles naturales, sufren mucho en esta época, como los pavos) a la que le colgamos hasta el molcajete de ser cruelmente necesario, viene de un culto pagano de los celtas. Para ellos, el abeto era un símbolo de vida y prosperidad, al ser el único árbol que se mantenía como lechuga aún en lo más crudo del invierno. Otra leyenda habla sobre una pareja de campesinos pobres que un día (precisamente una Nochebuena) acogieron a un niñito que vagaba sin rumbo por el bosque. A la medianoche, el pequeño se reveló como el Niño Dios, y como agradecimiento por la bondad de los campesinos, les regaló una rama de abeto que vivió eternamente, cubierto con manzanas de oro y uvas de plata. Qué bonito, ¿no?
MITO 4: Y HABLANDO DE SANTA CLAUS...
El verdadero nombre de Sancho Clós es San Nicolás de Bari, un santo que nació en la provincia de Bari (Turquía) hace chorrocientos años, y quien realizó pequeños milagros mortales en su vida, y digo mortales porque ninguno contó precisamente con intervención divina, así que más bien se les debe llamar "obras bondadosas". Su imagen cambió bruscamente cuando llegó a los Estados Unidos (como sucede con todo lo que llega ahí) gracias a un poema de Clement Moore y a unos dibujantes de Coca Cola. Fin de la historia.
MITO 5: ¿Y QUIEN ME TRAE LOS REGALOS, PUES?
Esto varía de patria en patria. En gran parte del norte los lleva Santa Claus. En Latinoamérica son los Reyes Magos, y en México y Alemania, el Niño Dios. En la región vasca, el Olentzero, en Rusia es Ded Moroz, en Francia es Tante Arie, y en Italia es la Befana. Por cierto, no todos los personajes navideños son buenos, por ejemplo tenemos a la bruja Baba Yaga, que tiene pleito permanente con Ded Moroz, y el aún mas siniestro Ruprecht, una figura extraña que castigaba a los niños mal portados. En algunas regiones, se creeía que este personaje se llevaba a los niños malos en un saco para devorarlos, pero nuevamente alguien menos enfermo de la cabeza decidió omitir esa parte.
MITO 6: DE VEZ EN CUANDO, LA GENTE TIENE CEREBRO
En la Navidad de 1914, durante la Primera Guerra Mundial, en el frente de Ypes (Bélgica) ocurrió un auténtico milagro: ambos bandos, los de la Alianza y la Etente, detuvieron el fuego y caminaron por tierra de nadie para... sí, ¡para delebrar la Navidad! Se hicieron intercambios de regalitos que sus respectivas familias les habían mandado, compartieron sus cenas y hasta organizaron partidos de fútbol. Este comportamiento alarmó a los jefes, pero muy pocos hicieron el intento de detenerlos, la verdad todos ya estaban hartos de las matanzas diarias y decidieron llevarse bien por un día. El 26, todos volvieron a sus trincheras y le siguieron, pero mientras tanto, demostraron que aún en las peores situaciones hay bondad en el mundo.
MITO 7: NACIMIENTOS Y OTROS ADORNOS
Los nacimientos tal y como los conocemos fueron acuñados por San Francisco de Asís, para ayudar a la gente a entender mejor la historia del nacimiento de Jesús, valga la redundancia. Su extensión no fue muy amplia (veamos Estados Unidos y otras naciones anglosajonas) por el labro meramente hispano de los franciscanos, pero aún así es un encanto verlos. Respecto a las coronas de Adviento, nuevamente vienen de los celtas y estaban hechas de ramitas de abeto. Las luces y velas simbolizan la luz en medio de la oscuridad, como una señal de esperanza. Y si alguien colgó un muérdago de su puerta... ya sabe lo que le espera.
Y ahora... los Mitos de la Lobita, porque en estas celebraciones cualquier cosa puede pasar.
MITO DE LA LOBITA 1: LAS POSADAS
Las posadas en realidad son las procesiones de clase medio religioso y medio festivo en el que desde el 16 de diciembre hasta el 24 las comunidades se reúnen y hacen un caminito para conmemorar la peregrinación de José y María. A veces, en la proseción se puede ver a los Judas, que representan a las tentaciones, y son personas disfrazadas con máscaras negras que agitan látigos o sogas, haciendo un ruido espantoso. La primera vez que los ví, huí por mi vida al cómodo interior de mi camita, jeje. Así que cuando los inviten a las "posadas" de su escuela o trabajo, en realidad están yendo a una vil fiesta. Aguas porque en ambos tipos de "posadas" pasan cosas, como que el burro o el buey se te vengan encima, se te olvide la letanía, te quedes dormido en el rosario y otras cosas más.
