FAVOR DE ALIMENTAR A HOLMES Y A HELSING, GRACIAS.



lunes, 28 de febrero de 2011

DÍA LOCAL DE LOS LOCOS, PREMIOS Y ALGO PEOR...

Ya sé el graaaaaaaaaaaaaan placer que sienten en oír mis desgracias que parecen no tener fin, como cuando Van Gogh enloqueció y trató de suicidarse comiendo sus pinturas (qué loco), pero además de traerles su "horror de cada día" la historia de hoy tiene de todo: miedo, accidentes, pasión, drama, felicidad y ¿porqué no? un toque de romanticismo clásico.
Pues el sábado quiso la amada hija de Salieri, sobrina de Jack el Destripador y alumna predilecta de Rufus Griswoold (o sea, mi maestra de Artes) ponernos todo el trabajo posible, y ante esta situación fui con mis amigas al corazón mismo de Lobolandia para hacer una exhaustiva investigación artístico-cultural. ¿Y qué pasó?
La pregunta clave sería QUÉ NO PASÓ. Hubo de todo: libros hermosos, ídolos de la velocidad, católicos con gays y hasta vestidos de ensueño, pasando por la comida china y una camioneta cuyos amortiguadores no servían. Resulta que caminamos frente a una librería y fisgoneamos desde afuera los ejemplares, y además de la saga Chafapúsculo y otro dichoso libro de Ghostgirl, encontré una joya: La Cara del Miedo, de Nikolaj Frobenius, en cuya portada era visible un enorme y espantoso cuervo, hórrido, vetusto y amenazador, y un daguerrotipo de mi queridísimo Poe. Naturalmente mi reacción fue...
LOBITA: AAAAAAAAAAAAAAAH!!! (inserte aquí grito de jonática desquiciada) POE!!! ES POE!!
AMIGA DE LOBITA: Eh... ¿qué es un poe?
L: EDGAR ALLAN POE!!!!!! AAAAAAAAH!!! DEBO COMPRAR ESE LIBRO!!
Tuvieron que sujetarme entre todas y llevarme a rastras a la acera de enfrente antes que que despilfarrara el dinero de los camiones en dicho libro, y aún lo extraño sniff, se veía tan bonito en el estante, y se vería aún mejor en mi mesita de noche... en fin...
Al cruzar, sin embargo, vimos a una masa gigantesca de gente que venía con todo. Al principio pensé que por fin el Peje había hecho su "entrada triunfal" y deseaba huir como vil cobarde (me dan miedo las manifestaciones), pero una amiga me calmó diciéndome:
-Tranquila, vienen a ver a Checo Pérez.
-¿Y ése qué vende?
Giró los ojos y prefirió no contestarme; así me enteré que ella conocía al tal Pérez por culpa de su hermano mayor, quien tiene pase gratis a cualquier celebridad por trabajar en un hotel de ésos muy caros (un Fiesta Americana o un Hilton, no supe bien cuál). Luego, nos ganó la hambre y buscamos un restaurant. Por decisión unánime (menos la mía) todas quisieron... CHAN CHAN CHAN... COMIDA CHINA!!!! >.<
Lo primero que pensé fue "Noooooo, Dios, ¿porqué yo?", pero no tuve más opción que comerme los típicos rollitos primavera y la desabrida sopa. Guácala. Mi deseo era sacarme ese sabor de la boca con un frapuccino pero descubrí (wooooooooooow) que YA NO TENÍA DINERO NI PARA EL CAMIÓN. ¬¬ Por suerte, un primo de una amiga (¡no, se los juro!) quedó de llevarnos de regreso, y mientras caminamos a una tienda de vestidos para ver las garritas para la graduación que yo con gran placer cambiaría por lo que fuera con tal de no ver a un montón de brutos bebiendo y fumando como trenes en marcha. Pero accedí (ya saben, vanidad de mujer) a probarme un vestido y el resultado fue el menos esperado: me encantó!!! el color, el estilo, la manera en que se me veía... era perfecto.
Al salir de la tienda ¡cuaz! se nos atravesó una marcha en pro a los derechos gay y, al doblar en la esquina...
LOBITA: No manchen, ¿es en serio?
Otra manifestación, esta vez, de católicos... ¿qué querían? no supe bien, todo tenía la pinta de pertenecer al Día Local de los Chiflados. Y por fin, luego de casi dos horas de espera, el primo de la amiga nos subió a su camioneta... en la parte de atrás (¡ataque de pánicooooooooo!) y nos llevó por las calles más hermosas (nótese el sarcasmo) donde descubrimos que sus amortiguadores estaban para el arrastre, aunque por su manera tan peculiar de rebotar casi juré que mi tío contrabandista era el responsable de aquél daño.
Y por fin, al día siguiente, otra tarea: ver los óscares. No miento, yo quería verlos, pero por razones personales...
Nuncamás: Déjame adivinar... Robert Downey Jr, ¿no?
A wiwi!!! Así que desde las 6:30 vi la alfombra roja, donde chuleé los vestidos de algunas actrices como Nicole Kidman, recé para que Natalie Portman ganara el óscar a Mejor Actriz, y claro... ví a Robert!!! Con un traje más formal de lo acostumbrado (tomando en cuenta que diario trae lentes de cristales rojos o algo parecido) y bien sujeto a las caderas de su esposita, que según algunos amigos míos está "sabrosa" (así dijeron, no son palabras mías) y yo les contesté:
-¡Se las regalo! ¿La quieren envuelta o en caja?
Por cierto, ella llevaba un vestido negro medio X con joyería ¡de oro! diseñada por Angelina Jolie (y creí que era yo la que no tenía buen gusto... ¡ups! hablé de más).
De la ceremonia ni hablar: floja, patética... Red Social se encargó de darle en su mauser a El Discurso del Rey y a Inception, el viejito ése me mató de risa cuando presentó el premio a mejor actriz de reparto, quería bajar de los pelos a Platrow cuando cantó y, luego de angustiantes casi dos horas... apareció, por fin, como un ángel caído del cielo... ROBERT!!! Grité, salté, casi lloré, y cuando salió de escena... me sentí extrañamente vacía, como si toda la emoción contenida por casi un mes hubiera desaparecido. En fin.
Robert y Jude. Cuando los vi en esta parte, hubiera jurado que estaban a punto de besarse, ¡en serio! (estoy bien mal, ¿verdad?)

Y ahora hablaremos... del amor... (Mr. Hyde y su último post me inspiraron para hacerlo). Creo que me he enamorado otra vez... Pero esta vez, es muy distinto.

Mi historia en el amor es una tragedia griega mezclada con "La Vida es Bella", porque siempre que me enamoro, el objeto (o individuo) a quien le dirijo ése cariño parece ser un tarado que prefiere un par de bubis reggaetoneras a un cerebro civilizado... con bonitos ojos (sí, me considero bonita pese a todo). El penúltimo tuvo la "decencia" de retirarse antes de que las cosas se pusieran peor, y del último... uf!!! Además de hacerme creer por un mes que había esperanza, tuvo el "buen gusto" de coquetear con otra chica... ¡delante mío, a sabiendas que yo estaba recuperándome de un problema psicofísico producto de muchas tensiones, incluída la de su rechazo! Obvio, como todo buen bruto, le valió cheese (o sea, queso) y no tuvo el valor civil de decirme "sabes qué, ésta chica con la que coqueteo me gusta y vamos a salir", ¡ni eso! Pero bien visto, no valía la pena decantarme por él, pues de fuentes fidedignas me enteré que a la pobre inocente que agarró de novia la trata como se le da la gana (quizá también por eso no quería nada conmigo, porque donde me llegara a decir una burrada yo sí lo dejo en Terapia Intensiva... y Mamá Loba me ayuda).

