FAVOR DE ALIMENTAR A HOLMES Y A HELSING, GRACIAS.



domingo, 26 de septiembre de 2010

MI PEOR ENEMIGO

Y no hablo del maestro de Matemáticas ni de Lobeznito, mi hermano que últimamente planea mi homicidio por infarto. No, hablo de este enemigo:

BAÑO ASESINOOOOOOOO!!!

Lo que pasa es que, una vez al mes, debo subir acompañada de mis intrumentos de guerra y los buenos deseos de mi familia (nadie ahí tiene el valor de enfrentarse al baño de arriba) y a hacer la peor labor:

Lavar el baño del segundo piso.

Verán, el baño de abajo es bien portado y adorable, limpio, blanco y fresco como lechuga. El de arriba... es otra historia :S se tapa constantemente, está lleno de un moho negro extraño que creo algún día aprenderá a caminar y lo peor: pelos. Pelos rizados, lacios, largos, asquerosos, atorados en la coladera de la regadera. Y eso es solo el principio.

Debo lavar los azulejos, matar al hongo con cloro (y solo cloro, no tengo patito purific ni harppic... una vez intenté usar Downy, y terminó oliendo muy rico, pero de limpiar, ¡nada!), lavar la taza por dentro y por fuera, barrer y trapear el piso del baño, quitar los pelos de la coladera (asco!!!) y, de estar tapado, destapar el WC, tarea que por poco me cuesta la vida.

Total que me subí con todo mi arsenal: bomba manual, cloro, muuuuuuucho cloro, agua, esponja, cepillo de metal (literalmente), lentes y cubrebocas lleno de perfume, y entré al baño no sin antes persignarme, no fuera a ser que no volviera con vida. Entré y lo vi... normal, callado, menos sucio que otras veces, pero en la guerra no debes confiar en nadie, y cuando lavaba los azulejos encontré:

YO: Weeeeeeeeeeeeeeeeeeeey!!!!!!

Un nido de ARAÑAS!!! Pequeñas, negras, saltarinas y horrorosas, ¡escondidas en el hueco ente la regadera y la pared! Quise huir como las cobardes, pero me armé de valor y les dí con todos los productos químicos que tenía a la mano (alias jabón Escudo, champoo Ricitos de Oro para mi hermano, Fructis, Garbier, Head &Shoulders) hasta que las exterminé.

Luego, con todo el asco del mundo, tuve que sacar los cabellos de la coladera. Y no sólo me salió eso, sino tambien:

YO:.... NO MA.... UNA RATA????!!

P.D No era una rata, era una masa gigante de cabellos que quien sabe como terminó ahi que parecía una ratota. :S

Y por fin, a lavar la taza. Al principio limpié con gusto, cantando a Lady Gaga, hasta que noté que el agua no bajaba. Fui a meter la bomba y... PUM!!! Hubieran visto: el contenido de casi una semana salió disparada, ¿porqué? ¡por culpa de mi hermano que había echado ahí una pelotita de goma!

Luego de la traumática experiencia, terminé mi labor, me eché desinfectante en todo el cuerpo y bajé tipo héroe de guerra en Afganistán y me recibieron con la única condecoración que tenían a la mano: una medalla de pez (o sea, un plato con tostadas de ceviche).

Misión cumplida. Hasta Tom Cruise estaría orgulloso de mí.

4 comentarios:

DigiL-Matt dijo...

YO POR ESO PREFIERO HACER EL QUE HACER DE TODA LA CASA
eso es mas preferible -y por mucho-

jajajajajajaj

Guerrero dijo...

Por favor dime que no es tu baño el de la foto...
Lo bueno es que aquí el baó nunca está tan mal, es muy bien portado... que historia.

saludos

Mar dijo...

Te entiendo...

Ale-chan dijo...

... hasta me dio escalofríos...

los hongos son terriblemente asquerosos. Los odio!

te admiro mucho. yo nunca hubiera podido hacer algo así. Mucho menos una vez al mes!

Sos grande!