MITO DE LA LOBITA 2: CHAPLIN vs LA NAVIDAD
Resulta irónico que alguien con un temperamento tan alegre odiara tanto la Navidad, más aún cuando decidió arruinársela a todos, no robándose los regalos como el Grinch, si no amaneciendo muerto el 25 de diciembre. Pero así son las cosas en este mundo.
MITO DE LA LOBITA 3: ¡¡PIÑATA ASESINAAAAAAA!!
AGUAS con las piñatas. Antes, estas figuritas simpáticas con siete picos eran dóciles, pero los tiempos cambian, y ellas también. Sí, en su interior se esconden tesoros divinos, pero tendrás que arriesgarte, así tipo cruzada. Primero, porque un bruto te tapa los ojos con un pañuelo y te da mil vueltas, luego, ya poniéndote borracho, te avientan hacia la dichosa piñata (por primera vez en la vida, te sientes como un toro de lidia, mareado y asustado), luego, a darle de palos a algo que sabrá Dios dónde ande, y de seguro en el proceso te descuentas a algún inocente o, en su defecto, la piñata te descontará a tí. Y si no, entonces quedarás frente a una piñata hecha con kilos de cartón, tan invencible como la armadura de Iron Man y tan frustrante como examen de precálculo, y luego de que todos dieron triple vuelta para romperla, llegará algún alma piadosa a abrirla a navajazo limpio, como hizo una vez mi tío contrabandista.
MITO DE LA LOBITA 4: VILLANCICOS... LALALALALA
En estas fechas, a cada rato escucharás las clásicas "Blanca Navidad", "Jingle Bells", "Noche de Paz", "Feliz Navidad", "Rodolfo el Reno", y un largo etcétera. Así que prepárate. Por cierto, ¿sabías que durante la Segunda Guerra Mundial algunos villancicos fueron transmitidos por el bloque soviético a las tropas occidentales para ponerlos nostálgicos y evitar que sintieran ánimos de pelear? Eso es no tener ma...nera de ganar.
MITO DE LA LOBITA 5: LOBITA vs EL MARATÓN GUADALUPE -REYES
Nop, no es un partido clásico de fucho (gracias al cielo) sino una serie de festividades que dura prácticamente un mes, ¿me oyeron? ¡UN MES ENTERO DE FIESTAS, MÚSICA, REGALOS, GRITOS Y BANDA DE 10 A 12 DE LA NOCHE! Empieza con el día 12 de diciembre y la celebración a la Virgen de Guadalupe, seguimos tranquilos hasta el 16 cuando empiezan las posadas, llegamos hasta el 24 y 25 (los días más ruidosos) con Nochebuena y Navidad, seguimos del 31 de diciembre al 1° de enero con el Año Nuevo (el día que más sufro) y terminamos el 6 de enero con el Día de Reyes. ¿Contaron bien? ¡Son prácticamente 25 días de fiesta tras fiesta! Por eso los mexicanos somos únicos en nuestro tipo. Y claro, yo sufro mucho en Navidad y Año Nuevo, porque mis vecinos la saben armar en grande y la última vez me tuvieron despierta de 4:00 a.m a 6:00 a.m con su horrorosa fiesta. Auch.
MITO DE LA LOBITA 6: EL PAVO
Afortunadamente, en mi casa no comemos pavo, ni romeritos ni bacalao. De hecho, en Navidad cenamos Kentucky o un remedo extraño de pastel, cortesía de mi abuela. El pavo en estas fechas la pasa fatal, es el único animal que no pasa una Navidad feliz porque es asesinado, destripado, rellenado con especias y cocinado (hmmm, aunque debo admitirlo, el pavo nunca pasa frío) para el deleite de todos en la casa. Así que, definitivamente, el pavo sufre, y mucho. Al menos no dbe pasar la velada oyendo a los primos odiosos, los vecinos ruidosos, los abuelos nostálgicos ni los discos de música pasados de moda, o peor: los especiales navideños que tanto agradan a Lobeznito, ¡noooooooooooo!