Todos han tenido un amor inalcanzable, sublime, igual al aire, que se percibe aunque no se pueda ver ni tocar. Dante Alighieri tenía a Beatriz, Adolfo Béquer tenía a una misteriosa dama cuyo nombre nunca se reveló, Allan Poe tenía a Elmira Royster, Rossetti tenía a su musa que lo inspiró para el cuadro de "La Pía de Tolomei"... Yo no puedo afirmar que sea como ellos (para empezar porque no soy hombre) pero sí siento empatía, y hasta cierto cariño por dicha persona, mas no amor, ni apasionamiento. Ya saben lo que dicen, "el amor es ciego y la locura lo acompaña", así que al menos hoy aseguro que no estoy ni ciega ni loca, pero sí muy dolida y hasta extrañada por el futuro, porque yo no veo quién tendría el valor de mirarme a los ojos y no asustarse, o hacerse el tonto, y que de verdad se atreva a ver un poco más lejos.

Si al menos... si al menos...

viernes, 25 de febrero de 2011

LOBITA PALEONTÓLOGA Y ALGO MÁS...

Post dedicado a Gabriel Guerrero... ya verán porqué.
Como esta vez se me ha fundido el cerebro con tantas desgracias escolares (como tener de buenas a primeras 3 exposiciones encima) decidí contarles algo sobre mí, cuando yo era una lobeznita...
Nuncamás: ¿Siempre hablas de tí en tercera persona o sólo luego de haber visto la peli de Shutter Island?
QUÉ TE IMPORTA, ¬¬.
Mi infancia no sólo se basó en películas negras de detectives e intentos fallidos de ballet, nooooo. También hubo un amor más grande... Los dinosaurios.
Creo que los dinosaurios comenzaron a gustarme cuando ví la peli de "Fantasía" con la pieza musical de "rito de primavera", donde salen obviamente estos simpáticos reptiles. A partir de entonces, sentí un graaaaaan interés por ellos, y le exigía a gritos a Mamá Loba que me contara más de ellos. Pero como ella tenía sus propias obsesiones (como la Grecia Clásica) no tenía ni la menor idea de qué más platicarme sobre los dinos, entonces a mi familia no le quedó más opción que alimentar a la bestia que había en mí (o sea, darme información) y comprarme libros y películas.
(Hago pausa para informarles que esta limonada sabe igual que el pastel de limón australiano que me comí una vez en la escuela por cuestiones... eh... académicas...).
En cortos tres años me aventé exactamente 10 documentales distintos de dinos (la gran mayoría de Discovery Channel... oh, bendito Discovery, ¿qué diablos pasó contigo? ¡Eras el mejor canal del mundo!), unos ocho libritos al respecto del tema, me comía diariamente una "sopa de dinosaurios" que era de hecho una sopa de pasta con forma de los mentados animales, y de repente... ¡pum! Vino la locura.
Desde los siete años, mi obsesión creció al punto de decirle a Mamá Loba (quien por poco se desmaya al enterarse):
LOBITA: Mamá, mamá, de grande quiero ser paleontóloga.
El proceso fue largo, no tienen ustedes idea de cuán largo fue ese tiempo para ellos. Al final del año yo poseía una colección envidiable de dinosaurios de juguete, y a diferencia de los niños a esa edad, yo sí que sabía cuál dino era cual, y hasta sabía cuándo un dinosaurito era una quimera falsa, es decir, que dicho modelo era irreal y jamás había existido criatura tal en la era Mesozoica. También me consiguieron un pequeño e invaluable tesoro: un cubo de arenisca, dentro del cual estaba un cráneo de pachyrosaurus (un pariente del triceratop) en miniatura que tardé unas dos semanas en extaer por completo; luego, llegó a la ciudad una exposición de dinos animatrónicos, y yo, vestida como una pequeña Indiana Jones, visité la expo acompañada de mi tía y gocé en grande tratando de subirme al lomo de un Stegosaurus y burlando la cabeza móvil y rugiente de un T-Rex, quien fue mi segundo dino favorito (el primer lugar siempre fue el Dinonichus, el pequeño dino comedor de carne con una garra en forma de hoz). Además, por ése tiempo también salió la colección de videos sobre dinosaurios de la BBC, "Paseando con Dinosaurios", y obvio, yo casi moría de felicidad. En aquél tiempo (eso me recuerda que llevo casi doce meses de no ir a misa... perdonen, me salí del contexto) yo estaba bajo la idiota creencia de que aún había dinosaurios, y el haber visto las películas de Jurassic Park no ayudaron en nada a Mamá Loba para convencerme de lo contrario, pero al final tuve que aceptar con mucha tristeza que esos animalitos que yo con tanto placer hubiera adoptado como mascotas (imagínenme paseando con un gigantesco Allosaurus que lleva una correa por la calle mientras mis chismosas vecinas dicen "¡Ah, qué monada de dino! ¿Ya lo habrán llevado a vacunar?" y otra dice "El otro día el dinosaurio de Lobita trató de comerse a mi gato y lo correteó hasta dos calles abajo, ¡qué tierno!") ya se habían muerto hacía muchos ayeres, y de ellos sólo me quedaban las aves (que no me parecían tan chidas como los repitles gigantes).
Luego, cuando decidí que lo mío lo mío no era ser paleontóloga, me decanté por la gastronomía... dinosaúrica. Hice un restaurant en mi propia casa llamado "El Prehistórico" con platillos tan variados como los Huevos de Tiranosaurio (huevos revueltos), bistec de Brontosaurio (rosbiff) y ensalada para Presas (lo indica el nombre...). Por fortuna, la locura terminó poco después de los diez años y, aunque aún me encantan, ya no es mi prioridad tener una colcha de dinosaurios ni montar un museo prehistórico en el baño de abajo.
Y, para concluir, les cuento que luego de muchas locuras, recordé el día que comenzó a gustarme Evanescence. Era un frío día de noviembre allá por 2006 cuando oí la canción de "Call me When You're Sober" y sencillamente... wow. Compré los CD's de "The Open Door", y "Fallen", me aprendí TODAS las canciones, defendí a la encantadora Amy Lee de Cachorra y su High School Musical y claro, también me volví un poco gótica. Ahora solo soy... yo. :)
Pero algunas canciones me recuerdan a algunas películas que he visto, por ejemplo:
Bring Me To Life. Iron Man, quizá porque la canción la usaron en otra peli de superhéroes.
My Inmortal. La Fuente de la Vida, aunque no es tan deprimente.
Lacrymosa. Amadeus, la vida de Mozart.
Lose Control. En Compañía del Miedo... ¡y no me digan que no!
Like You. Drácula, la que dirigió Francis Ford Coppola (momento para decir... Hmmm, Gary Oldman...)
Good Enough. Bueno... esta no me recuerda ninguna película, pero sí un momento de mi vida, muy lindo, cuando me sentí así como dice la canción. *suspiro*¨
En fin, ése fue mi cantaleta de hoy, ya les dije que traigo los sesos secos luego de tres expocisiones y ocho ejercicios de Filosofía. ¡Adios!

