FAVOR DE ALIMENTAR A HOLMES Y A HELSING, GRACIAS.



lunes, 31 de enero de 2011

COSAS DE LO GROTESCO Y ARABESCO

Por fin!! El primer misceláneo de la temporada :) no son ustedes felices??

Nuncamás: Tengo mis dudas...

¬¬ desafortunadamente, a Nuncamás no lo puedo matar, en primera porque agarrar un mugroso pájaro tamaño pollito Kentucky cuesta más trabajo del que creen, y en segunda porque una cosa es matar a las voces de fondo y otra a un animalito. Ni modo.
Pues mis grotescos arabescos de hoy emípiezan con... mi gatita.
Ya les había contado una vez que ella tenía un comportamiento casi humano, ¿no? Pues fíjense que el otro día me dispuse a seguirla para ver (como dicen en mi rancho) qué pitos tocaba; pues quien sabe si sepa hacer sonar un silbato, pero de que hace cosas raras, las hace. Por ejemplo, sé que es normal que un gato ande por los tejados, pero, ¿bajarse por el tubo del tinaco así tipo bombero o teibolero o combinación de ambos? eso sí que nunca lo había visto. Otra cosa: ¿alguna vez han visto a un gato levantarse entre las ocho y las nueve de la mañana para acicalarse largo rato y luego, sólo después de haber terminado su minucioso aseo, disponerse a despertar a su amo a zarpazo limpio? una vez me quedé dormida hasta las diez y media y mi gata, harta de esperarme, alargó una pata y me metió un guamazo en el ojo.
Sé que es normal un gato que persigue cosas que se mueven, pero ¿cuando lo que se está moviendo es tu propia mano? Quizá se deba a que tiene un ojo enfermo, pero aún así... Y en vez de cazar ratones, los tom entre sus patas y les da un largo baño antes de dejarlos ir, para gran desesperación del gato de Mamá Loba, con el cual por cierto mantiene peleas que parecen salidas de alguna película de Jackie Chan o Bruce Lee. En fin, que yo sigo sin comprender, lo único que sé es que le encanta que le rasque el pecho y odia que la bese en la nariz.
El otro día, hablando de más cosas (por algo esto es un misceláneo) hicimos pizza casera. Nos sentamos a comer y mi tía hizo tour en la tele, para deternerse en un canal que no recuerdo muy bien, y gracias a su eterno placer por estar viendo cosas que A NADIE MÁS le gustan, me hizo revivir la noche aquélla en que ví ese maldito documental de Juanito Sacatripas con un programa que... bueno... no quiero ni acordarme de él. Aunque mi teratofobia tiene sus límites, dicho límite es traspasado muchas veces gracias a mi tía, y total que atendió a los lloriqueos de "cámbiale por amor de Dios" míos y sorpresivamente de mi madre (que, a pesar de haber visto mil horrores en Medicina, no pudo soportar lo que estábamos viendo) como diez minutos más tarde. Uuuuy.
Entonces seguimos nosotros haciendo tour (gracias al cielo) y dimos con la película de La Niebla. Oh, qué bien, más muertos, pensé, y tomé mi librito de Poe para seguirle. Mi madre, por razones que no comprendo, le tiene aversión a Poe, y como la portada de mi libro tiene una foto suya estuvo haciéndole caras durante cinco minutos de tranquilidad, hasta que...
Lobita: ¡JAJAJAJAJAJAJAJAJA!
Mamá Loba: Ay mocosa, cállate.
(Perdonen, es que estaba leyendo el cuento de Bon-Bon y hubo un pasaje cómico; sí, Poe puede ser muy gracioso a veces, como en ese cuentito de El Ángel de los Singular donde se me saltaban las lágrimas de risa). Otro ratito de silencio y de nuevo...
Lobita: No, no preguntes, no preguntes... ¡por favor cállate!
Mamá Loba: O.o
Lobita: ¡Noooo, cállate, noooooooooooooooooooooooooooooooooo!
Un momento de paz, lo peor había pasado. Y...
Lobita: ¡NOOOOOOOOOOOOO! P*** ma*** ya te habías salvado pe****!!!
Mamá Loba: ¡Hazme el favor de callarte y dejarme ver la tele!
Cerré el libro, decidida a hacer dos cosas: la primera, no volver a leer el cuentito de El Rey Peste porque me había dejado levemente traumatizada, y segunda, no volver a leer nada cuando Mamá Loba estuviera viendo la tele.
Ya pronto volveré a mi campo de concentración por última vez. Uuuuy ustedes no saben... no saben lo que voy a hacer cuando me gradúe... porque... ni yo lo sé.
Nuncamás: JAJAJAJAJAJAJAJAJA!! Mensa.
Como sea... Tengo varias opciones, claro, por ejemplo:
1.- Cantar una canción de Molotov fingiendo que entonaré el Himno Nacional, especialmente dedicada a los infelices que trabajan ahí.
2.- Hacer lo que cierta persona (a la que aquí llamaremos Eddie) hizo en West Point: aparecer vestida solamente con unos guantes de algodón blanco, un sable de cadete y unas botas de montar.
3.- Meterles una patada a todos los que me caen mal de los profes.
4.- Hacer lo que en Carrie: esperar a que mi querida enemiga mortal pase a decirnos unas palabras y tirarle encima un bote con pintura roja. Dulce, dulce venganza.
Por cierto, ¿ustedes sabían que de cada seis escuelas que hay en México, hay una sola chica conocida mayormente como La Inalcanzable? Por supuesto, había una en la mía ¬¬ No nos agradábamos mucho por ser justo lo contrario (de hecho ella era rubia tirando a francesita y yo soy morena tirando a azteca), y traía a todos mis amigos babeando.
¿Alguien puede explicarme porqué los hombres se fijan más en las muchachas que son coquetas, fiesteras, crónicamente incultas y sin futuro alguno aunque estén más feas que Jojojorge Falcón? Digo, porque he visto a algunas muchachas que sinceramente no les hallo lo bonitas (por aquello de que el maquillaje hace milagros) y tienen hasta a diez tontos atrás suyo. No me salgan que con lo del deseo de conquista, esto ya traspasa los límites biológicos y evolutivos. No digo yo que sea la hija de Afrodita, pero no me considero físicamente mala, así que no logro comprenderlo. Mis amigos, los sonsos particulares, me dejan participar en sus "juegos de brutos" y al mismo tiempo me miman como a cualquier muchacha, y aún así... En fin, debe ser algún defecto cerebral, porque normalmente le gusto a los que no solo piensan y actúan como cavernícolas, sino que además, lucen como tales.
Y para acabar mi larguísimo misceláneo, chéquense lo que me hallé en una página de ensayos, léanlo a conciencia y respondan mi pregunta:

Los gatos se inventaron en el Jardín del Edén. De acuerdo con los rabinos, Eva tenía como mascota una gata llamada Pusey, circunstancia que entre las naciones orientales dio origen al nacimiento de una secta de adoradores de gatas denominados "puseítas", secta que, según se dice, aún existe en alguna parte. Cuando las ratas comenzaron a tornarse problemáticas, Adán le dio a la primera pareja de gatas seis lecciones sobre el arte de cazarlas, y desde entonces, ese conocimiento viene conservándose. Los griegos escribían "gata" con "k", y los franceses ponen una "h" en la palabra; el verdadero erudito inglés no atiende a semejante muestra de ignorancia y utiliza la ortografía correcta. En la época de Chaucer la palabra "cataract" (catarata) se escribía "caterect" (literalmente, "gato erguido"), pero es difícil determinar cuál es la analogía entre una catarata y una gata erguida. La introducción de la palabra cat en cat-aplasm (cataplasma), cat-egory (categoría), etc. no fue autorizada; se produjo sin el conocimiento ni el consentimiento de las partes, y no tiene sentido. La palabra catnip (hierba gatera), sin embargo, sí tiene sentido: guarda la misma relación con la constitución física de la gata que la que guarda el dulce de marrubio de Pease con la constitución física del hombre. Se dice que un caballero que busque respuesta a cuestiones difíciles querrá saber por qué las gatas, que llevan dentro de sí aquello que contiene tan divina melodía, producen una música tan execrable. Tal vez la respuesta sea simple: las gatas son humildes; no gustan de jactarse de sus logros. Jamás oirá usted hablar de una gata educada. Son comunes los cerdos, los osos y los perros educados, que pueden decir qué hora es y cuántos espectadores hay presentes (esto último es fácil, para desgracia del hombre que conduce el espectáculo). Pero ¿quién oyó hablar alguna vez de una gata educada? Una gata no aspira a ningún conocimiento, ni siquiera a tocar el piano ni a cantar. Si se la mata, se puede preparar con ella una especie de ente físico, por llamarlo de algún modo, el que, una vez estirado y vuelto a llenar, puede producir un efecto divino. Probablemente es el espíritu de la difunta gata, que fue depurado hasta no quedar de él más que una sola cuerda y que ahora emite una melodía sencilla, mientras que, en la gata original, toda las cuerdas estaban enredadas y confundidas, por lo que forzosamente producían sonidos discordantes, por no decir que estaban vulgarmente vivas y en estado salvaje.
Esa explicación parece clara. Una gata joven o una gatita son graciosas: su principal ocupación es perseguirse la cola, pero su cola no se deja atrapar. Los niños muy pequeños adoran a las gatas muy pequeñas, pero, si son varones; cuando crecen y aprenden humanidades en la escuela, y todo lo referente a Dracón, Alejandro y César, cambian de actitud hacia las gatas y las matan cada vez que su afán de divertirse los impulsa a hacerlo. Un dicho asegura que la persecución hace florecer aquello que desea avasallar. Hay allí un pequeño error: en el caso de las ratas, que las gatas persiguen, la persecución invariablemente hace disminuir su número. Es sólo cuando la persecución queda a medio camino o se lleva a cabo con una pizca de caridad, que logra el efecto mencionado en el dicho, el que demuestra su falsedad no sólo en el caso de las ratas sino también en el de los indios. A los indios se los persiguió con el fuego, el whisky y la espada, y ya fueron casi exterminados. Una gata sólo hace el ridículo cuando está enamorada. Entonces, olvidando cualquier otra consideración por estar su corazón tan feliz, la gata, inconscientemente, juega al trovador. (Designamos a los gatos con el género y el pronombre femenino porque en inglés para todo gato se emplea el pronombre "ella", así como a todas las perras y yeguas se aplica el pronombre "él", un rasgo particularmente bello del inglés). La felina que canta su serenata hace un ruido semejante al de un bebé que tiene un cólico, con quien suele confundírsela. Ambos sexos tienen bigotes, más finos o más gruesos; es dudoso que los gatos que son gatas alguna vez dejen de usarlo, puesto de que esa moda ha prevalecido durante tanto tiempo. Una de las mejores páginas de los anales ingleses es la historia de Whittington y su gata. Conocemos a un niño que tiene una gata y dice que, en el futuro, se propone llegar a alcalde de Filadelfia. No tenemos la menor objeción.