MITO DE LA LOBITA 7: LOS PORMENORES DE UN TÍO CONTRABANDISTA
No todo es miel sobre hojuelas cuando tienes un tío que estuvo en los separos de una delegación policíaca a los 15 años durante 24 horas, ni que te hace llave de lucha libre cada vez que te ve, o que casi te mató en una bicicleta de montaña cuando tú solo tenías 4 años, pero que te consiente hasta los límites de lo racional. No. En Navidad, la cosa se pone mucho peor. ¿Porqué? Sencillo, mi tío contrabandista es el típico tío que odias o amas, dependiendo de tu humor, pero que siempre esperas, porque sabes que cuando llegue, lo hará con un saco de cuero y de él saca los regalos más alucinantes del mundo (de pequeña, sospechaba que mi tío asaltaba a Santa Claus, lo que explicaba los juguetes maravillosos y el saco), pero también, con los regalos, trae cosillas como... hmm, digamos... ¿cohetes y bengalas? ¡¡Correcto!! y cuando menos me lo espero, mi tío ya me sacó a rastras al patio junto con mis primos a presenciar un acto en contra de la humanidad que es muy divertido: explotar todo aquello que contenga pólvora. Algunos de sus misteriosos juguetitos chinos se reducen a dar vueltas por el piso lanzando destellos de luz; otros, hacen un ruido espantoso y estallan en volutas de humo de colores, y uno que otro, literalmente vuela a la atmósfera y explota cual bomba atómica, y si cae en la casa de alguien provoca estragos enormes, como la vez que prendimos sin querer una palma seca. En fin, cosas que pasan...
MITO DE LA LOBITA 8: AL FIN Y AL CABO...
Sí, lo reconozco: me cayó una piñata encima, decapité al ángel del nacimiento cuando tenía 6 años, normalmente me acabo la cinta adhesiva envolviendo los regalos, los renos de fieltro me han sacado los ojos varias veces con las cornamentas, me he congelado, agotado, lastimado y hasta llorado, pero al fin y al cabo esto solo sucede una vez al año, así que ¡hay que recibir a la Navidad con gusto! Ya sea que veas a la Navidad desde un punto de vista religioso, o como una época de dar y recibir, o una simple fiesta, la verdad, es un momento genial, con todo y las desgracias que ocurren de cuando en cuando, así que ¡gózala!

miércoles, 9 de junio de 2010

CANDY CANDY & ALLY ALLY

Contrario a la creencia popular, Lobita no es la única con traumas de fan, ¡no! ya quisieran.
Dicen que usualmente los hijos repiten los errores de los padres. Pues... quizá así sea.
Mamá Loba tiene una obsesión, una obsesión mucho mayor que la de Fernando Colunga o sus intentos frustrados de hacerme comer verduras: y es el incontenible cariño que le tiene a la lacrimógena historia de Candy Candy.
MAMA LOBA: ¿Te acuerdas de mi álbum de Candy?
LOBITA: ¡Cómo olvidarlo! (si un día me piqué un ojo mientras ella estaba ocupadísima sacándole brillo a la portada).
ML: Aaaaaah, todas soñábamos con ser Candy
L: Me lo imagino...
Sip: TODAS las madres que conozco soñaban con ser Candy... digo, ¿quien no recuerda a Terry Grandchester? Y decidí ponerme a investigar por mi cuenta si mi propia generación tenía un trauma similar, investigación que pudo costarme la cabeza por una calificación pésima (aún me duele, créanme). Y estos fueron los resultados:
EL TRAUMA DE MI GENERACIÓN Y UNA MÁS ADELANTE FUE ALLY MCBEAL.
¿Y quien es Ally McBeal? Era la prota de una serie en Fox de una abogaducha x que vivia aventuras fiscales y amorosas sin poder zanjar la segunda y peleando como fiera la primera. Ally y Candy son lo mismo: chavitas de vida difícil que sueñan con el verdadero amor (no hay mucha imaginación a la hora de escribir, ¿no?)