viernes, 18 de febrero de 2011

MISCELÁNEO DE DESAMOR, AVENTURAS Y UNO QUE OTRO PROBLEMA EXISTENCIAL

(Post dedicado a Frank Churchill, por sus burbujas vivientes y el valor que tiene de convivir con tanto neanderthal).
Al demonio los trámites al CLEU y cualquier otra universidad: Lobita se hará sicaria, francotiradora, cazafortunas o lo que sea, con tal de que me den un arma y algo (o alguien) con lo cual desahogarme. Oh, sí.
Ha sido una semana de frustración tras otra, iniciada (¡cómo no!) el jodido 14 de febrero.
Nuncamás: Shalala, shalala, corazoncitos, besitos, chocolate...
APOYO LA MOCIÓN DEL CHOCOLATE, SEÑOR JUEZ. Pero es todo ¬¬
¿Alguna vez han sentido que los batean por un peor partido? Eso me pasó, y aunque juré no llorar de nuevo por causa de un hombre, no me quedó más opción. Bueno, ya había quebrado la promesa unos meses antes, cuando sin más leí la entrevista que le hizo la Rolling Stone a Robert Downey Jr. y no pude evitar moquear sobre la foto de Susan Levin (lo cual, por cierto, me llenó de una dicha incontenible...). Pero al menos eso me desmuestra dos cosas: uno, que los hombres brutos las prefieren bonitas pero lelitas, y la segunda, que soy...
Nuncamás: ¿Totalmente Palacio?
¡No! Soy demasiado mujer para cualquier bruto (muajajajajajaja).
Y volviendo al amor y desamor, gracias al post del Ser Supremo, recordé el día aquél en que Mamá Loba rompió cualquier esquema lógico y movió cielo y tierra para ir a ver el show de Lazy Town. LEYERON BIEN, LAZY TOWN. Para quienes no lo sepan, Lazy Town es un programa infantil con una niña fresa, un montón de mocosos de plástico, un villano holgazán desde cualquier ámbito y un tipo que, según el 45% de las mujeres (por no decir el 85%) está más bueno que el pan (para mí no, me quedo con mi Sherlock Holmes), ¡ah, claro! puso como pretexto que era para divertir a Lobeznito, pero por favor... nadie se cree eso, es como si Fernando Colunga hiciera un programa infantil, es OBVIO que ninguna madre va al programita para "entretener" a sus hijos. Pero así fue: Mamá Loba, que me regaña cada vez que le digo que como propósito de Año Nuevo es hacer una alcancía para ir a una premiere de Downey, hizo hasta lo imposible para sacar la lana e irse a ver el show. Señores y señoritas, no les voy a mentir: aquello era un infierno dantesco del que salí con vida gracias a la bondadosa intervención de Beethoven, pues el lugar estaba atascado de niños llorones y señoras de mil edades musitando cosas que uno solo lee en el Facebook de una adolescente pervertida a las 12:00 a.m. Huí a toda marcha y no quise saber nada más al respecto, pues lo último que quería era aguantar la cara de mi madre al lado del tal Sportacus con toda la expresión de una jonática al lado de Nick J.
Pero cosas peores pasan, ¡naturalmente! El miércoles, tuve que hacer una penosa excursión a un museo para hacer un reporte. Sobreviví porque mi angelito de la guarda es muy avispado, pues chéquense: primero, el camión dejó a la mitad del equipo abajo, valiéndole gorro nuestros gritos de "¡faltan más, faltan más!", así que debimos bajarnos y esperar al próximo, todos completos. Luego, me senté delante de un cuate que llevaba a todo volumen las canciones más "románticas" de duanguense, TODO EL MALDITO CAMINO. Y después, resultó que aquel, NO ERA EL CAMIÓN CORRECTO. Si esto no era suficiente, resultó que el camión se atascó de:
-Estudiantes de quién sabe cuántas escuelas.
-Señores que salían del trabajo.
-Niños fresas y nacos.
-Uno que otro emo.
-Damas gordas con barney-bolsas.
Y claro, todos los que íbamos sentados quedamos aplastados. Yo quedé casi pegada al cristal, medio asfixiada por el calor, así que al bajar me sentí en un paraíso y casi besé el suelo. Total que tomamos otro bus y llegamos al museo con una temperatura de 30 grados (y eso que aún no es primavera), hicimos el trabajo y volvimos con la sensación de tener piedras amarradas a los tobillos.
¿Creen que se acabó? ¡JA! Ya quisieran. A veces creo que alguien se divierte conmigo desde algún lugar remoto en el universo, y que goza con mis desgracias al igual que yo disfruto viendo los monólogos de Otro Rollo. El viernes (o sea, hoy) todo pasó: la persona encargada de las fotografías del equipo se hizo pato y, atendiendo al amor ciego sordomudo, cuidó de su bienestar y calificación personal y nos dejó a los demás con un palmo de narices, apiñándose las fotos para su beneficio y el de su amado Romeo (me lleva el carajo), y en otros ámbitos, mi equipo de otro proyecto se puso a pelear y al final el trabajo quedó estático y sin vida.
En esos momentos, yo ya me sentía como dentro del cuento de "El Aliento Perdido" o "El Ángel de lo Raro", ambos de Poe, porque nomás daba un paso y todo caía sobre mi cabeza. Aofrtunadamente tuve mi "espérenme tantito" y gocé de unas horas de paz con mi mejor amiga, no Cachorra, sino mi amiga a la que aquí llamaremos Lil'Beyoncé, para que se den una idea de cómo canta, y vimos la película de Todo un Parto, y luego...
Debía subirme a un camión que yo no conocía TOTALMENTE SOLA para volver a casita. Por suerte llegué al lugar indicado y esperé el camión que me dejaba cercas de mi adorado jacal. El camión nomás no pasaba, y cuando pasó, estaba hasta el cuerno de gente. Ahí yo ya me sentía como Peter Highman, pero sin el baboso de Ethan Tremblay, y por fin llegué a mi adorado hogar luego de una semana llena de desgracias y oprobios.
Pudo ser peor... y creo que si no me apuro con la "labor" de la loca de Arte, será aún peor. Que Dios me ayude, o la ruca me reprueba de seguro.

