FAVOR DE ALIMENTAR A HOLMES Y A HELSING, GRACIAS.



miércoles, 25 de mayo de 2011

MARGINALIA: REVOLTIJO DE UN SOLO DÍA

Según el diccionario, marginalia son las notas que se hacen en los márgenes de la página. Pueden ser viles adornos bonitos como en los textos del medievo (quiero un libro de ésos, son tan bonitos...) o notas que, aunque breves, son muy importantes porque reflejan el significado de lo que el lector entendió.


Hoy, titulé como marginalia mi post porque se trata de eso: cosas que están fuera del contexto "normal" pero tienen gran relevancia. Como cuando en un cuaderno de apuntes de Cálculo encuentras el corazoncito ese que dice "Ana Luisa te amooooo" (excepto cuando tú te llamas Ana Luisa y el cuaderno donde hallaste el corazoncito es el de tu mejor amiga... EPIC FAIL, dirían en Twitter).






En fin... hablemos hoy de Filosofía. El que ponga cara de "buuuuu fuchi" hágame el favor de sacarse del blog, ustedes no saben lo divertido que puede llegar a resultar hablar de esto, sobre todo si ustedes tienen una clase de Filosofía conmigo ;)






En mi reclusorio (alias campo de concentración judío-cristiano-protestanista-ateo-másloqueseacumuleenlasemana) tenemos Filosofía. La buena noticia, es que solo será por un semestre, o sea que YA CASI ACABAMOOOOOS!! La mala noticia... sus efectos secundarios. Para empezar a entender el contexto (me gusta esa palabra... contexto... contexto...) les diré que quien me da la clase no es otra que...






NUNCAMÁS: No me salgas que la Señorita Sacatripas.






No, cuervo menso, la Señorita Sacatripas me da Arte (en realidad me da lástima pero eso es otra historia...). No, hablo de un antiguo miembro destacado del blog.






NUNCAMÁS: ¿Maybe?






No, no he vuelto a ver a Maybe... la extraño... En fin, se trata de... ¿se acuerdan de la maestra nazi-comunista? ¡Ah pues esa mera!






Nota: Por cuestiones de estudio, producto de un día con tres horas libres de clase, he tenido que cambiarle el nombre a solamente Madame Nietzche, porque he encontrado una casi aterradora similitud entre ella y el autor de El Anticristo.






En fin, volviendo a lo importante... en Filosofía hemos pasado de todo, desde películas (bueno, solo una, pero estaba chida... vimos como dos en Historia pero, valga la redundancia, esa es otra historia) hasta discusiones agresivas así tipo pleito en el senado de la república por una política anti... anti gay, o anti niños, o anti matemáticas o anti lonches que venden en la cooperativa que no es muy cooperativa que digamos y un larguísimo etcétera. Por ejemplo, recuerdo un día cuando...






Maestra: A ver chicos, ¿qué es...?






(Lobita levanta la mano tan rápido que le meto un guamazo al inocente sentado a mi lado).






Maestra:... Alguien que no sea Lobita, por favor...






Lobita: ¬¬






Bueno, esa escena se repite muy seguido. Hasta el momento no conozco a nadie que ame la filosofía porque a medio mundo (por no decir que mundi y medio) le enfada, y no hablo solo del micromundo del salón, sino de todas las personas que conozco; dicen que es chafa, pero ¿es chafa discutir esto en clase?:






Maestra: Entonces, según Fromm, ¿cuál es el sentido de la vida?






Alguien: (inserte voz lujuriosa de anuncio a la 1:00 a.m) Sexooooooo...






Ok, exageré, no debí poner eso como ejemplo. Pasemos a otra escena memorable:






Maestra: A ver... ¡TU!






(Amigo mío con memoria de queso, o sea, blandita): ¿Quién? ¿Yo?






Maestra: Sí, tú... (le planta un libro enfrente) ¿Qué es esto?






Amigo: Un libro.






Maestra: ¿Ah sí? ¿Y cómo sabes que es un libro?






Amigo: Porque... tiene hojas...






Maestra: Los cuadernos tienen hojas, los periódicos tienen hojas, los árboles tienen hojas... ¿cómo sabes que es un libro?






Amigo: (desesperado) ¡Ps es un librooooo!






Y la escena puede durar hasta 10 minutos cuando algún alma piadosa pide clemencia.






Otra, un poco más reciente, fue mientras hablábamos de Sartre:






Maestra: (mirando a Lobita inquisitivamente)... Hmmm... ¿puedo hacer un ejemplo?






Lobita: (confundida... acababa de pasar un incidente feo con un chocolate caduco y no me sentía bien) eh... sí, claro.






Maestra: IRON MAN.






Lobita: O.O ¿?






Ok, se entendió el concepto. Empecé a discutir el sentido nihilista, la diferencia entre lo real y lo ficticio, y terminé hablando de la presencia prescindible de justin bieber en la Tierra.






Y hoy, dado que era el momento de aplicar esa famosa frase de "menos charla y más acción", ocurrió lo inesperado: literalmente el grupo quedó fracturado y al frente nos pasamos los que prestábamos atención en clase (o sea, como diez personas, más el colado que se quedó valientemente defendiendo a su doncella amada, o sea su novia) y el resto (29 almas para ser precisa) se arrinconó como hormiguero a hacer... pues... quién sabe, era un revoltijo de tareas, susurros y hojas revoloteando. Así, aparecimos la Marginalia, los "elegidos", los rara avis del salón, y el resto, conformado por los revoltosos, los mudos permanentes y la oligarquía obligada, hechos todos bolita mientras yo me sentía como en reunión de masones pero sin togas.