Aunque Candy y Ally no tienen la misma historia (ni el mismo tipo de pelo) sí comparten algo en común y que fue el segundo motivo de su gran éxito entre las adolescentes de los 80 y el inico del 2000 respectivamente: su príncipe azul soñado.
Candy tenía a Terry Grandchester, un muchacho alto, inteligente, valiente y guapo (hmm, tomando en cuenta que es un dibujo...) y Ally conoció en su cuarta temporada a Larry Paul...
TERRY...


Y LARRY (siii, resulta que rob era el terry grandchester de esta serie... me siento paranoica).
Y como en toda buena historia de amor (ejem, la de Candy y Ally pues) su chafapríncipe verde les llegó como caído del cielo y luego de mil dificultades se enamoraron. Y toooooooooooodas las Candynáticas y Allynáticas morían por ver a Candy/Terry y Ally/Larry (oigan, ¿no notan algo raro en los nombres?) terminaran juntos... el final perfecto a poco no??
Pero el retorcido sentido de la dura realidad de las escritoras de Candy Candy NO OPINABAN LO MISMO y... apareció Susana Marlowe en escena. Suzie era una chavita hiper hipócrita y caprichuda que logro lo que se consideraba imposible: separar a Candy y Terry y casarse con Terry!! Tal horror resultó ofensivo a las fans y en Italia las protestas fueron tan espantosas que tuvieron que cambiarle al final (no los fueran a guillotinar).
Y en Ally la cosa se tornó aún más trágica, porque nuestro Larry Paul, en la vida real, volvió al bote por drogas (según mis cálculos vamos sobre la... 5° o 6° vez que va a la carcel por eso) y tuvieron que precipitar de un guamazo el final, ¿cómo? fácil: Ally y Larry rompieron trágicamente por culpa de la ex de Larry. Y las fans se quedaron con cara de °O° y se negaron rotundamente a seguir viendo esa bazofia que no tenía sentido alguno hasta que llegó Larry. Casi casi las fans se pusieron a cantar esa parte que dice:
Cuando te conocí la vida entendí
Porque no estabas tuuuuuuuuu...
Y así asistimos al ocaso de dos romances de lujo y también a crepúsculo de dos traumas adolescentes.
Ps sip, repetimos los errores de los padres... o ¿de las madres más bien?
Ah como sea... los dejo!!

sábado, 22 de mayo de 2010

LOS PARIENTES DE LOS LOBOS TAMBIÉN SON SERES VIVOS, ¿EEEEH?

No, no estoy hablando necesariamente de mi hermano demente maldito hijo del demonio, ni de mi primo cuya viruela por cierto ya mejoró, ni de mi tío contrabandista ni de ningún derivado consenguíneo. Sino que hablo LITERALMENTE de los parientes de los lobos.
Los perros (llámense también perritos, cachorros, chuchos, más lo que se acumule en la semana) son mis animales preferidos (después de los lobos, obvio), y ¿qué tienen de buenos? se preguntarán algunas personas. Ah, pues déjenme pensar un rato (mega sarcasmoooooooo)... Hmm... ¡ah, ya está!
Los perritos, aunque no se lo crean (algunos ¬¬) son los seres más leales y cariñosos de los qe he tenido noticia (¿ven porqué a los novios que diario andan de pegostes y de melosos les llaman "perros"?). Yo he tenido varios, y son realmente encantadores, ¡de verdad!
Algunas personas no les gustan los perros porque son algo sucios (ya sabes, cuando hacen sus "hermosos regalos" en el piso recién lavado frente a tu nueva conquista en el momento que entra a la casa y pone un pie sobre dicho lugar), y rompen cosas y un montón de razones más. Bueno, bueno, sí, son traviesos, DEMASIADO, pero ¿importa mucho? En vez del perrito imaginemos un hijo: los hijos somos hijos de la... rejujuria, hacemos desbarajuste y provocamos mil dolores de cabeza a las mamases y papaces, pero aún así nos aman, ¿que porqué? ¡Ps porque somos sus hijos y los amamos de todos modos! De igual modo pasa con los animalitos: serán unos pequeños pandemonios, pero nos quieren.