domingo, 13 de febrero de 2011

AMOR: PELIGROSO, HIRIENTE, MISTERIOSO... PERO A VECES, DIVINO

Mañana, sabemos, es día de San Valentín (diablos ¬¬) y sin tener nada real que celebrar (bueno, la amistad se celebra a diario, no sé quién carajos lo mezcló con esto) preferí hacer una exhaustiva investigación sobre el amor.
Hay varias clases de amor, lo sabemos bien, y todos tienen algo en común: los "peros". ¿Captan, o se los explico con manzanitas? Novios, padres, hermanos, y todo ser que ame a otro siempre, pero SIEMPRE dirá al menos una vez en la vida la consabida frase: "Te amo, PERO..." y con esa palabrita, el bello sentimiento ya se cajeteó, y solo por una mugre palabra que sabrá Dios quién la inventó.
Todas las clases de amor tienen sus altos y bajos, y aún más bajos, y los que de plano llegaron al polo sur cuando se supone que estaban en el polo norte; la cuestión es que todos los amores están frente a la línea de salida de la vida esperando el disparo para correr y alcanzar la, a veces, utópica meta: la felicidad sin final, el paraíso sin retorno. Lástima que de 100 competidores más de la mitad se tienen que regresar a la línea de salida con el rabo entre las patas para competir en la siguiente carrera.
Sin embargo, no os preocupeís, queridos Hartos, no todo está perdido en esta vida (pónganle acento de sacerdote emocionado dando el sermón dominical en la hora pico de la iglesia), porque, ¡sí, hay un amor real, el amor más puro de todos, el amor que no conoce defectos, que no conoce barreras, que no conoce el final! Un amor que no conoce credos, edad, raza, procedencia, lenguae y hasta sexo. Y ese amor es...
CHAN CHAN, ¡¡ EL AMOR DE FAN!!
Nuncamás: Ok, ora sí te pasaste de lista ¬¬
Así es, el amor de fan. No, no me miren así, es verdad, piénsenlo, filosofeen al respecto un poco cuando estén en el baño, al final de la cola de las tortillas, en una clase tan pero tan chafa que estás a punto de caer en estado de coma, solamente piénsenlo. En el amor de fan:
1. No hay descontentos en la pareja, porque no tienen modo de pelear.
2. Al menos uno de ellos apoya fielmente al otro, y en retribución, el otro le otorga el premio máximo: un "los quiero", una foto, un autógrafo... En el amor de fan no existen las exigencias.
3. Aunque existan celos, este amor trasciende cualquier tipo de daños respecto a ello. Simplemente, se adoran.
4. No hay quejas sobre quién quiere más a quien: se ama o no se ama, y cuando se ama, es de manera incondicional.
5. No se critican: puede haber hecho una película chafísima, puede haber escrito una canción horrorosa, puede vestirse de tal o cual manera y aun así, se le quiere.
6. Jamás pero jamás hay escenas de truene ni depresión.
¿Ven? ¡Es perfecto! Un amor tan puro y tan ciego (la mayor parte de las veces) que no tiene rival en la Tierra. Y, claro está, en mi investigación del amor encontré estos fantásticos resultados.
Hay varios niveles de fanatismo:
Pseudofan: Normalmente admiran a alguien o simplemente tienen inclinación por un artista, tipo cuate que dice "ps me gusta la música villera". Normalmente el interés por un artista específico es superficial, sólo lo conocen por algunos trabajos y no le dedican tiempo. Les gusta más por cuestiones semánticas que por otra cosa. También llamados los "fingidos", porque no dan señales de gusto por nadie.
Fan neutral: Le gusta alguien en específico, siente gusto moderado al saber de éste, lo aplaude y recomienda con cierto aire de satisfacción a su actor o cantante favorito por razones meramente de trabajo (o sea, porque le gusta su manera de actúar o cantar), saben muy poco sobre sus artistas, a duras penas conocen su nombre completo, fecha de nacimiento y buena parte de sus trabajos. La diferencia con los Pseudofans es que al menos estos sí muestran interés.
Fan Dipsómano: Los dipsómanos son gente adicta a algo que pueden pasar largas temporadas sin consumirlo y estar perfectamente bien, pero cuando lo consumen, le siguen y le siguen hasta llegar al piso. Igual los fans, que pueden NO enterarse de nada sobre su artista y prácticamente pueden vivir sin él o ella, pero cuando los ven, se ponen como changos enjaulados, su nivel de agresividad es tan cambiante como su humor, también llamados bipolares porque un día estan hablando del clima y al otro te escupe la biografía completo de (digamos) Gloria Trevi. Los hombres suelen ser fans dipsómanos.
Los Triple F (Fans Fielmente Funcionales): Lobita entra en esta categoría. Son fans cuyo amor es tan grande que uno casi juraría que viven al lado de la estrella en cuestión. Leales hasta el fin de los tiempos, se saben toda la información del artista, y no temen anunciarle al mundo su cariño. De estos se derivan muchas de las fans conocidas como "jonaticas", "beliebers" y lo que se acumule en la semana. Siempre están bajo el riesgo de cruzar la línea entre la cordura y la locura, pero aunque su obsesión parece algo exagerada, aún poseen sentido común. A diferencia de los niveles siguientes.
Fans Transcendentales: Suena bonito, pero este grupo sería, biológicamente hablando, parte del reino protista (o Reino de la Dimensión Desconocida según mi maestra de Biología). Su particularidad es que no son fans de algo tangible, sino de cosas irreales, como personaes de libros y caricaturas. A veces forman un híbrido con los triple F cuando se enamoran de alguien que, aunque es real, ya no vive (coff coff Poe coff), y a este mestizito se le llama "Fan Supramortis", del latín supra (más allá) y mortis (muerte). Los supramortis tienen la ventaja de saltarse la parte física, se enamoran intelectualmente.
Fans Obsesivos: Saben demasiado. Hacen demasiado. Hablan demasiado. Viven su fanatismo las 24 horas todos los días sin excepción. Algunos extremistas se convierten en almas en pena y acosan a su artista por todos los medios posibles. De éstos se derivan los fans asesinos, que aplican la novelesca frase de "mio/a o de nadie". Aún así, NO SON LOS PEORES.