(Confieso, una parte de mí se sentía mal por los rezagados, porque allá quedaron varios amigos míos que aunque no tengan coco al menos tienen la decendia de estar calladitos y bien portaditos... la otra parte de mí sintió un deseo de sangre satisfecho, porque también estaban en la bola aquéllos con los que me llevo peor que Thalía con Paulina Rubio... muajajajajaja).






También tomé un libro de Nietzche para mi entretenimiento, precisamente el de El Anticristo, donde a ratos moría de risa y a otros ratos aceptaba que el bigotón tenía razón.






Increíble que alguien con un bigote tan ridículo haya logrado poner al mundo de cabeza. Bueno, la apariencia no importa, eso nos lo demostraron Abrahan Lincoln y Lady Gaga.





Hoy, además, probé la delicia perturbadora de una paleta helada sabor chocolate-mocca-capuchinno y reitero mi amor por estos regalos divinos, superados únicamente por el legendario pastel de 4 chocolates. Y bañé a mi gatita que tuvo una experiencia... hmmm... digamos... extracorpórea. Digámoslo así, dejémoslo así.





Y para deleite de mis Hartitos (que aman mis desgracias) les dejo un resumen sobre... Los Troncos.





Para empezar, los troncos son nada menos que un jueguito mecánico bien conocido por todos, y al que me subí el día que fui al parque de diversiones. De entrada decidí grabar mi escalofriante experiencia y he aquí el resumen redactado de las desgracias padecidas:


(Se ve la parte de enfrente del jueguito)


LOBITA: Estamos en los tron-cos!!!


(Atrás se oyen los "whoooooooooooooooa!!!". Junto a Lobita y en el mismo tronco van Lil'Beyoncé y Alejandre, mis dos amigos, que me dejaron hasta mero adelante a sabiendas que le tengo pavor a los juegos mecánicos ¬¬).


LOBITA: Alejandre, si me mojas te voy a golpear!! (advertencia previa)


(Se oye cómo mascullan tras de mí, conspirando, mis dos acompañantes. De pronto, Lil' Beyoncé hace un ruidito mitad chillido, mitad grito, me volteo a verlos).


LOBITA: ¡Hey! No se estén agarrando allá atrás.


(Dos muchachos, ajenos a nosotros, ven la cámara y hacen la típica seña de "amor y paz" justo antes de que el juego comienze a moverse).


LOBITA: ¡Uju, troncos!... Lil' Beyoncé, agárrame porque me da miedo caerme (aclaro: los troncos no tienen más que dos tubos para sujetarse).


LIL' BEYONCÉ: Está bien... (agarra a Lobita de los hombros).


LOBITA: No, pero agárrame de la cintura.


LIL' BEYONCÉ: ¡Okay!


LOBITA: Eso... ¡pero ya cuando nos vayamo a subir! (como si confirmara lo obvio. Entonces el juego comienza a moverse y... ¡¡zaz!! todos comienzan a mojarse mutuamente, y yo grito como histérica una cantidad horrorosa de incoherencias).


LOBITA: AAAAAAAAAAAH!! NOOOOOOO!! ESPÉRATE!! ME ESTÁS MOJANDO LA MALDITA CÁMARAAAAAAAAAAAAA!!!


(Y un largo etcétera; cruzamos el túnel, las curvas, saludamos a unos compañeros y entonces... viene la subidita)


LOBITA: ¡Aaaaay! Ora sí agárrame, Lil' Beyoncé.


(Lil' Beyoncé sujeta a Lobita con todas sus fuerzas, a medio camino el tronco se detiene, vuelve a moverse, estamos a dos escasos metros de lo que yo llamo "la caída mortal" y... se le acaba la pila a la cámara ¬¬).


En fin, ese fue nuestro misceláneo de hoy, lleno de gritos, videos, gente extraña, agua, música y hasta reflexiones. Adios!!!



P.D Propongo un brindis de café por la salud de MAK que vivirá en un refrigerio por algunos días.

4 comentarios:

DigiL-Matt dijo...

creo que me llevaria bien con tu maestra
me han dicho que casi el 60% de lo que digo en mis tiempos de misantropia aparece en sus libros, y para confirmarlo lei el anticristo (podeos observarlo en mi entrada de critica a una sociedad decadente

y la filosofia ah~
recuerdo que mi profesor de logica no decia: "Deben de amar a Sofia"
y hoy me digo como no amarla!!
(filos=amor, sofia=saber)
ah~~~

Mar dijo...

Yo también amé la clase de filosofía, los debates son lo mejor porque es una clase en donde puedes decir sin inhibición lo que se te ocurra porque lo que no se entiende lo consideran "profundo"

En cuanto a los juegos mecánicos, también los odio, según se dice por mi naturaleza controladora y como en el juego no controlo lo que pasa de ahí mi aversión.

¡Brindis!, ¡Brindis!, ¡Brindis!, ¡Brindis!

Por mi, ¡Yei!

Guerrero dijo...

A mí me gustaba la clase de filosofía pero el maestro me caían tan mal que prefería no participar y andar por mi cuenta, aunque eso sí pocas personas conozco que le guste. Aunque últimamente ando perdido en todo.

saludos y salud!!

Reinhardt Langerhans dijo...

Rayos, me gusta la clase de Camotología (jaja, así le digo muá) y siento que será maravillosa [eso si me la ponen, pues me fui al área de Químico-Biólogo] pues podré dar rienda suelta a todas mis ideas locas, fumadas y camoteadas :3
El profe (al que en mi plantel apodamos Filosofín) es tan brutal, genial y asombroso \m/ A pesar de medir poco menos de 1.60 metres y de tener un porte parsimonioso y un tanto gracioso, es toda una máquina de pensar *-*
Pero bueno, esperemos que los dioses se apiaden de mi y que algo bueno venga prontamente.