Hay gente (por desgracia conozco a algunos) que cree que los animales no sienten ni piensan. Ok, en pensamiento se puede decir que ellos reaccionan por instinto y todo eso, pero ¿cómo que no sienten? Al igual que nosotros, si los golpeas les duele, si los acaricias se sienten contentos, si los abandonas sufren y se asustan. He sido testigo ocular de esto, ¿eh? Y no hay cosa más federica en el mundo (para mí) que oír el llanto de un perrito llamando a sus dueños, recién abandonado en unas calles espantosas.
Allá afuera, los perritos pasan por mil hazañas: hambre, frío o extremo calor, soledad, miedo; tienen que lidiar con otros perros más gandallas (como yo con los tipos esos del aula A cuando iba en primaria), con los coches y con la gente. Una que otra persona se ve buena onda y no les hace nada, incluso habemos quienes les aventamos de comer, digo, pa que desquiten la caminada que se avientan a diario; otros de plano los espantan a gritos, ademanes y patadas, y ya otros se van al extremo y literalmente los agarran de su saco de boxeo.
No hay que echar muchas vueltas para darse cuenta que los perritos callejeros la pasan fatal. Vámonos a un caso que, si no se han enterado qué onda, una de dos: o viven en una cueva porque ni internet ni tele tienen, o de plano estaba más bueno el Concurso de Camisetas Mojadas que pasan en el Wild On del canal E! o de plano vieron el mega maratón de videos graciosos (cosa que hice un día y cuando menos me lo esperé, ¡zas! Heath Ledger había estirado la pata): unos... llamémoslos "personajes" (porque como humanos valen pa... siete ch***) tuvieron la osadía y el sadismo de agarrar un perro (que en la red bautizaron como Callejerito) y literalmente lo molieron a guamazo limpio y encima de todo ¡se lo aventaron a sus inches pitbulls! No me pregunten el resultado que es más que obvio.
Si esto no les pareció ya extremo, ¡imagínense! Decidieron grabarlo y fotografiarlo con unas caras sonrientes que me dan más miedo que yo no sé qué para ver si a la gente le parecía cómico. Pues, ¡tomen changos su banana! Dijo la gente que eran una bola de enfermos psicópatas (y, de hecho, lo son: los asesinos muchas veces empiezan jovencitos matando animales) hijosdep*** y un monton de groserias que yo ni conocía. Lógico la gente pidió un castigo, y ¿saben cuál fue? ¡Una multa mísera de 380 pesos!
¿QUEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEE?
Fue lo que dijimos. Si se escudan con la idea de que están arrepentidos y de que después de todo era solamente un animal, pues lo siento, no es aceptable.
Un animal al fin y al cabo es un ser vivo que siente y por lo tanto no tenemos derecho de tratarlos como juguetitos ni como "sacos de boxeo" o derivados. ¿No me creen? Los seres humanos somos animales, ¿o qué, nos salen tallos y hojas de las orejas o qué? Somos del reino animal aunque estemos más evolucionados (corrección: algunos SÍ están evolucionados, otros.... están más lerdos que Capitán Cavernícola), y por lo tanto no estamos en posición de matar a un indefenso animalito porque se nos hinchó uno, ¿no?
Órale, Lobita, ¿eres vegana o qué? han de preguntarse. Pues no propiamente, porque los veganos son gente en pro a los animales, vegetarianos (de ahí el nombre) y yo trago carne como fiera. Si piensan "Entonces si consumes tanta carne, te ves muy hipócrita defendiendo a los animales, ¿no?", les tengo noticias: acabo de decir que NO SOY VEGANA PROPIAMENTE, pero estoy en contra del sufrimiento animal, aunque coma carne. En la naturaleza, varios animales se alimentan de otros formando la cadena alimenticia, por lo tanto una cosa es que coma carnitas asadas los domingos y otra muy diferente que agarre gatos y les meta un alka-Zéltzer para ver cómo estallan como los infelices de mis vecinos ¬¬
Como les contaba, los perritos son criaturas dulces y amorosas. Si han tenido o tienen una mascota, me comprenderán a la perfección. Yo, por ejemplo, tenía una perrita llamada Bolita que me regalaron cuando tenía cuatro años. Bolita era una cachorra cuando me la entregaron, y siempre fue mi favorita. Se dejaba vestir por mí (muy ridículamente) y se aguantaba; dormía conmigo, y cuando yo estaba enferma o triste, iba a mi cuarto y se sentaba conmigo y me daba besos, como queriéndome decir "Todo va a estar bien, no te preocupes". ¡Y HAY GENTE QUE SIGUE NECIA EN QUE LOS ANIMALES SON INCAPACES DE AMAR! Total que mi Bolita pasó a mejor vida en noviembre del 2008, víctima de un cáncer progresivo que nos obligó a dormirla para que no sufriera. La enterramos en el jardín y sobre la tumba planté unas teresitas blancas. A lo mejor eso les suena tonto, pero yo sufrí mucho cuando murió (y a veces todavía me duele), y fue lo único que se me ocurrió para poder recordarla.