Fans Psicópatas: Tienen una marcada direfencia con los obsesivos por una sola razón: aquí, su única intención para con la estrella es lastimarla, y de ser posible, enviarla muuuuuy lejos de este mundo. ¿Porqué? No tienen una base real para hacerlo, solo lo hacen, como cuando un león recién llegado a la manada mata a los cachorros para tener los propios. Estos, definitivamente, ya no tienen uso de razón ni cura. Más que fans, son asesinos preparados.
Ahora, hablemos de las fanaticadas, grupos organizados y bien definidos de gente que admira al mismo ente social (alias star) y tienen, por lo tanto, sus reglas y sus distinciones casi casi físicas. De hecho, las fanaticadas son un fenómeno socioeconómico tan grande que proximamente podría existir la discriminación fanatical, como existe la racial y la sexual.
La primera de las fanaticadas fueron las Bacantes, adoradoras del dios Baco, y que según el drama escrito por Eurípides, fueron perseguidas por el rey de Grecia, quien odiaba a Baco y lo envió encarcelar, pero las Bacantes se pusieron los pantalones y se levantaron en armas para destruir al rey y liberar a su obeto de adoración. Actualmente, los destrozos a la propiedad pública fueron heredados por las nuevas fanaticadas, pero ahora los grupos son muy evidentes, como plaguitas, y tienen sus divisiones. He aquí a los grupos principales de fans, compuestos en prácticamente toda su totalidad por mujeres y uno que otro hombre.
JONATICAS (de las palabras "Jonas" y "Fanáticas", literalmente Fans de los Jonas").
DESCRIPCIÓN: Mujercitas de entre 10 y 20 años, normalmente. Tienen muy buenos pulmones para gritarles a los Jonas hasta cuando los ven en la tele (¿sabrán que ellos no pueden oírlas en la tele?). Tienen un reglamento tan exacto que las constituciones de varios países morirían de vergüenza ante esto. Se consideran esposas o novias de los Jonas, algunas tienen el sufijo "perverts", y son las tristes responsables de las novelas de Jonas plagadas de detalles que uno sólo cree ver en películas luego de la medianoche en canal de paga. Oh, sí, "ése" tipo de películas.
NOTAS: Su grito de batalla es "LOS JONAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAS!!!", una fracción de segundo más tarde verás venir hacia tí a una marabunta de muchachas corriendo a toda velocidad. Huye, puedes morir aplastado.
BELIEBERS (de la palabra en inglés "believe" y "Bieber", o sea Creyentes de Bieber... qué tontería, no?)
DESCRIPCIÓN: Niñitas de entre 5 (¡sí, leíste bien, 5 años!) y 20 años. Les vale un pepino que Bieber (o Babas) sea un mocoso que salió del Youtube y su mayor éxito sea una canción que dice "baby baby baby oooooooh", ellas simplemente lo adoran con todas sus fuerzas. En asuntos menos puros y castos están evidentemente retrasadas, ve tú a saber porqué, su máxima aspiración es que Biber les haga la señal de corazoncito con la mano.
NOTAS: Su nivel de peligrosidad es alto; suelen estar peleándose con las Jonáticas y se tienen noticias de boicots a cuentas de redes sociales con tal de ganar el pleito, pero como dijo un sabio, en la guerra y el amor todo se vale".
HUGUERAS (De "Hugh" y el sufijo "eras", o sea Relativas a Hugh)
DESCRIPCIÓN: Son muchachas de 20 años en adelante fans de Hugh Laurie; fervientes admiradoras de Dr. House, y sueñan con que algún día la amistad entre Hugh y Lisa (Dra. Cuddy en la serie) se vuelva "algo más". Se guarda poca información sobre ellas, precisamente por la madurez mental, que no las salva de ponerse como locas cuando saben que está nominado a algún premio.
NOTAS: Rozan con las fans dipsómanas, de hecho, son las únicas fans de esta clase en la lista.
TEAM EDWARD & TEAM JACOB (de "team", es decir, Equipo de Edward y Equipo de Jacob)
DESCRIPCIÓN: ¿Alguna vez oyeron hablar del conflicto árabe -israelí? Pues hagan de cuenta. Ambos tipos de fans sobrepasan los límites de lo razonable y se odian mutuamente, echándose pestes hasta lo que más. Unas, quieren a un vampiro flacucho y romántico, las otras, quieren a un tipo musculoso que se covierte en lobo y es sexy. Llenan los cines cuando la saga Crepúsculo está estrenando película, y vacían las librerías de los escritos de Meyer. Responsables de verdaderos atentados contra la humanidad como otorgarle el premio a "mejor actor" a Pattinson cuando Depp estaba en la competencia, tienen la inteligencia de un ñu y el sentido de coordinación de una manada de vacas, en resumen: no hay nada que hacer aquí.
NOTAS: Sólo las pseudo fans de alguno de los equipos se salva de esa mentalidad tan horrible mencionada. Aquí también entran las Robsesionadas (de "Robert" y "Obsesión", o sea Obsesionadas con Robert... Pattinson, obviamente), tan pero tan torpes que entran a grupos de antifans para jugar al abogado del diablo. Cielo Santo.
DOWNEY GIRLS (de "Downey" y "Girls", o sea Chicas de Downey)
DESCRIPCIÓN: Nutrido grupo de chicas que varían entre los 15 y los 25 años. Uno fácilmente las confundiría con las Jonáticas pero por razones desconocidas, no tienen a ser tan rematadamente tontas (para empezar no pelean con un grupo específico, simplemente se van contra una persona que insulte a RDJ). Son tranquilas, de mentalidad abierta en temas tan espinosos como... sí... la sexualidad (no hay otra opción, créanme, para ser fan de Robert Downey Jr. hay que tener una mente MUUUUUUUUUY abierta), peligrosas únicamente cuando alguien lo insulta con la palabrita mágica: "drogadicto". Aguas con llamarlo así frente a una de las Downey Girls, corren el riesgo de ser destripados.
NOTAS: A falta de una fanaticada que nos odie, tenemos al enemigo perfecto: la esposa del actor. Es la máxima detractora de las Downey Girls, pero para gran placer nuestro Robert nos mima con palabras tan dulces como "darling". Además, tienden a copiar un vicio propio del actor o un gusto musical, gastronómico o de otra índole, cosa que NO SE DA en los otros fans.
IMPORTANTE: Otro grupo enorme de fans son los llamados LITTLE MONSTERS, denominados como hijos de Lady Gaga (autoproclamada Mother Monster), pero bueno... es Lady Gaga, ¿qué más necesitamos saber?
Así concluyo con mi largo detalle sobre el amor de fan, y los incito a practicarlo tan libre como el amor gay pero tan discretos como el amor por los libros. Y, como diría un poeta:

¿Deseas que te amen? No pierdas, pues,
el rumbo de tu corazón.
Sólo aquello que eres has de ser
y aquello que no eres, no.
Así, en el mundo, tu modo sutil,
tu gracia, tu bellísimo ser,
serán objeto de elogio sin fin
y el amor… un sencillo deber

jueves, 10 de febrero de 2011

CREO QUE HITCHCOCK ESTÁ JUGANDO CONMIGO (POE Y KING LO APOYAN)

Jamás imaginé que esas películas de terror americanas en que al protagonista en cuestión lo persigue un fantasma maldito fuera real, pero aparentemente sí lo es. Y creo que el fantasma en cuestión es Alfred Hitchcock, el que traumatizó a toda una generación de almas con la famosa escenita en la regadera de Psicosis (la musiquita es simplemente la más terrorífica que jamás he escuchado jejeje), quien halló en su segura servidora un hermoso juguetito. Y no es todo, al parecer Stephen King (que aún no ha pasado a la gloria) está en total acuerdo con el espíritu de su mentor y tal parece haber escrito el guión de mis desgracias. Poe, como siempre, se mete al ruedo, pero en lugar de torturarme como este par, parece querer enfocarse al único lazo viviente que poseemos: los gatos.
Les explico mi macabra situación: aún no acaba la semana y ya me pasaron cosas horripilantes que parecen sacadas de algún relato de horror de este singular trío de sociópatas. Por ejemplo:
El otro día la maestra de Ecología nos sacó a jugar algo que se parecía al "pato ganso" (si no saben lo que es vean Los Simpson, una vez lo jugaron ahí), y en una de esas, uno de los "patos" me dio una tremenda patada accidental en la rodilla y ahora... siiiiiiiii... tengo un moretón del tamaño de Marruecos (y si lo ven de cerca, TIENE LA MISMA FORMA QUE MARRUECOS). Lo peor es que por la forma en que duermo siempre termino tocándome ése lado de la rodilla y el dolor es insoportable. Auch.
Pero las desgracias no se detienen aquí, ¡hasta creen! Incluso el payaso Eso temblaría de pánico (o quizá no, dado que vive en una alcantarilla) al ver lo que pasó en el baño de mujeres de mi escuela. Resulta que el agua de los baños no bajaba ni por error, y cuando yo entré al dichoso WC para hacer lo que debía hacer, ¡horror! TODAS las tazas tenían un "lindo regalito" flotando cual submarino espía ruso en medio de un inmenso océano amarillo, bueno, menos el baño del fondo que era algo así como el Mar Naranja (guácala). Pues ni modo, busqué el que tenía el "mini submarinito" por ser el más decente, me senté con los ojos cerrados y recé a San Amadeus para que no me pasara un asqueroso efecto secundario que dejara aún peor los baños, y salí viva de la experiencia. Oh sí, luego de tantos baños públicos a lo largo de casi dos décadas de vida (bueno, menos de dos décadas) uno se vuelve un Survivor nivel 5.
Y sin embargo ¡la pesadilla no acaba aquí! Por si esto fuera poco, mi pequeña y extraña gata lleva ya dos noches haciendo un ritual por demás fastidioso: primero, antes de dormir, se acicala largamente cual diva de cine clásico, luego me lame los dedos hasta haberlos "bañado" y cuando apago la luz se baja de mi cama a tomar un poco más de comida y luego vuelve a su sitio habitual a dormir. Pero ¡oh! eso sólo dura unas dos o tres horas, porque luego se despierta y... ¡empieza el espectáculo!
Entre las tres y las cuatro de la mañana, mi gatita se levanta, se acicala vigorosamente, y luego se acuesta lo más cerca posible de mi cara ¡a sacarse las uñas sobre mis brazos! bueno, mínimo los cubro con sábanas para evitar futuros accidentes, pero aún así su violento ronroneo y su terca necedad de sacarse las uñas sobre piel humana me hartan y termino empujándola a los pies de la cama. ERROR, la gata muy orgullosa baja y sube de la cama varias veces, maullando como histérica, y no sólo eso, noooooooo, ella tiene un repertorio completo de sonidos: maullidos, gemidos, suspiros, ronroneos que suenan como "brrrrrrrr!!", lloriqueos, bufidos y sabrá Dios qué tanto más, y mientras tanto salta de un lado a otro haciendo un ruido de los mil demonios, y no importa cuántas veces me salga yo de la cama para aplacarla, ella volverá... Y anoche justamente su extraña curiosidad nocturna la hizo tumbar un adorno de porcelana blanca, regalo de mi abuelita, y dio con él hasta el suelo. Total que me levanté muuuuy harta de su actitud, y luego de meterle dos o tres nalgadas, recogí los humildes restos de mi pobre adornito y echando a la felina sobre un edredón para que se durmiera de una buena mugrosa vez.
Encima de todo, ayer hubo para comer verduras al vapor (fuchi) y tuve un desengaño amoroso tipo programa chafa de adolescentes norteamericanos qur ni la pena vale contar, también ya tengo dos trabajos encima y tengo un aterrador presagio sobre mi amada Salieri... ¡perdón!, quise decir mi querida maestra de Artes. ¬¬
Yo creo que las personas tenemos almas gemelas provenientes de un pasado remoto, y de ser así, el alma gemela de mi maestra debe ser nada menos que Anton Schindler, el inútil biógrafo que era medio transa, falso amigo de Ludwig Van Beethoven. Sí, es uno de esos días en que quisiera ser Annabel Lee y tirarme al mar a ver si cambia un poquito la situación.
Hablando de Annabel Lee (cinco minutos de cultura), ODIO ese poema. Estará muy romántico y todo eso pero la verdad, un poema de ésa índole viniendo de un escritor de relatos macabros resulta tan grotesco como un luchador de la WWE comiéndose una paleta de corazón. De veras, leánlo, ese poema EMPALAGA, lo cual está bien si recordamos que viene el día de San Valentín (la que me parió... ¬¬), y lo único que vale la pena es saber lo que sucedió luego de ser escrito.
Usemos la IMAGINACIOOOOOOOOOOOOOOOOOON:
Estamos en el año de 1849, Poe acaba de morir, su cuerpo está en el féretro y en el cementerio nomás está él y uno que otro amigo suyo. Entonces aparecen no una, ni dos, sino tres mujeres a pelearse. Una de ellas, Sarah Withman, poetisa con narices de tucán, asegura que Poe escribió el poema de Annabel Lee pensando en ella; otra, Elmira Royster, novia de su juventud y con la que estuvo así de casarse, llega también y dice que es suyo; luego, llega Anna Lewis (que también está más fea que las arpías griegas) llega y dice que ni se ilusionen las bitches, porque el poema es suyo. Ahora, las tres están peleándose el mugroso escrito sobre el ataúd de Poe, que de seguro miraba la escena desde fuera en forma de fantasma y se quería suicidar, claro, no podía porque ya estaba muerto, pero de haber podido, se suicida porque se suicida.
A esas señoras yo les diría: ¿para qué pelearse por eso? No hay nada más vergonzoso que alguien te dedique un poema o una canción. A mí me dedicaron un poema cuando tenía doce años, que iba más o menos así:
Lobita y sus ojos egipcios
Su piel del color de la arena
Su amplia voz se disparse
Por el desierto que la rodea
Y seguía así... por largo rato. Unas dos o tres estrofas más, pero solo me acuerdo de eso (gracias al cielo).
Los dejo con un consejo: de nada sirve querer espiar a los vecinos terroríficos de la cuadra, en primera porque con sus escándalos diarios no es necesario, te enteras hasta de su infancia en el rancho de San Atotonilco de Jujutla, y en segundo porque con lo astutos que son es probable que te estén espiando ellos antes de que tú hagas algo siquiera.

lunes, 7 de febrero de 2011

UN ÚLTIMO RESPIRO ANTES DE LAS CLASES ¬¬

Como judíos en plena Segunda Guerra Mundial, o más parecidos a los bueyes que por su voluntad se suben a la escalera que los lleva al matadero, mañana algunos volvemos a clases (otros empezaron antes y algunos más ¡benditos sean! ya ni van).
Así que, apelando a cierta ley del vecino del norte, a los condenados a pena capital se les permite una última cena suculenta, y eso, queridos Hartitos, es lo que les daré hoy.
Aquí, primero, un compendio de monólogos del programa de Otro Rollo que me encanta y siempre me matan de risa:
Las películas:
http://www.youtube.com/watch?v=dqhr13kKknY&feature=related
Parque de diversiones:
http://www.youtube.com/watch?v=7dZ8j2WtWfM&feature=related
Fiestas infantiles (por mucho, el mejor):
http://www.youtube.com/watch?v=okSDqG2KKGI
Y para terminar, un programita que yo veía de chiquita y el capítulo que más me gusta (por obvias razones) aquí lo tienen completito.
BEETLEJUICE: UNA PORRA PARA ALLAN POE
1° Parte:
http://www.youtube.com/watch?v=wbCA-S82734
2° Parte:
http://www.youtube.com/watch?v=GP-_vUfCh3o&feature=related
3° Parte:
http://www.youtube.com/watch?v=DTve1Umr0lM&feature=related
¡Gózenlo! Es de los capitulos más geniales de la serie x) y el final es muy misterioso.
Adiosito!!!

domingo, 6 de febrero de 2011

LOBITA Y SU INTENTO ESTUPIDO DE HACER UN PLANTON (IGNOREN ESTE POST, POR FAVOR)

La última vez que intenté hacer un plantón fue hace casi seis meses por motivos escolares y solidarios. Esta vez... es personal.
Estoy furiosa, tan furiosa como el día en que:
-Hubo una exposición de Chaplin en el D.F y nunca llegó a mi ciudad ¬¬
-Pasaron la ópera de Don Giovanni en el teatro grandote del que les hablé y por falta de vehículo no la vi.
-Descubrí que tenemos un busto de Beethoven (leyeron bien: DE BEETHOVEN) en mi ciudad y está medio devorado por las plantas que crecen sin control en el sitio en que está, por no mencionar los grafittis.
Así de furiosa estoy, ¿y porqué? ¿Quieren saber porqué? Noooo, no se trata de un ataque de SPM, tampoco de una fiesta ruidosa de mis vecinos, ni el doloroso recuerdo del cómic que escribí que me dolió hasta el alma (si lo hallo les juro que se los subo), NOOOOO. Lean esto:

BALTIMORE RETIRA FONDOS A LA CASA POE
Baltimore retiró sus fondos para la Casa y Museo de Edgar Allan Poe, uno de los vínculos más fuertes entre el famoso escritor y la ciudad que lo reclama como suyo.

La Casa Poe debe volverse autosustentable para mediados del próximo año o terminará por cerrar, dijeron el viernes el curador Jeff Jerome y varios funcionarios de la ciudad.

El museo no ha recibido dinero del fondo general de la ciudad desde el año pasado, cuando la alcaldesa Stephanie Rawlings-Blake impulsó una serie de recortes presupuestarios y aumentos a los impuestos a fin de reducir un déficit de 121 millones de dólares. Por ahora se ha mantenido con el dinero que Jerome recaudó con los años.