Ok, entiendo bien el punto, pero... SI NO LA CONTROLAN NO LA FUMEN!!! ¿Desde cuándo los gatos son criaturas dulces y humildes? ¡Por favoooooooor! ¿De cuál tomó este tipo? (porque si le sobró, yo quiero... ah no, perdonen).
Adiosito!! Y denle la bienvenida a la primavera que ya casi llega.

4 comentarios:

Mar dijo...

Entretenido el miscelaneo.

Desde hace algunos días me han dado tantas ganas de tener un gato que me alegro de no estar en disposición de tenerlo.

Abby Laurie Downey dijo...

Pues yo la fumo y no me pasa todas esas cosas que solo a tÍ te suceden XD jajajajaja...
la verdad tus historias siempre me llaman la atención y me cautivan (desde donde se lo mire) (:

Guerrero dijo...

Quiero concoer a tu gata o tener una como la tuya, fíjate que antes me llamaban mucho los perros pero ahora los gatos me están atrapando y quiero uno (claro si no es que tengo un cuervo antes, siempre he querido uno no sé por qué), mi rata se limpia cada vez que la tocas y hasta que no estñe limpia puedes tocarla, puedes asustarla y no se moverá de ahí hasta limpiarse.
Jaja ese ensayo empezó muy raro y terminó muy fumado... de acuerco contigo no sé qué pasaba por la cabeza del tipo o tipa que lo escribió.

saludos

Michell Cerón dijo...

Hacian falta miscelaneos!! me he gustado en muchos niveles, deberias tomar videos de tu gata y enviarlo a esos videos de animales graciosos en animal planet, tengo una duda, hasta donde yo sabia tu tienes 15 años verdad? así que te graduaras de la escuela preparatoria a más tardar a los 16? Voto por el baño con pintura roja a "la inalcanzable" y a tu enemiga mortal en caso de que no sea ella n_n

Sonrisas!!