Si no han tenido mascotas, a lo mejor no saben a qué me refiero, pero en serio: los animales SON SERES VIVOS QUE SIENTEN Y AMAN, si vas a adoptar un perrito que te valga gorro si es de pedigree o corriente, si es travieso o cochino, un perrito es una responsabilidad de por vida, porfas, NO LOS MALTRATES NI LOS ECHES A LA CALLE, ¡SUFREN MÁS! Ora sí que como dice el anuncio, QUIERELO COMO ÉL A TÍ.
¡Adiosito! Los dejo con un videíto que hice.



domingo, 9 de mayo de 2010

AHI MADRE!!

Como ya mañana es el día de las madres (llamadas también mamá, amá, ma, mami, mom, mother, jefa, etc...) me decidí hacer un almanaque para recordar a Mamá Loba y todas las cosas extrañas, graciosas y felices que nos han pasado.
MAMA LOBA & LOBITA: CÓMO SE CONOCIERON
Nos conocimos un dia de principios de primavera hace 17 años. Yo estaba envuelta en una cobijita de hospital y mi mami me revisó para ver si no tenía alguna anormalidad (17 años mas tarde descubrieron que mi anormalidad no era precisamente física, sino mental) y luego me abrazó y me dio besitos. :)
MAMA LOBA vs LOBITA UN DÍA DE BERRINCHE
Si algo aprendí a temprana edad fue a pelear como los de la WWE (o la AAA, por la pancita que me cargaba). Un día en que yo armé un escandalazo de miedo, mi mamá me cargó para ver si arrullándome se me bajaban los humos. ¡Niguas! Me enchilé más todavía y di un cabezazo digno de Zidane en la final del Mundial y... el resultado es visible actualmente, porque le desvié el tabique de la nariz O.o cualquiera puede desviarle la nariz a su madre, ¿no?
MAMÁ LOBA & LOBITA CONTRA LA MONTAÑA RUSA
Contaba yo siete míseros años cuando me treparon (o mejor dicho, me trepé) a la montaña rusa acompañada de Mamá Loba. Nosotras nos sentíamos Leonardo DiCaprio cuando el juego apenas comenzaba a moverse (por aquello del "I am the king of the wooooooooooooorld"!!), pero apenas llegada la primera bajada... ¡nos queríamos morir! Yo nomás me acuerdo que me agarré de mi mamá y grité mitad histérica mitad eufórica:
-¡Amáaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaa! ¡Nos vamos a moriiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiir!
(Si creen que era demasiado apocalíptica para mi edad... please... ups no, sorry, eso es parte de la letra de una canción).
Y cuando el juego infernal se detuvo, nos bajamos con las greñas revueltas y amando más al suelo que nunca. Casi parecía que nos postulábamos para papas porque besamos el suelo apenas nos bajamos de la mugre montaña.
MAMA LOBA Y EL EXTRAÑO CASO DE LOBITA & SU HERMANO HIJO DE SATAN
Esto es cosa de todos los días: aguantar los pleitos que nos aventamos mi brotercito y yo. Mi monstruoso hermano del demonio nomás sabe jorobarme la vida haciendo todo lo que un hermano pequeño hace: aventar cosas, romper tus posters y cuadernos, recordarte el 10 de mayo, entrar a tu computadora.. Y ella nos soporta con muuuuuuuuuuucha paciencia que espero algún día heredar.
MAMA LOBA ENSEÑANDO A LA LOBITA A NADAR... (jamas lo logro)
Cuando contaba con cinco tiernos años, mi mami decidió que era hora de que me enseñara a nadar. Y para hacerlo me llevó a una alberca, me metió al agua... ¡y me sumergió! Yo ahi casi chillando porque me entró pánico y ella tratando de hacer que nadara. Fueron los 15 segundos más escalofriantes de mi niñez (sin contar los pasados por culpa de los payasos).