Jerome ha sido el curador y único empleado de la casa desde que la ciudad tomó el control de ésta en 1979. Se había mantenido en silencio sobre la posible desaparición del museo hasta que comenzaron los rumores.

"Hay mucha gente molesta y preocupada por esto", dijo.

¡Ay no! ¿Cómo creen que la gente va a estar molesta? (Sarcasmo a la eterna potencia). En primer lugar, qué lindura de la alcaldesa de cortar presupuesto a una de las pocas cosas que le trae dinero a la ciudad (uno sospecha de su poco cerebro con sólo ver su nombre de pila), y en segunda... ¿PORQUÉEEEEEEEEEEEEEEEEEEEE? Esa actitud idiota hacia la cultura se puede esperar en miles de lugares en el mundo, porque a nadie con dinero le interesa, pero ¿PERMITIR ESO? Uuuuuuy!!!! Necesito una taza de té...
Esta ciudad está poblada de la misma clase de brutos que de la ciudad de Vondervotteimittiss (que nomás saben de relojes y coles), como cuando se pelearon la bolita (o sea, los 208 huesos del escritor) con Filadelfia, Boston y Nueva York, ganando finalmente la tumba con el muertito adentro, ¿para esto? No inventen!!!
Así que Lobita desea intensamente romper la alcancía -de nuevo-, viajar a Baltimore y hacer el megaplantón del año. ¿Quién se apunta? Bueno... en realidad no es un plantón debido a que los plantones serían enfrente de la casa pero... o sea... ¿tienen ideas? Yo sí:
Opción 1: Amarrarme con una cadena a la casa, como hacen los activistas con los árboles.
Opción 2: Disfrazarme de Poe, entrar a la casa de la alcaldesa y haciendo voz de fantasma amenazarla si sigue amarrándose el codo.
Opción 3: Vender cosas bonitas para recaudar fondos y salvar la casa (la opción más amable y también más utópica).
Opción 4: Quejarme vía Internet. Cómodo y divertido, pero casi inútil.
¿Y qué opinan de éste desvarío cultural? En fin. Nos vemos cuando tenga algo más inteligente qué escribir.

sábado, 5 de febrero de 2011

OTRA CRÓNICA DE UNA DESGRACIA ANUNCIADA

Hoy, queridos Hartitos, haremos matemáticas:
Usen un producto numérico que mide 1.62, pesa 52 kg., del sexo femenino y casi mayor de edad según la ley de su país.
A este producto súmenle locura en estado puro, réstenle fondos económicos, multipliquen la cantidad de idiotas que pueden rodearla en relación con su estatura (o sea, 62 personas idiotas por centímetro) y dividan sus hobbies habituales. Hagan ahora un porcentaje de librerías en la ciudad y obtendremos...
Yo metida en grandes problemas.
Les contaré. Es una historia larga, trágica y desesperante como pocas, pero como dice el dicho: "Si quieres que alguien se ría, cuenta tus penas María". Ahi les va:
Hoy fui a la biblioteca porque no tenía nada meor que hacer, además de ver a Wall-E por 352° vez junto a Lobeznito, así que tomé el camión y me lancé al corazón de Lobolandia. Pues...
Busqué como loca algún libro decente, pero el lugar estaba atestado de libros de poesía latinoamericana. Deben saberlo, no odio la literatura latinoamericana, pero luego de tantos años de estudiarla terminó aburriéndome; total que terminé tomando un libro de Sherlock Holmes con bonitas ilustraciones, y en eso me sonó el celular O.o pero por fortuna casi no se oyó porque lo tenía en modo vibrador, ufff!!! Total que salí de la biblioteca y descubrí que no podía cruzar la calle para pasar a tomar mi camión gracias a un plantón que, siendo bien franca, no entendí de qué era. Seguramente era una manifestación de manifestantes manifestando manifestaciones o algo similar, pero ese no es mi punto.
Total que tuve que rodear para tomar otro camión y llegué a una librería, y como según mis cálculos la comida apenas estaba preparándose en alguna cazuela de mi casita me aventuré a su corredor para ver qué podía pescar, aunque no llevaba mucho dinero y solo me dediqué a contemplar. Hice el siguiente inventario:
-Todos los libros de pintores están frente a los estantes, con las caras de Van Gogh y Dalí en tamaño pizza macro.
-Los libros de Best-Séller (habitualmente los de Paulo Coehlo, Stephanie Meyer y otros güeyes que nadie conoce, y por lo tanto no entiendo cómo llegaron a Best-Séller) están al puro centro de la librería, luciéndose con sus portadas abstractas.
-Los libros VERDADERAMENTE interesantes entán en el segundo salón, junto a los libros de escuela, como platos de segunda mesa. Dominan la escena autores como Verne, Dickens, Bronté y algunos clásicos germánicos.
-Biografías y cosas de interés popular están a un lado. Hay biografías de toda clase, pero me insultó que Miley Cyrus estuviera encima de Poe y a un lado de Da Vinci, pero nada es perfecto verdad? ¬¬
-Finalmente, la sección de niños es la más pequeña y colorida, con libros de mil colores, con monitos y juguetes.
Y entre todo, intenté salir con un cargamento de Robert Louis Stevenson acompañada de una sátira de Moliére y algo de romance de Emily Bronté, pero no me alcanzaba ni para medio "Dr. Jekyll y Mr. Hyde" así que tuve que devolver todo mi labor a sus estantes, donde Stevenson me echó unos ojos de perrito mojado que me rompieron el corazón.
Entonces pude llegar a mi camión, bebiendo un rico frapuccino, y todo iba bien de regreso hasta que...
(Típico muchacho vendedor ambulante con una mochila-radio): Buenas tardes señores pasajeros hoy vengo ofreciéndoles este MP3 con mas de 100 canciones de banda.
OVBIAMENTE la mochila-radio no era de a gratis y a través de sus bocinas se oyó claramente un popurri de canciones de banda. >.< castigo divino!!!!! ¿Más de 100 canciones de esa cochinada? Pues sí, así era, y no faltó el naco...
Nuncamás: Quedamos que no insultarías a nadie vía blog, sólo vía Twitter.
Uuuy perdón. Bueno, no faltó el "personaje" que se cayó con los diez pesitos para comprar dicha antología de basura inorgánica, que duró casi diez minutos sonando como bomba. Lo peor es que el dichoso vendedor se puso a un lado mío, como si supiera por instinto animal que soy de la clase de gente que odia esa clase de "música" y quisiera hacerme lavado cerebral o tratar de matarme.
Total que llegué a mi casa, mareada de libros, banda y frapuccino, sólo para enterarme que pasaron la película de "Solo Tú" y no la vi. ¬¬
Así son las cosas.
Y ahora como un servicio a la comunidad, les informo que anoche tuve una visión proveniente del Más Allá (o más probablemente una pesadilla inducida por los tacos de lengua en mal estado que me cené) y hablé... con los muertos...
Nuncamás: ¿En serio?
¬¬ cualquiera puede hablar con los muertos, sólo hay que abrir una tumba y decirle cosas al oído. Pero bueno, hablé con algunas personalidades y me dejaron estos conseitos básicos de "Qué NO hacer cuando te agarre la depresión":
1. Corta el problema emocionalmente, no de manera física. (Vincent Van Gogh).
2. Suicidarte porque la novia te mandó al diablo no sirve de nada... sobre todo cuando no tienes ningún arma cerca para siquiera intentarlo. (Ludwig Van Beethoven).
3. Una patada en el trasero siempre alivia tensiones... claro, cuando no eres tú a quien patean. (Wolfang Amadeus Mozart).
4. Las mandarinas son naranjas (Anónimo, mostrando evidencias de una futura locura).
5. Invéntate un mundo ideal con la persona mas hermosa del mundo. (Gustavo Adolfo Béccer).
6. Si eres hombre, no escribas un poema de amor. Siempre habrá un promedio de dos o tres locas que se lo pelearán y te sentirás peor que Rigo Tovar en su funeral (Edgar Allan Poe, seguramente cuando San Pedro le informó que Elmira Royster, Sarah Withman y Anna Lewis, a quienes yo llamo "Las Brujas de Macbeth" de lo mal que me caen).
7. Y si eres mujer, no te pongas a tomar fotografías del primer fenómeno de circo que se te cruce (Diane Arbus).
Así que... ya lo saben. Adiosito!!!

jueves, 3 de febrero de 2011

"Y EL CUERVO DIJO... CÓMETE MIS PANTALONES!!"

Oh sí, otro misceláneo, o más bien pseudo misceláneo, porque el día de hoy tiene tema: lso promenores de ser yo en una ciudad como Lobolandia.
Pero antes de lo importante (jajaja...) Lobita contestará algunas dudas, por ejemplo:
P: ¿Porqué cambió el blog?
R: Porque ya estaba aburrida de lo mismo.
P: ¿Porqué, si te gusta tanto Poe, no tienes un cuervo de mascota?
R: Busqué uno en funny lab y no había (sniff).
P: ¿Qué hay del título?
R: Mis decires y haberes, con pinturas de Dalí y Van Gogh, Julio Verne, Beethoven, Edgar Allan Poe, Robert Downey Jr., la diosa maya Ixchel y Mamá Loba junto a Lobeznito. ¡Oh! y yo también.
P:...
R: Gracias por los 5 minutos de cultura.
Bueno ya, volviendo a lo verdaderamente importante, déjenme contarles lo que Lobolandia viene a ofrecerle a la gente normal.
Lobolandia, ubicada en algún punto centro-occidental de nuestro México lindo y querido es una urbe más bien pequeña en la que es normal que se combinen los monumentos antiguos, con su respectiva carga de leyendas y melancolías, y los mega edificos modernos que la hacen lucir como una maqueta de Nueva York. Lobolandia cuenta con más kínderes que ningún otro sitio en el país (creo) y las oficinas del gobierno están atestadas de secretarias inútiles y campesinos queumbrosos. Hay calles que están hasta el cuerno de gente, y otras más solitarias que Whitechapple en 1888 (para mayor informes, consulte la Wikipedia buscando "Jack el Destripador", pero por favor no vea las fotografías), y por cierto, ¡TENEMOS NUESTRA PROPIA WHITECHAPPLE! unas cuadras de mala muerte que durante 20 horas al día tiene señoritas de la vida galante, pero si de veras quieres sentirte en ambiente, ve allá a partir de las 8:00 p.m. ohhh, sí. También tenemos dos o tres bibliotecas con libros enpolvados (el año pasado el encargado de la Biblioteca Pública se cansó de sacarle brillo a los volúmenes porque casi nadie los toca... sniff...) y en su mayoría desiertas, excepto de 2:00 a 4:00 p.m, cuando algunos estudiantes universitarios visitan el lugar por orden extricta (buuu...); hay un promedio muy alto de librerías que exhiben los relatos de Stephanie Meyer y Paulo Coehlo, excepto una que es la librería más hermosa del mundo, pero eso les cuento más adelante. Cantidades enormes de restaurantes cantoneses (guácala!!) un teatro enorme y otros tres o cuatro chiquititos, varios templos coloniales y uno que otro estilo newyorkino (sin las negras que cantan gospell), incontables bares y tiendas de licor, supermercados, mercados normales, tianguis ambulantes y un callejón misterioso que, como oasis en el desierto, guarda en su interior a los artistas lobolandinos, que todos los días se la pasan ahí bailando, pintando y actuando.
Sinceramente yo me acoplo fácil a la ciudad, y mi gran placer es visitar los restaurantes, las plazas y claro, las librerías. Me enferma ver ahí las horribles caras de australopitechus de los luchadores de la WWE en libros de colorear, pero qué se les va a hacer. Hay biografías gigantes de pintores y escultores, libros de interés general, los de Dummies, libros religiosos y escolares... y habitualmente, al fondo de este salón que marea con su océano de pseudo ciencia y falsa felicidad literaria, están los antiguos clásicos que yo tanto quiero; ahí, de buenas a primeras me conpré el de Drácula de Stoker, a Maquiavelo, y hasta el Marqués de Sade (oh sí, leí a Sade). No me haré la santa, también he leído los de Narnia y Harry Potter, pero seamos francos, ¿qué prefieren, una escuela de magia o una adolescente enamorada de un vampiro? al menos Dios aún es justo y no he visto nada de Justin Bieber ahí, pero esperen y verán...
Total que viene a mi memoria cierto día que me lancé a la ciudad a buscar unos libros de la escuela. En la librería de siempre no lo tuvieron (ahh, cómo me pesó no haberme comprado El Sabueso de los Baskerville en lugar de la lacrimógena y deprimente Memorias de África...), y tuve que caminar varias calles río abajo, por decirlo de cierto modo, y llegar a otra librería que nunca había visitado. Señores, no tienen idea de lo que era eso... un paraíso terrenal. Libros y libros por todos lados, y no libracos inútiles, sino clásicos verdaderos que me miraban seductoramente desde estantes y mesas a lo largo y ancho; y más adentro (¡Dios mio!) un salón circular al aire libre con cómodos sofás y divanes y una cafetería incluída donde uno podía sentarse a leer, beber un frapuccino y escuchar a Chopin, ¡oh, bendita librería! ahí los clásicos no cuestan más de 80 pesos, y es Meyer la que se llena de polvo en los estantes en lugar de Baudelaire, ¡oh qué belleza!
Pero bueno, todo lo maravilloso tiene que acabar, y comprado mi libro regresé a mi casita, soñando despierta con ése hermoso lugar. Algún día volveré... cuando me pidan volúmenes nuevos en la escuela.
Para finalizar, los invito a mi boda.
Nuncamás: (dejando de espulgarse las alas) ¿Tú, casarte? ¡Jajajajajajajaja!
Pues aunque no lo crean, hmm. Bueno, no precisamente casarme de blanco en una iglesia con un montón de "artistas invitados" y del brazo de algún inepto, sino que me casaré emocionalmente con cuatro hombres...
Nuncamás: ¡POLÍGAMA!
Cállate ¬¬. Los afortunados novios son nada más y nada menos que:
Charles Chaplin.
Wolfgang A. Mozart
Robert Downey Jr. (contrato prenupcial adquirido, por si las moscas)
Edgar Allan Poe.
¿Y porqué? En un mundo donde evidentemente la raza humana comienza a caminar en retroceso debido a las nuevas tendencias de la cultura de masas, las nuevas tecnologías que nos dicen que blah blah blah... en resumen: PORQUE SE ME DA LA GANA.
Y como estos cuatro caballeros son mi ideal de hombre desde cualquier sentido... pues... me buscaré algún Chaplin o un Poe entre mis semejantes. Si los hallo, Lobita será mamá de uno o dos lobeznitos, si no, viviré soltera y despreocupada.
Adiosito, y recuerden, coman pizzas y tamales.