¿La buena noticia? Con eso le perdí miedo al agua. ¿La mala? ¡Casi me ahogo en el procesooooooo!
COMO MAMÁ LOBA LE ENSEÑÓ ALGO MUY INUSUAL A LA LOBITA
No, no me enseñó a usar armas ni el sistema tocomocho (no pregunten, es un chiste privado), sino que me enseñó a hablar en griego, latín... y a pelear. Porque mami Loba es más peleonera que yo (o lo era, en sus años mozos) y sabe agarrarse a guamazos con quien sea: hombres, mujeres, policías, presidentes... Y eso fue lo que me heredó. la habilidad de romperle a todo el mundo su osito bimbo (gracias a Laura Nava por enseñarme esa frase del Osito Bimbo: www.twitter.com/Lauraxx_G )
EL TERROR DE MAMÁ LOBA A ALGO QUE LOBITA AMA.
Las serpientes.
Ella les tiene pavor a los reptiles en general, pero quiso la mala suerte que yo adorara a los que considera más escalofriantes: las serpientes. Víboras, boas, pitones... no aguanta a ninguna de ésas criaturitas por quienes yo siento una gran fascinación cada vez que las veo. Por lo mismo, le entró una risa histérica el día que yo, teniendo nueve años, me colgaron una boa sudamericana al cuello y yo, ni lerda ni perezosa, comencé a chiquerarla como si se tratara de un perrito... un perrito que podía estrangularme de un momento a otro ;)
CANTA CON MAMÁ LOBA Y LOBITA.
Cuando se nos espantaba el sueño, mamá y yo escuchábamos sus cassettes de música: Miguel Bosé, Ricardo Arjona, Beattles, Begees, y un montón de éxitos ochenteros. Y así me aprendí muchas letras lindas de canciones que, cuando las oigo, me acuerdo de ésas lindas noches de verano.
MAMA LOBA vs LOBITA Y SUS GUSTOS
Porque ella nunca le ha gustado que sea medio dark. Porque no le agrada cómo me peino (si es que me peino). Porque no entiende cómo me fui a enamorar de Johnny Depp, Hugh Jackman y Rpbert Downey Jr mientras ella aprecia a Mel Gibson, Fernando Colunga y Charlton Heston. Pero, con todo, así me quiere.
LOS FESTIVALES DEL DÍA DE LAS MADRES CON LOBITA
En TODOS los festivales, a huevo me ponían a hacer algo. Bailar, entonar un poema... una vez hice una tabla gimnástica mega chafa... Y además me afanaba para darle el mero 10 de mayo un regalo, por pequeñito que fuera. Una tarjeta siempre es de ley, y ya otros regalos han sido: una almohada bordada por mí, una comida en un restaurante que le gusta mucho, un alajero para sus aretes, unos portarretratos, un CD de música... en fin, lo que fuera estaba bien. Claro, no se comparaban en nada con los regalos de más de 200 $ del papa de mi little bro, pero la intención le valía más que el precio ^^
UNA LECCIÓN DE MAMA LOBA A LOBITA
Hasta hace unos tres años, mamá Loba no tenía tele. Total que un día en mi escuela (tenía como 10 años) hicieron una rifa para una tele. Como se acercaba su cumpleaños quise regalarle la mega pantallota, y le entré a la rifa con amooooooooor!! El mero día... ¡dieron mi número de boleto! Pero justo cuando yo ya celebraba la victoria que dicen:
-Ése era el segundo boleto. El tercero es el ganador.
Se lo llevó otra niña. Me salí de la escuela a punto de echarme a llorar y mamá Loba me preguntó qué pasaba. Le dije:
-Es que yo quería regalarte la tele para que vieras tus programas y no la gané.
Y me dijo algo que aún me acuerdo bien:
-Las cosas no son importantes. Lo que vale más es el cariño con el que hagas las cosas.

Y por eso este 10 de mayo digo. aunque me traiga de bajadita con mis gustos, aunque trate diario de retacarme verdolagas y espinacas para comer, y aunque a veces no nos entendamos... ¡QUIERO A MI MAMI LOBA!